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Dagas de venganza: ¿De qué va mi novela? : ¿Qué trama La Orden?

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¿Qué trama La Orden?

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«—Se rumorea desde hace un tiempo que La Orden está organizando algo gordo. Algo realmente gordo. —La voz de la chica le trajo de vuelta a la realidad.

—¿Algo como qué? —Ella se encogió de hombros, soltando los expedientes sobre la cama.

—Algo del tipo acabar con toda la Comunidad mágica de un solo golpe, en todo el mundo.

—¿Puede hacerse algo así?

—No lo sé.»

 

Esto es un extracto de Dagas de venganza, donde Astrid y Alec hablan sobre los posibles planes de La Orden.

La Orden, sociedad milenaria que se creó para proteger a la humanidad de la amenaza de lo sobrenatural, ha cambiado ligeramente su agenda.

Ahora solo quiere poder.

Al menos, sus miembros más altos buscan el poder máximo.

Pero, sobre todo, buscan eliminar completamente a la Comunidad Mágica.

El por qué… es más complicado. Podríamos decir por miedo, por odio a lo diferente, por conveniencia…

Como dice Astrid en un momento de la novela al explicarle a Alec por qué La Orden ataca a lo sobrenatural:

 

«¿Por qué el mundo es mundo?»

 

¿Qué trama La Orden? ¿Cómo planea esa supuesta aniquilación de lo sobrenatural? ¿Es posible? ¿Cómo encaja ahí la Legión de Iscariote?

La Comunidad Mágica representa al treinta por ciento de la población mundial. Exterminarlos, como desea La Orden, supondría un genocidio que están dispuestos a realizar.

¿Podrá la Comunidad impedirlo?

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Mis libros favoritos: Una noche de perros. Hugh Laurie.

noche perros

Mis libros favoritos: Una noche de perros.

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Cuando en 2004 empezó la emisión del Dr. House, muchos (yo incluida) nos hicimos adictos a esa serie y al humor mordaz del médico.

Terriblemente sincero, absolutamente maleducado. Todos pensábamos lo mismo. Si lo tuviéramos de médico, lo mandábamos a la mierda en cero coma, pero en la tele nos hacía mucha gracia.

La cosa fue que, gracias a la serie, conocí a Hugh Laurie, una maravilla de actor inglés al que el cine no había tratado tan bien como se merecía. Y con una voz que deleitaba incluso si leía las páginas amarillas.

Al descubrirlo, decidí ver toda su filmografía… bueno… casi toda. Con Stuart Little me planté. Una tiene un límite.

Pero no fue lo único que descubrí.

También resultó ser una gran músico y un buen cantante.

Y, lo mejor… un muy buen escritor.

Si, Hugh Laurie también escribe. O ha escrito. Un par, al menos.

En español puedes encontrar Una noche de perros, una de mis novelas policíacas favoritas.

En Una noche de perros, conocemos a Thomas Lang, un expolicía que ha acabado convirtiéndose en pistolero a sueldo y al que ofrecen cien mil dólares por asesinar a un tipo. Lo rechaza e intenta avisar a la futura víctima, lo que le cuesta más de un disgusto.

Hay muchas similitudes entre Lang y su personaje en la serie, House. Ambos tienen el mismo carácter amargado, el sarcasmo a flor de piel y la lengua afilada.

Y conducen una moto de gran cilindrada. Esto es, obvio, porque a Laurie le encantan las motos grandes y tiene varias.

Todos ponemos un poquito de nosotros mismos en nuestras novelas, en nuestros personajes. Me sentí muy identificada, como escritora, con Hugh Laurie al comprobar que su personaje tenía tanto de él mismo. Ese humor inglés, las respuestas rápidas y acidas. Dicen que es muy majo, el actor, pero que, como Alan Rickman, tiene ese carácter ingles que tanto nos gustó en su personaje.

Si tienes la ocasión de tropezarte con esta novela, léela. La vas a disfrutar mucho. Y si fuiste fan de la serie, más aún.

