Los mejores post del 2016

¡Felices fiestas, gente!

¿Qué tal estáis pasando las navidades?

Espero que muy bien.

El año se acaba. Sip, esta semana ya finiquitamos el 2016 (¡Aleluya!)

Así que voy a hacer mi repaso a los mejores post de este año, según vuestras visitas.

El día 30 WordPress sacará su resumen anual y lo publicare, pero antes sacare yo el mío, que también lo valgo XD

Estoy satisfecha e ilusionada al ver que las secciones de Relatos cortos, Mis novelas y Sobre mí y este blog están entre las más visitadas del año.

Este año ha estado la cosa muy igualada en visitas al anterior. Espero superarlo aunque sea por poquito, eso sí.

También estoy contenta, a pesar de lo malo que ha sido este año en temas más personales. Me presenté al concurso de Amazon, mi novela El juego de Schrödinger acabó siendo una historia de la que estoy muy orgullosa y he aprendido muchísimas cosas de marketing y ventas y sigo aprendiendo cada día y poniéndolas en práctica.

Espero que el siguiente sea aun mejor y seguir publicando, escribiendo y aprendiendo sin parar a lo largo del 2017.

Y que vosotros me acompañéis en ese viaje.

¡Felices fiestas y feliz salida y entrada de año a todos!

¡Por un 2017 magnifico y más bueno que este 2016 que nos deja!

¡Un besazo!

¿Dónde está el límite?

Hoy en día todo trata de ser políticamente correcto.

¿O no?

Ese término, que antes una solo oía en las películas americanas, se ha puesto muy de moda. Y hay un gran debate constante entre ser políticamente correcto o tener libertad de expresión.

¿Pero donde está el límite entre la libertad de expresión y la ofensa?

Me explico.

En Twitter o Facebook o cualquier red social todos opinamos. Y todos queremos que se respete nuestra opinión y nuestra libertad para opinar.

¿Pero es usar ese derecho cuando le dices a fulanita “que mal te queda ese vestido. ¡Pareces un ogro!”? ¿O es simplemente insulto?

Ahora, imaginemos por un segundo que fulanita es un personaje público. Actor, cómico, político, cantante… da igual.

¿Opinar sobre cómo le queda el vestido sigue siendo libertad de expresión o insulto?

¿Y si en vez del vestido opinas sobre algo que ha publicado?

¿Su opinión vale igual que la mía y debo respetarla? ¿O la mía vale más y debo imponérsela y decírsela aunque nadie me haya preguntado?

No es tan fácil, ¿verdad?

No hay una verdadera línea que separe una cosa de la otra salvo la conciencia de cada uno.

Durante el día veo y leo cientos de twits, decenas de post en Facebook, leo periódicos y noticias y visito blogs y webs… y, en muchísimas ocasiones, no estoy de acuerdo con lo que ponen.

Yo soy menos dada a publicar en sitios ajenos. Llamadlo timidez. Pero no me corto al opinar, cuando algo me llama mucho la atención, por ejemplo.

Y suelo dar mi opinión. Normalmente, en mi propio muro o timeline. Raras veces donde he leído eso que me ha “llamado la atención”. O mejor, lo hablo con amigas. Y discutimos porque no todas tenemos la misma opinión.

No digo que nadie tenga que hacer lo mismo que yo. Ni de cerca. Cada cual allá con lo suyo.

Pero eso sí. Antes de ponerte e insultar a alguien por su opinión, para y piensa antes de escribir.

Piénsalo bien. Muy mucho.

Crear polémica es divertido hasta que metes la pata. Y, a veces, el tan cacareado derecho a expresarse puede tener mal uso. Ya que lo tenemos, por suerte (hay lugares donde no lo tienen) úsalo inteligentemente.

Hablando de eso… ¿Qué opináis sobre si hay que ser también políticamente correctos al escribir una historia o no? ¿Y donde está también el límite ahí?

Volviendo a otras cosas, el primer borrador de “Berserker” está ya acabado.

¡Yay!

Ya va quedando menos. Ahora a acabar el otro y así podre ponerme de una vez a rellenar esos borradores. Que los míos son dos páginas de diálogos y dos líneas de narración mal escritas por capítulo XD

Y recordad que Jack T.R. y Kamelot 2.0 siguen a la venta en Amazon a un precio genial. También se agradecen los comentarios. Los buenos más XD