Podcast. Mi aventura de escribir: Nanowrimo 2019

Mi aventura de escribir: Nanowrimo 2019

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¡Hola! ¿Qué tal, queridos aventureros?

Bienvenidos una vez más al podcast de Mi aventura de escribir en este su sexto programa. Y parecía que no iba a durar, no.

En este episodio no voy a hablarte de una de mis novelas, aunque todavía queda una que sería Dagas de venganza. Esa la vamos a dejar para un poco después.

Hoy te voy a hablar del Nanowrimo, que empieza oficialmente este viernes, día 1 de noviembre.

Y tu dirás… ¿Qué es el Nanowrimo ese?

El Nanowrimo es un reto anual de escritura que se realiza a nivel mundial todos los años en el mes de noviembre y que consiste en escribir cincuenta mil palabras durante dicho mes.

La idea es crear una rutina de escritura que te ayude en un futuro cuando salgan los problemas típicos de “no tengo tiempo”, “el trabajo no me deja”, etc., etc.

Teniendo una rutina diaria de escritura serás capaz de escribir mil y pico palabras al día sin tantas complicaciones, porque la mayoría de las veces el problema viene con empezar o ponerte a escribir.

Cincuenta mil palabras no son ninguna tontería. Si las acabas en el tiempo establecido va a ser un logro que no todo el mundo puede presumir de conseguir. Pero ese no debe ser tu objetivo principal al participar, si no el de crearte esa rutina.

Para llegar al tope hay que escribir a diario 1667 palabras, que son cuatro páginas de Word a letra 11 y no, no es tan fácil rellenar esas páginas.

Este va a ser mi cuarto intento. Los otros tres no llegue a acabarlos. Lo más cerca que he estado ha sido llegar a 25 mil palabras, que no estuvo nada mal teniendo en cuenta que mi récord de palabras escritas en mis novelas no llegan a las 30 mil.

Pero este año tengo un plan.

Oh, si… un plan astuto para conseguir las 50 mil palabras.

En vez de hacer el borrador de una sola novela, hare dos borradores. El de la novela que iba a hacer inicialmente y el de un relato relacionado con esa novela que quería incluir en la susodicha y que, probablemente, se convierta en una parte más de ella y punto.

En resumen, que las uniré y se convertirán en una sola historia completa.

Porque la idea era hacer este relato, contando la historia de los protagonistas antes del lio que se relata en la novela. Como llegaron allí, como se conocieron y todo lo demás. Y, luego, hacer la novela principal con esos protagonistas entrando en la trama de toda la saga de cabeza.

La verdad es que me lo estoy pasando muy bien planeando todo el asunto y estoy deseando empezar. Ya tengo a los personajes bien perfilados y he escrito algunas escenas sueltas para ver como se relacionan y se comportan en según que situaciones que luego entraran o no en la historia. Eso ya es otro cantar.

Y estoy muy enamorada de estos personajes. Cuando escribí a mis lobos, que están a punto de salir, probablemente para principios del año que viene, acabé tan contenta con ellos… los quería adoptar. Son absolutamente adorables.

Y estos… estos otros son achuchables, para comérselos. Y estoy muy enamorada de ellos y su relación. Quizás es porque se parecen a los lobos.

Estos van a ser como los lobos, pero en leones. Pueden variar de forma humana a animal, aunque la animal es su forma original. Estos son menos sociables que los lobos, no permitiéndo mezclarse demasiado con los humanos y, mucho menos, relacionarse con ellos. Son una raza muy estricta, sobre todo en las familias del norte.

Y, en esta historia, vamos a ver a tres de ellos. Dos hermanos que pertenecen a una familia de California y un desterrado proveniente de Canadá. Los tres van a formar una peculiar familia que van a tropezarse con los planes de La Orden.

Hasta que no salga la nueva, Lobos de Davenport que es como se va a llamar, no puedo decir con que se tropiezan. Pero van a estar las dos muy relacionadas.

Estoy deseando enseñarte los relatos, los personajes… ¡te van a encantar!

Y, bueno, volviendo al nano. Este viernes por fin empieza y voy a ir poniendo los avances todas las semanas en el blog, en un post los jueves.

