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¿Sabéis una cosa que me encanta y que tienen en común Marvel, DC, Sherrilyn Kenyon y Anne Rice?

¡Si, esos tienen una cosa en común, aparte de que me gusten a mí! XD

Han creado universos donde todo, pero todo, está relacionado.

Para los fans de los comics de Marvel (y de sus recientes películas, para los menos aficionados a leer) sabrán a que me refiero.

No hay personaje en ese universo que no haya salido de invitado en otro distinto. O que se haya mezclado varios distintos para formar otro diferente, como el caso de “Los Vengadores”.

Por ejemplo, en ese en particular tenemos al “Capitán América”, el cual además de tener su propio comic también salió mencionado en el de “Lobezno” cuando Logan participó en un ataque a los nazis con él. “El increíble Hulk” y el doctor Bruce Banner han salido en varios comics y es mencionado por su investigación en otros muchos. “Ironman” ha tenido infiltrada a la Viuda Negra y ha sido visitado por Fury y el agente Coulson de Shield. Y su padre participó en el proyecto de creación del Capitán América.

En resumen, en el inmenso universo Marvel, del que solo conozco una pequeña parte, todos están relacionados.

Y eso es lo que pasa también en el universo “Dark Hunter” de Kenyon o en las “Crónicas Vampíricas” de Anne Rice. Todos los personajes han participado en los libros de los demás y todos están relacionados de alguna manera. Lo que le pase a uno, acabara afectándoles a los otros, de una manera u otra.

Eso, esa relación entre todos los personajes… ese mundo cuidadosamente tejido para que todo encaje perfectamente… eso me encanta.

Sé que eso lo hacen un montón de autores, tanto de novelas como de comics y de películas y de series de televisión… menciono estos tres porque son mis favoritos, pero si queréis otro ejemplo bueno del tema, ahí está el universo de “Harry Potter”.

Y ya que hablo de relacionar todo, quiero también comentar sobre un fallo que se suele cometer más de lo que me gustaría en esa clase de historias.

El “fallo de continuidad”.

¿Qué es eso? Su mismo nombre lo dice. Un error al narrar en el que se cae con mucha facilidad por no revisar notas o por no anotar, precisamente.

Ejemplo… pongo uno de “Supernatural”, mi serie favorita. Pero por muy favorita que sea, ha caído en ese fallo varias veces y se lo hemos hecho ver a los guionistas en Twitter. Uno de los personajes tenía una cicatriz. Muy grande, muy vistosa pero pasaba casi el 90% del tiempo tapada. En la única escena sin camiseta que tuvo el actor en dos años, ¡se olvidaron poner la cicatriz! Cuando se les preguntó por el fallo, tanto al actor como a los guionistas, su respuesta fue… “Es que, cuando Cas lo curó, le curó hasta la cicatriz… vale, no, es que nos olvidamos”.

Para matarles… Eso pasa por no apuntar las cosas. Si tu quieres que los detalles que has ideado para tus personajes salgan en un futuro (detalles de personalidad, detalles de la ropa…) debes apuntarlo. No puedes decir que uno es zurdo y lleva un Rolex en la muñeca derecha y que, dos capítulos más tarde, poner que mira la hora en su muñeca izquierda o que ha cogido el bolígrafo con la derecha…

¿Veis a lo que me refiero?

Sé que parece una estupidez, un detalle sin importancia, pero no lo es. Es muy importante, porque… imaginad esto… creáis esta historia, este mundo, gusta y tiene muchos fans… ¿Cómo de decepcionados se van a sentir si ven que no te preocupas por ese mundo igual que ellos?

A mí, personalmente, la idea de relacionarlo todo es algo que me gusta y voy a tratar de usarlo en mis historias. No tenía la intención cuando escribí la primera, pero con el borrador del borrador del borrador de la segunda a punto y las dos siguientes pensadas y apuntadas, lo he visto factible.

Y me gusta mucho eso de crear un universo donde todos mis personajes están relacionados entre ellos por cualquier cosa.

¿Qué os parece a vosotros?

 

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