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Con lo que me quedé de El gran Showman: This is me. Esta soy yo.

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Este sábado fue mi cumple y me largué a ver “El gran Showman” con mi amiga Diana.

Si, si… happy birthday to me, gracias.

A lo que iba… que vimos “El gran Showman”, porque era la única que valía la pena en ese momento que no hubiéramos visto ya (salvo C’est la vie, que queda pendiente), porque somos fans de Hugh Jackman y porque ese hombre no puede hacer nada mal.

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Y sigue sin hacer nada mal. La peli es una maravilla, las canciones son geniales, los números fantásticos y se te hace corta.

Hugh Jackman es una de las maravillas del mundo y debería ser protegido y compartido por toda la humanidad… pero no creo que su mujer esté por la labor… una pena.

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(Voy a soltar spoilers de la película… aviso.)

Así que vemos la película y me quedo pillada con uno de los números, el de la mujer barbuda y el resto del personal del circo cantando “This is me”. Ese número me encantó.

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¿Por qué? Dirás.

Fácil.

This is me, una preciosa canción exigiendo respeto y amor aun siendo diferente al resto. Una canción que dice claramente, esta soy yo, soy diferente, me merezco ser amada y respetada, no vas a conseguir herirme con tus palabras una vez más.

Y vuelves a preguntar… ¿Este… qué?

Los escritores somos gente con una gran imaginación. Probablemente, con un exceso peligroso de imaginación. Eso significa que de pequeños ya inventábamos historias, escritas o no. Inventábamos personajes, amigos imaginarios, aventuras en todas partes. Hemos disfrutado de la lectura a edades en las que era más normal pasar todo el rato en la calle jugando.

Eso nos ha convertido en los raritos de nuestras clases. Los blancos perfectos para quienes disfrutaban chinchando a quien no era como ellos.

No voy a decir que me haya pasado la vida escondiendo como soy porque mentiría. Una de las pocas cosas buenas que tengo es que paso de todo lo que piensen de mí.

Totalmente.

Pero si reconozco que es ahora cuando más estoy dejando mi faceta rarita salir. La de escritora, la de fantasiosa a tope, la de friki… estoy disfrutando más ahora porque cada vez me importa menos lo que piense nadie.

Y porque this is me.

En serio, disfruta la canción, disfruta de tu exceso de fantasía… es algo que te está dando algo que los demás no tienen… tus historias.

Y, cuando alguien te diga que pongas los pies en el suelo, que dejes de fantasear y de ser rarito… díselo.

Clarito.

This is me.

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Tus personajes : protagonistas, secundarios… ¿Cómo crearlos?

Crear un personaje, ya sea protagonista o secundario, es una de las cosas más divertidas y frustrantes que existen.

Esta semana estoy liada con otra historia (la anterior ha tenido que quedarse en pausa porque esta no dejaba de gritar que le hiciera caso. Va a ser una consentida, lo estoy viendo…) y ya les he hecho la hoja de vida a los personajes que van a salir en ella. Cuando he querido darme cuenta tenia casi diez cositas a las que inventar un nombre, una vida, una personalidad… y no caer en el topicazo de hacerles perfectos.

Recuerdo que hace tiempo leí un articulo de Escribe Romántica sobre Herramientas para hacer personajes creíbles. Básicamente, con lo que más me quede fue con el “no te olvides que son personas. Tienen que comer, ir al baño, dormir…” No se porque me quede con eso, pero no lo he olvidado desde entonces.

También tengo que recordarme una y mil veces que ni el malo tiene que ser perfectamente malo, ni el bueno un héroe de manual. Es muy fácil escribir todo blanco y todo negro y que se vea muy claro donde esta el limite entre ambos. ¿Pero donde estaría la gracia? Soy muy fan del gris, que queréis. El malo tiene que ser humano y, a menos que sea un psicópata, debe tener sus momentos de debilidad y conciencia (alguna debe de tener, digo yo… ¿no?). Y el bueno, no puede ser tan bueno… si no tiene sus momentos de desear matar a alguien, de herir, de meter la pata hasta el fondo… no, en serio… ¿donde estaría la gracia?

Así que personajes más grises que blancos o negros, que tengan una vida a parte de la que tú le estas poniendo en el papel, que demuestren carácter y personalidad y que se te escapen de las manos algunas veces. Que estés escribiendo y de repente digas… “A ver… yo no quería que fueras por ahí!” Y él te responda… “Yo si. Y a lo mejor sale más divertida la cosa así.”

Eso no significa que siempre les tengas que hacer caso. Cuidado con eso. A veces si, otras ponles una correa corta y se acabó. Que escribes tu, no ellos.

Hablando mejor de este tema que yo, esta el post de Nerea Nieto, Los personajes que se salen del papel.

También pongo aquí varios posts que son muy utiles a la hora de crear y mejorar personajes.

También mencioné en una entrada anterior, que Literautas tiene varias plantillas para crear fichas de personajes. La podéis encontrar aquí.

Así que ya sabéis. Si vais a crear personajes recordad que deben ser humanos, imperfectos y unos molestos sujetos a la hora de escribirlos.

Yo voy ahora a pelearme con un par… Preveo que estos dos no se van a llevar bien en prácticamente toda la historia. Espero que no se maten antes de que acabe con ellos…

No olvidéis tampoco echar un ojo a la versión premium del libro “El oficio del escritor”, de Alejandro Quintana, donde también encontrareis consejos muy útiles de este y cualquier otro tema relacionado con la escritura.