Mientras, puedes disfrutar de las mías también, aquí y en Amazon.

¡Por cierto, aprovecho para avisarte de que Jack T.R. está para descargar gratis en el blog! ¡No te la pierdas!

 

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Resumen semanal: del 29 de octubre al 2 de noviembre. : Resumen semanal: primera semana de noviembre.

resumen

Resumen semanal: del 29 de octubre al 2 de noviembre.

resumen

Lunes.

Empezamos la semana con un post sobre los personajes de mi novela El juego de Schrödinger. En realidad, debería decir personaje en singular. Hay más, claro pero si los nombro destripo media novela XD Así que solo te hablo de su protagonista, Will Moore.

Will es muy majo, estoy segura de que te va a gustar.

 

Martes.

Pues no, aun no he encontrado algo que pueda poner los martes. ¿Sugerencias?

 

Miércoles.

¡Nuevo capitulo del relato Dioses y demonios!

Zeus usa sus influencias para tratar de razonar con el demonio y Finn tiene una conferencia internacional.

Se nos va acabando el relato y no sé que voy a poner luego…

 

Jueves.

¡Y nuevo post sobre mi nueva novela Dagas de venganza!

La cual también se acerca. ¡Ya queda menos de dos meses!

Esta semana te cuento la sinopsis extendida de la novela.

¿A que mola?

 

Viernes.

¡Por fin es viernes! Vamos a descansar un poquito y a organizar la semana que viene.

¡Feliz finde!

 

 

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¿De qué va mi nueva novela?: Dagas de venganza: sinopsis extendida

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Dagas de venganza: Sinopsis extendida.

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¡Ya queda menos!

En menos de dos meses la novela Dagas de venganza, continuación de la saga La comunidad mágica vs La Orden, estará entre nosotros.

¡Estoy deseando que la leas!

Mientras, te estoy poniendo estos posts semanales para que vayas conociéndola y para que se nos haga más ligera la espera. Sobre todo, a mi XD

En el de esta semana te vuelvo a contar de qué va la novela.

Aquí te dejo la sinopsis extendida.

Mientras Nueva Orleans sucumbe a su fiesta grande, el Mardi Gras, Astrid Samaras aparece en la ciudad siguiendo la pista del asesino de su familia, buscando venganza.

Y no está dispuesta a que nada ni nadie la detenga.

Sin embargo, sus planes se verán interrumpido cuando salve de las garras de La Orden a un joven policía, obligándose a posponer su venganza para descubrir los planes de la milenaria organización.

El joven e inexperto policía es Alec Patterson quien está investigando una extrañas desapariciones en su distrito. Acaba de empezar y tiene mucho que demostrar ante sus compañeros, sin embargo no dudará en dejarlo todo atrás para hacer lo que cree justo.

Será en un callejón donde Astrid y Alec se conocerá y tendrán que unirse a marchas forzadas para desentrañar la última conspiración que La Orden planea contra la Comunidad Mágica.

Porque… ¿qué planea La Orden?

Eso lo discutiremos la semana que viene.

 

 

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¡Conóceles un poquito mejor! : Los personajes de El juego de Schrödinger

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Los personajes de El juego de Schrödinger.

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He dicho y diré mil veces que una historia sin unos buenos personajes no vale nada.

Ya puedes tener la trama más original del mundo, que sin unos personajes que le den vida, no tienes nada.

Yo no seré la mejor escritora del mundo (ni de cerca) pero si puedo presumir de crear buenos personajes.

Y hoy te voy a hablar de los personajes de El juego de Schrödinger, mi tercera novela.

El juego de Schrödinger nos lleva a Detroit, donde un asesino en serie acaba de entregarse con la condición de que hablar únicamente con el detective Moore, al cual tienen que traer desde Nueva York para cerrar el caso.

Así, tan mal explicado (XD) es una trama sosa. Pero quiero que conozcáis a William Moore.

Will es sobrino del Alpha de Chicago. Su primo Zack y él optaban por el liderazgo de la manada cuando el Alpha se retirará, pero Will decidió apartarse en favor a su primo.