Ahí me podrás ver despotricar cuando no llegue a las palabras de la semana XD

Al menos este año estoy muy bien acompañada, con David Orel, amigo y compañero de fatigas en la escritura y el grupito tan guay que hemos creado en telegram. Me estoy divirtiendo mucho con ellos mientras comentamos los planes para el reto.

Tienen unas ideas maravillosas para sus Nanos que compartiré cuando estén listas.

Y esto es todo por esta semana, porque hasta que empiece no hay mucho que decir. En el siguiente episodio hablaremos de mi ultima novela, Dagas de venganza, que te va a encantar.

Mientras, puedes encontrar mis novelas buscando en Amazon mi nombre, Eva Tejedor, o en mi blog.

¡Hasta la siguiente!

Escucha “Mi aventura de escribir: Nanowrimo 2019” en Spreaker.

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Nanowrimo 2019: ¿Estás preparado?

Nanowrimo 2019: ¿Estás preparado?

nanowrimo

¡Queda solo una semanita más para que comience el desafío!

¿Estás preparado?

¡Yo sí!

O eso espero. Estoy deseando empezar mi nano este año. Ando super motivada de la vida para ello.

Eso es porque la historia que voy a escribir me tiene muy contenta. Me encanta la trama, adoro a los personajes…

Amo a estos personajes. Mira que acabé encantadísima con mis lobos y estoy segura de que lo notaste. Adoro a mis lobitos, son geniales y achuchables a niveles astronómicos.

Pero estos… mis tres leoncitos van a ser algo que vas a querer adoptar cuando los conozcas.

No te voy a dar muchas pistas aún. Más adelante te los presentaré adecuadamente, porque se merecen una entrada cada uno y una muy extensa descripción.

Pero un poquito si te puedo contar.

Tenemos una raza nueva en la Comunidad para descubrir. Los leones, que son básicamente igual que los lobos, pero en león. Vamos, cambia formas que nacen como leones, se pueden transformar a voluntad y se rigen por unas normas estrictas muy inspiradas en la jerarquía de las manadas de leones.

Me gusta más la palabra que se usa en ingles para referirse a las manadas de leones, pride. No sé, la palabra en español es muy bonita pero me la han estropeado y ensuciado al usarla y asociarla a ciertos acontecimientos y energúmenos que no merecen ser comparados con animales, si no con monstruos.

En fin, seguiré usando manada, obvio, aunque habrá momentos en que use familia por los motivos antes señalados.

Pues tenemos a uno, el mayor, que va por ahí abandonado. Lo han desterrado de su familia, echado y marcado y ahora está dando vueltas por el mundo más solo que la una. Y es un tío dulce y adorable.

La cosa que es que los leones tienen una costumbre muy bonita y arcaica. No pueden estar más de un macho en cada familia. Con lo cual, cuando los cachorros llegan a la madurez, deben abandonar la manada y buscarse la suya propia. Y aquí van a hacer algo parecido. Los chicos deben dejar su familia y viajar por el mundo buscando su propio sitio y familia con la que establecerse. A los dieciocho, puerta.

Eso sí, no les dejan sin nada. Algo de pasta y el coche y adiós. Y pueden llamar a casa XD

Pero este en especial no puede hacer eso porque lo han echado. El porque ya se verá. No voy a decírtelo tan pronto, pero si te contare que es algo injusto.

Y luego tengo dos hermanos que se han ido juntos en esta… «excursión». No debería ser así porque hay cuatro años de diferencia entre ellos. Eso significa que el mayor ha atrasado cuatro años su excursión para hacerla con el pequeño y su padre lo ha permitido. Algo que no ocurriría en otras manadas. Pero la de estos es especial.

En algún momento en medio de la excursión de los dos últimos se encontrarán con el primero y harán una peculiar alianza. Muy peculiar.

En algún momento del viaje, todos van a tener que tomar decisiones importantes de hacia donde quieren que les lleve el final de esa excursión.

Y, claro… La Orden, no nos olvidemos de ella porque van a estar por medio.

Este nano va a ser muy divertido…