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Y fueron felices y comieron perdices… los finales.

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Hablemos de los finales…

Empiezas una historia y es genial. Lo tiene todo: buenos personajes, buena trama… pero… llegas al final y no te gusta.

Hay finales para todos los gustos, por supuesto y muchos no van a gustarte. Otros muchos, si.

Cuando éramos pequeños, casi todas las historias que leíamos (o nos leían) terminaban con un “y fueron felices y comieron perdices.”. Finales felices y perfectos donde los buenos se llevaban su justa recompensa y los malos eran castigados.

Os dire una cosa, Disney es muy culpable de que ahora no me guste leer algo que no tenga un final feliz. O, por lo menos, uno donde los protagonistas acaben medio bien.

Pero no todas las historias necesitan un final feliz. A algunas no les pega. A veces un final triste, uno inconcluso o uno que te deja con ese regustillo raro de saber que no es un “final final”, si no un “continuara”.

Lo bueno que tenia escribir fanfics era, precisamente, el cambiar los finales que no te gustaban. De eso trataba. Tu cogías tu historia/película/serie favorita y cambiabas la trama, creabas ese giro que los guionistas no quisieron darte y escribías el final que habías soñado. Esa era una de las ventajas (y la parte más divertida) de escribir fics, sin duda alguna.

Cuando estas escribiendo tu historia, nunca sabes qué final va a tener. Vale, si. Lo sabes. Lo tienes planeado. Pero, siendo realistas, ¿Cuántas veces has llegado a ese final planeado? ¿No te lo han cambiado los personajes a mitad de historia? ¿O has cambiado de idea?

¿Ves? Nunca sabes cómo vas a terminarla.

Para saber cuándo debe empezar y terminar tu historia, echad un ojo a este post de Literautas. ¡Muy recomendable!

Ahora… ya sabéis que prefiero los finales felices (una es así de cursi, denunciadme) ¿y vosotros? ¿Qué final preferís?

¿Feliz? ¿Abierto? ¿Cerrado? ¿Triste?

¿Cuál?

 

4 comentarios en “Y fueron felices y comieron perdices… los finales.

  1. Ummm, Eva, de nuevo das en el clavo. A mí los finales, al menos los míos, no me gustan muy, muy felices. Vale, no me gusta matar a los protas, pero tampoco me gusta dejarlos vivir felices, que eso es muy aburrido.
    Si te digo la verdad, en las dos novelas que yo he escrito, el final ha sido el pensado. El que yo quería y punto. Aunque es cierto que en la segunda me he encontrado con un personaje que ha hecho lo que ha querido. Apareció cuando quiso, y cuando quise deshacerme de él me dijo que ni lo soñara, y al final lo he tenido que llevar hasta el final. Y ahí se ha quedado el tío. La verdad es que me ha gustado ese personaje, pero espero no encontrarme con otro “toca pelotas”, como lo he llamado yo.

    Gran post, como siempre. Da gusto leerte. Un besazo enorme.

    1. Oh, yo a los personajes “tocapelotas” los adoro! XD Porque se que van a meter baza al resto y animarme un poco la historia, que si no me sale muy cuadriculada. Pero con decirte que debo haber cambiado el final de la otra historia que escribí como unas cinco veces al menos. Uno no quería salir, otro no quería entrar, otro quería mas protagonismo… y mi cabeza mientras pensando que cambiar XDD
      Muchas gracias a ti por comentar! Que haría yo sin tus comentarios? nada!

      1. Jajaja, mi “toca pelotas” no me ha hecho cambiar el final. Pero ha pasado de ser un personaje sin importancia a convertirse en el marido de la reina. Nada más y nada menos. Como el que no quiere la cosa. Vamos, que no se ha conformado con ser su caballero, no, él ha tenido que terminar sentado en el trono, y encima y todo es guapo…si es que no se puede ser tan buena. Tenía que haberlo dejado vagando por el reino, sin rumbo… jajaja, no, pobrecillo, que es muy valiente y todo.

        Que haría yo sin tus post. Tu sin mis comentarios seguirías escribiendo, pero yo sin tus post no aprendería. Un fuerte abrazo.

  2. Sin duda, el final feliz, pues es lo que nos pasamos la vida persiguiendo sin darnos cuenta que esta en nosotros, En nosotros esta el final.

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