También decidió mudarse a otra manada donde no hay futuro reemplazo para el Alpha actual.

La primera vez que vemos a Will en la novela está en su desordenado apartamento, después de una noche movidita.

Con eso y lo que te he contado antes, ya puedes hacerte una idea del carácter de Will. No es nada egoísta, no piensa demasiado en si mismo. Él realmente cree que su primo es mejor opción para ser Alpha. Y no duda en acudir a Detroit (tampoco le dan mucha más opción, pero bueno…) para ayudar con el caso.

Will es un buen lobo.

Y, por otro lado, tenemos al asesino que acaba de entregarse.

¿Quién es? ¿Por qué ha matado a gente de la manera que lo ha hecho? ¿Es un loco? ¿Un sádico? ¿Un malnacido, simplemente?

O, quizás, algo más complicado.

Si te interesa, El juego de Schrödinger puedes encontrarlo aquí y en Amazon.

También puedes leer el relato El juego de La Orden, que protagoniza Will y algunos más que salen en la novela.

¡No te los pierdas!

 

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¿De qué va mi nueva novela? Sinopsis.: Dagas de venganza: sinopsis y su lugar en la saga.

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Dagas de venganza: sinopsis y su lugar en la saga.

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Como te contaba la semana pasada, mi nueva novela está a punto de salir.

Y, como te contaba también, es una parte más del universo que he creado con las otras cuatro.

Es decir, sigue la línea temporal y la historia que empezaron las otras.

Con Jack T.R. empezábamos a descubrir un mundo mágico oculto en las mismas narices de los humanos y una sociedad secreta que quería eliminarlos.

Con Kamelot 2.0 aumentábamos ese mundo, descubriendo más criaturas mágicas y más planes ocultos.

Con El juego de Schrödinger veíamos las conspiraciones de esa sociedad secreta y sus intentos por destruir el mundo mágico desde dentro a la vez que intentaban exponerlos al mundo.

Y, con El Guardián, empezamos a descubrir un plan… ¿qué clase de plan? Nada bueno, eso seguro.

En Dagas de venganza seguimos descubriendo más planes, más conspiraciones y más personajes que formaran parte de este universo.

De los personajes te hablaré más adelante, pero si puedo decirte que son muy especiales.

Astrid, la protagonista, es medio humana, medio gorgona. Las gorgonas eran criaturas con forma humana pero con la piel de serpiente, verde y con escamas, los ojos de pupilas rasgadas, lengua de serpiente y cuyo cabello está formado por numerosas serpientes vivas que sisean y se mueven.

Vamos, la Medusa de la mitología griega.

Pero, al contrario que su antepasada, ella se ha criado en Irlanda, muy lejos del sol de Grecia. Y no ha recibido una educación muy normal.

Eso y lo que le sucede después, la han convertido en una persona muy peculiar. Rara, por decir algo suave.

Alec, sin embargo, es humano, sin una pizca de magia en su cuerpo. El como acaba metido en todo ese lio es parte de la historia. Pero algo si debes tener claro. Es de las pocas personas en este mundo que aun cree en la justicia.

Y no cree en nada de todo eso, también.

Juntos van a hacer un equipo bastante especial.

La novela será una parte más de toda la saga. Aun queda para el final, aunque se acerca.

Su sinopsis (aun en proceso) sería:

Astrid llega a Nueva Orleans persiguiendo al asesino de su familia, buscando venganza. Sin embargo, acabará metida en mitad de la guerra entre La Orden y la Comunidad Mágica cuando salve a Alec, un patrullero humano, de los matones de la organización.

¿Qué planea La Orden en esta ocasión?

¿Podrá vengarse Astrid? ¿Encontrará al asesino de su familia?

¿Qué conspiraciones tendrán que evitar entre Astrid y Alec para salvar al mundo?

¡Ven a leer esta nueva aventura de thriller sobrenatural!

¿Quieres ver el booktrailer?

¡Recuerda que la novela saldrá a la venta el 20 de diciembre!

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¡Capítulo final! : Relato: El juego de La Orden. Capítulo 7.

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Relato: El juego de La Orden.

Capítulo 7. Final.

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–  ¡Tenemos que volver a por Patrice!

–  ¿Por qué?

Para Will  eso no tenía mucho sentido. Si los asesinos habían decidido fijar su mira en él, debía mantenerse lo más alejado que pudiera de la chica. Tenía que evitar ponerla en peligro hasta que pudiera quitarse el problema de encima.

Charles parecía pensar de manera diferente.

–  ¡Porque van a ir a por ella! Ese disparo ha sido un aviso.

El lobo le detuvo, cogiéndole del brazo. No podían ir hasta Patrice. Tal vez el disparo fue una trampa para asustarles y llevarles hacia la chica.

–  Razón de más para no guiarles a ella. – el ex policía negó con la cabeza.

–  Estos tíos son peligrosos porque no dejan nada al azar. Lo estudian todo al milímetro. Lo que significa que ya saben todo, absolutamente todo de ti. No van a conformarse con matarte, Will. Primero eliminaran todo lo que quieres y ahí entra mi hermana.

–  ¡Mierda!

A pesar de lo rápido que se desplazaron hacia el apartamento de Will, donde seguía escondida Patrice, no la encontraron allí. Lo que si encontraron fue que alguien había reventado la puerta y revuelto todo. Presumiblemente, los asesinos tenían a la chica.

Charles revisó el apartamento, frenético, buscando alguna pista. En la pantalla del televisor encontró un postit pegado con un corto mensaje a Will.

Tenían a Patrice y quería a que el lobo y él se reunieran con ellos en el mismo parque donde habían matado a Jordan. Tenían una hora.

–  Tenías razón… – cuando Charles le miró interrogante, Will suspiró y continuó. – La pongo en peligro innecesariamente.

–  Ya… pero tú también tenías razón en una cosa. Es su decisión, por mucho que me joda. Ahora, vamos a centrarnos en rescatarla antes de que esos dos desgraciados le hagan algo.

Will olfateó el aire, nervioso cuando llegaron al parque, casi a la hora acordaba. No olía a sangre, lo cual era buena señal. Pero tampoco podía oler a Patrice.

El parque olía a demasiadas cosas. Flores, animales, personas, comida, contaminación… Intentar localizar un solo olor en un espacio abierto de esa clase era muy complicado, pero no imposible. Seguiría atento.

A su lado, Charles también escrutaba el lugar, buscando alguna señal de los asesinos. No estaban a campo abierto, para no convertirse en blancos perfectos para el francotirador. Miró su reloj y comprobó que la hora acordaba estaba a punto de pasarse.

Esperaba un ataque, por eso se habían colocado semi ocultos en  una arboleda, pero… estaban tardando.

–  No es que tenga ganas de morir ni nada por el estilo, pero… ¿no se están retrasando?

–  ¿Vamos a pedirle puntualidad a unos asesinos?

–  Sinceramente, sí. – asintió Will. – Esperaba que fueran puntuales, si son tan minuciosos y profesionales como decías.

En ese momento, una enorme sombra paso por encima de su cabeza y una llamarada cayó del cielo varios metros delante de ellos, donde había un cenador de madera verde. La pequeña estructura estalló en llamas y los dos pudieron ver como un par de figuras corrían despavoridas por el jardín.

–  ¿Qué cojones…? ¿Eso era un dragón?

El ex policía estaba tan sorprendido como el lobo. No quedaban muchos dragones en el mundo y temía conocer al que había hecho semejante escena. Solo esperaba que hubiera hecho uso de su magia igual que de su fuego.

–  ¡Mierda! – siseó. – Esto va a ser complicado de cubrir…

Patrice apareció en la arboleda, aparentemente sana y salva y acompañada por un hombre grande y de cabello rubio. Charles le reconoció en seguida. Era Jerrad, el dragón de Destruction Bay, como se temía.

¿Qué hacía ahí?

–  Dime que has usado magia. – pidió, mientras veía como el lobo abrazaba a su hermana y comprobaba que estuviera bien. El dragón rio.

–  ¿Acaso lo dudas? Los humanos han visto un cenador salir ardiendo de la nada, pero no han visto ningún dragón.

–  ¿Y los asesinos?

–  Han huido, me temo. Ser preciso con una llamarada desde el cielo y a esa distancia es complicado, lobo. Pero puedo asegurarte de que van tostaditos.

Charles se encogió de hombros. Habría preferido que estuvieran muertos, pero la presencia del dragón intimidaría a La Orden y, con suerte, dejarían cualquier asunto en la ciudad para reagruparse y seguir con sus fechorías en otra parte.

Eso les daría tiempo a reagruparse a ellos y averiguar dónde atacarían la próxima vez. Además, seguía pendiente ese rumor de un arma definitiva para destruir a la comunidad. Tenía que descubrir cuál era.

–  Me conformaré con eso, por ahora. – Jerrad sonrió.

–  Bien, porque tenemos problemas más urgentes en este momento.


¡Y hasta aquí el relato!

La semana próxima no sé si publicare algo en su lugar o no. Probablemente, no porque no he tenido la ocasión de acabar nada. Pero si por un milagro termino algo, ya avisaré.

Mientras, puedes leer El juego de Schrödinger y disfrutar de su historia.

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Otra razón para leerla. : Los personajes de Jack T.R.

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Los personajes de Jack T.R.: Otra razón para leerla.

personajes

No hace mucho (un par de post o así) te contaba por qué Jack T.R. sería siempre mi novela favorita. Te di razones de sobra para eso y para justificar el spam de memes que llevo haciendo desde hace unas semanas XD

Aun creo que puedo darte más razones para eso y para que te animes a leerla.

Sus personajes, por ejemplo.

En varios post te puse entrevistas a esos personajes protagonistas de Jack T.R. y otras novelas para que supieras un poco más de las tramas.

Ahora te voy a contar algo más de ellos.

Los protagonistas son Aidan Kelly  y Charles  Andrews.

Aidan es un librero. Nació y se crio en Nueva Orleans, pero el infame Katrina se llevó por delante su casa y a sus padres, así que tuvo que irse a vivir a Chicago con su abuelo, verdadero dueño de la librería El Pergamino, hasta que este enfermó de Alzheimer.

Cuando eso ocurrió, Aidan heredó la librería, el apartamento que hay sobre ella y las responsabilidades de su abuelo, quien hasta ese momento era el guardián de la zona neutral de Chicago.

La zona neutral es un lugar donde cualquier criatura de la Comunidad Mágica puede estar sin peligro de ataque por parte de enemigos. Está prohibida la magia, los poderes y las rivalidades. Cualquiera es bienvenido ahí.

También es un lugar donde conseguir información sobre cualquier cosa de la Comunidad y donde un forastero puede ir a preguntar sobre costumbres o fronteras.

Aidan cumple con sus obligaciones pero no está nada contento con tenerlas. Él solo quería una vida normal y esas obligaciones le han hecho perder más de lo que hubiera querido. Como su relación con Zack, el hijo del Alpha de Chicago.

Así que no, no está muy contento con el tema. Pero sigue haciendo su trabajo porque sabe que es importante.

Luego está Charles, detective de la policía de Chicago, del departamento de homicidios. Charles acaba de descubrir que los asesinatos de varias mujeres por la zona que investigaba, están relacionados y son producto del mismo asesino.

Sabe bastante de esos asesinatos, de hecho. Los ha visto en el momento de producirse. Lo ha presenciado todo… menos la cara del asesino. E, igualmente, no serviría de nada porque lo ha visto todo en un sueño.

Charles tiene sueños premonitorios. Su padre, su abuelo, su bisabuelo… toda la rama paterna sufría de premoniciones, pero Charles considera las suyas bastante frustrantes. Como las sufre en el momento de producirse, no tiene tiempo de impedir nada de lo que ocurre.

Lleva semanas soñando con esos asesinatos y el asesino lo sabe y le envía mensajes, jugando con él.

Charles y Aidan son dos personajes que tienen mucho en común. Los dos son infelices con lo que hacen pero siguen haciéndolo igualmente por el bien de los demás. Ambos sacrifican su felicidad por el bienestar general y ambos odian su destino y sus poderes.

Y por eso acaban uniendo sus destinos en esta historia.

¿Quieres conocerlos?

¡Vente a leerlos en Jack T.R.! ¡No te vas a arrepentir!

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¡Nuevo capítulo! : Relato: El juego de La Orden. Capítulo 6.

juego

Relato: El juego de La Orden


juegoCapítulo 6.

–  ¿Estás seguro de que vendrá a por este?

Estaban aparcados en una zona residencial, repleta de casitas adosadas con verjas blancas y porches con columpios y mosquiteras en las puertas.

Un barrio ideal, de película.

Y humano.

Por eso había sido elegido para cuando la manada necesitaba esconder a alguien o reunirse en secreto. Will lo sabía porque en Chicago y Nueva York también tenían algo parecido. Fue fácil para él descubrir cuáles eran los sitios elegidos.

La manada tenía escondidos en una de las casas a dos miembros del Consejo, Jefferson O’Neill y Dustin Loone, ambos concejales en el ayuntamiento y parte importante de la manada. Por eso mismo, Will estaba seguro de que serían los siguientes.

Así que, ignorando las órdenes del Consejo, los dos estaban sentados en el coche, escondidos a pocos metros de la casa donde tenían a los objetivos.

Ya llevaban más de cuatro horas vigilando, hacia frio y parecía que iba a llover. El asiento de atrás estaba lleno de envoltorios vacíos de patatas y comida rápida. Charles se terminó su segundo café y miró preocupado a su acompañante.

Parecía que, a donde fuera el lobo le seguían los problemas. Ya era la segunda vez que La Orden lo atacaba y eso no era seguro para su hermana, si seguía con él.

La situación con la organización era cada día más complicada y más peligrosa. Estaban escalando rápidamente. Los rumores sobre un ataque masivo a la comunidad volaban por todo el país y empezaban a parecer ciertos.

No era el mejor momento para que su hermana decidiera salir con alguien de la comunidad.

–  Deberías dejar a Patrice. – soltó de repente ganándose una mirada desconcertada del lobo. – La pones en peligro. A ella y a Lauren. Ellas no pertenecen a este mundo y no deberían estar necesitando protección por tu culpa.

Para su sorpresa, Will no protestó inmediatamente. Ni siquiera parecía molesto o enfadado con su sugerencia, como si ya hubiera considerado la idea antes. Lo vio encogerse de hombros antes de contestarle.

–  Cuando mis padres y mis tíos me pidieron que me marchara de Chicago para dejar vía libre a mi primo y que este fuera Alfa sin oposición, no me negué. ¿Sabes por qué? Zack es mayor que yo y quiere ser Alfa. Yo nunca quise. No me apasionaba la idea. – Charles le observó suspirar y frotarse la cara, cansado. – Cuando, después de lo ocurrido con el hellhound, pedí el traslado, renuncie de nuevo a ser alfa. En Detroit tienen cubierto el puesto. Pero no me importó.

–  Aja… – fue lo único que acertó a decir el ex policía. Conocía la situación de Will y a lo que había renunciado por el bien de la manada. Con los lobos las cosas funcionaban así. El bien de la mayoría siempre era antes que el bien de la minoría.

Muy Star Trek.

–  Cuando, un día, tu hermana me pida que me vaya y la deje en paz, lo haré sin dudarlo y sin protestar. Estará en su derecho a pedírmelo y yo en la obligación de respetarla. Pero solo ella tiene ese derecho, Charles. Ni tú, ni el Alfa, ni el Consejo… nadie podrá obligarme a que la deje. No voy a hacerlo. – Will dejó de mirar por la ventana del coche para mirarle a los ojos. – Me gusta tu hermana, Charles. Muchísimo. Y creo que yo a ella también. Por eso no voy a permitir que nadie le haga daño. Moriré antes protegiéndola y me quedare a su lado mientras ella me lo permita. Lamento comunicarte que no tienes nada que decir al respecto.

–  Está bien… – el lobo le miró, sorprendido.

–  ¿Está bien? ¿Te suelto todo ese discurso y solo me dices “está bien”? ¿En serio?

–  ¿Qué quieres? – repuso el otro con fastidio. – ¿Un Oscar al mejor discurso? Confórmate con eso y no tientes tu suerte.

–  Increíble… Tranquilo… por respeto a tu hermana, no voy a tenértelo en cuenta.

–  Como si me importara. – masculló Charles, cogiendo los prismáticos. – Creo que veo movimiento en una de las casas.

Will cogió los otros prismáticos y miró a la casa donde escondían a los objetivos. Efectivamente, había movimiento. Las luces del piso superior se habían encendido. El lobo revisó los alrededores y vio dos bultos acercarse furtivamente, atravesando el jardín.

–  ¡Mierda! ¡Están aquí! – ambos salieron a toda prisa del coche, corriendo hacia la casa. – ¡Vamos!

En el interior de la casa los ruidos aumentaron y se encendieron todas las luces. Will escuchó varios disparos, algunos con silenciador. Y gritos… muchos gritos. Cuando llegaron al porche, tropezaron con dos figuras grandes que les hicieron caer al suelo.

Al volver a mirar con quien había chocado, vio el cañón de una pistola apuntándole directamente a los ojos. Detrás de la pistola, un hombre alto, con barba de tres días y la cabeza rapada le observaba con desprecio.

Tras él apareció el pelirrojo del parque, cogiéndole del brazo y tirando de él para que le siguiera.

–  ¡No tenemos tiempo para estos, Tony! ¡Vamos!

Charles consiguió levantarse antes que él y corrió tras los asesinos, pero estos ya habían conseguido llegar a su coche y huido del lugar.

–  ¿Cómo demonios han conseguido pasar toda la vigilancia?

–  ¡No tengo ni idea! ¿Les han matado?

–  Eso me temo… ¡Venga! ¡Vámonos antes de que nos vean los demás!

–  ¡Cuidado!

Will oyó el disparo antes de que este impactara en la pared tras él, pasando a centímetros de su cara y dejando un arañazo en la mejilla. Charles le tiró al suelo cuando sonó el segundo disparo.

–  ¡Mierda! ¿No se habían ido? – preguntó, mientras agudizaba el oído. Se volvió a levantar cuando oyó un motor de coche alejarse.

–  Creía que sí. ¡Cabron! Ese disparo ha sido un aviso, Will.

–  ¿Qué quieres decir?

–  Que un tío así no falla. Me parece que ha escogido su nuevo objetivo… tú.


Recuerda que puedes encontrar El juego de Schrödinger, novela que es madre de este relato, en el blog.

 

 

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¡Nuevo capítulo! : Relato: El juego de La Orden. Capítulo 5

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Relato: El juego de La Orden: Capítulo 5.

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–  ¿Quién demonios era ese tío?

Charles y Will abandonaron el parque lo más rápido que les fue posible. Tras el disparo, se hizo el caos entre los visitantes que se encontraban cerca del lugar, provocando una estampida.

Para cuando llegó la policía, ambos ya estaban a medio camino al piso franco de Charles, quien no dejo de pisar el acelerador hasta que llegó allí. Con sus antecedentes, lo último que necesitaba era un encontronazo con la policía.

El asesinato de Jordan les había pillado a ambos por sorpresa. Incluso a Charles, que sabía por experiencia como trabajaba La Orden.

La organización no tenía problemas para eliminar aquello que le molestaba, pero solía ser más cuidadosa. El asesinato de un policía a plena luz del día y en un lugar lleno de familias no era precisamente lo más sutil del mundo.

–  No sé. – contestó, cerrando la puerta del apartamento. Se dirigió directamente a la nevera, a coger una cerveza, ignorando la mueca del lobo. – Pero es algo que debemos averiguar y rápido.

–  Voy a llamar a la manada. Esto nos viene grande. – Will sacó su teléfono móvil, buscando entre sus contactos, nervioso. – No, borra eso. Nos viene enorme.

Mientras Will hablaba por teléfono con la manada, Charles intentaba averiguar entre sus contactos la identidad del francotirador y del tipo que estaba en el parque con Jordan. Esto ya no se trataba únicamente sobre fastidiar o exponer a un miembro de la comunidad mágica. Habían cometido un asesinato extremadamente público. Esto no iba a ser sencillo de cubrir y no era lo habitual.

No tardó demasiado en encontrar una respuesta, por poco que le gustara.

El pelirrojo se llamaba Stephen Sheehan, antiguo miembro del IRA y actual mano ejecutora de La Orden. Era alguien muy peligroso antes de unirse a la organización y lo era más ahora.

Pero Sheehan no trabajaba solo. Su compañero y, presumiblemente, quien disparó a Jordan era Tony Durand, un francotirador de origen suizo que llevaba siendo pareja profesional con Sheehan los últimos diez años. Su lista de víctimas a lo largo del mundo era kilométrica.

¿Cómo dos asesinos a sueldo acababan trabajando para una organización como La Orden? ¿Y por qué? Lo habitual allí era gente que había sufrido algún ataque sobrenatural y buscaba venganza. Esos eran sus peones, su carne de cañón.

A parte de esos peones, La Orden solía estar formada por gente que llevaba años con ellos. Familias enteras, en algunas ocasiones.

Era la primera noticia que tenia de que estaban contratando asesinos.

–  Estamos jodidos… estos tíos no son cazadores. Son asesinos profesionales. – Will silbó, guardando su teléfono. – Le he enviado a tu Consejo la información que me han dado.

–  Joder… ¿Qué hacemos? Esto no es como el asunto del hellhound. Aquello solo eran matones.

–  Lo sé. ¿Qué ha dicho la manada?

–  Que van a estar alerta. Al parecer la semana anterior sufrieron un ataque informático en nuestra base de datos. Consiguieron nombres y direcciones de los miembros de los Consejos de Detroit, Nueva York, Nueva Jersey, Chicago y Los Ángeles antes de que pudiera detener el ataque.

–  ¿Y lo dicen ahora? ¡Todas esas manadas están en peligro!

–  Todos los que deben saberlo, lo saben. – Will se encogió de hombros y Charles bufó. – Si, también pienso que deberían haber avisado a todos.

–  ¿Alguna baja?

–  Un par, pero solo aquí. El resto está poniendo a su gente a salvo. La manada ha dicho que tiene vigilancia en todos los miembros que estaban en la lista.

Charles se asomó a la ventana, preocupado. Que La Orden tuviera esa información era muy peligroso. Había sido una suerte que no les diera tiempo de conseguir al resto, ya que en esa base de datos estaban la información de todos los lobos del planeta.

La lógica le decía que usarían esa información para eliminar a miembros destacados de la comunidad y sembrar el caos en ella.

Pero con La Orden no siempre funcionaba la lógica.

–  El Consejo y la Manada deberían compartir esta información con los demás. – Will asintió.

–  Lo están haciendo en este momento. Ahora debemos decidir que vamos a hacer nosotros.

–  Creo que deberíamos buscar a estos tipos antes de que maten a alguien más. – al ver la sonrisa del lobo, Charles preguntó. – ¿Qué te han dicho que hagamos?

–  Que no nos metamos.

–  ¡Por supuesto! ¿Tienes alguna idea de quien podría ser su próximo objetivo o cómo buscarles?

–  Tengo una ligera idea… – Charles dio una palmada, sonriendo.

–  ¡Pues vamos a ponernos a trabajar!


¡Hasta aquí esta semana! Recuerda que si te ha gustado, comparte. Y si quieres más, ven a enterarte cómo se conocieron los protas en El juego de Schrödinger.