Publicado el Deja un comentario

Resumen semanal: segunda semana de diciembre.

resumen

Resumen semanal: del 10 al 14 de diciembre.

resumen

Lunes.

Empezamos la semana con un post sobre uno de mis placeres culpables en lo que a televisión se refiere: Lucifer.

Basada en un comic al que no se parece ni en el color de los ojos, esta serie mezcla sobrenatural, comedia, policiaca y drama. Una mezcla bastante común pero muy efectiva.

¡Échale un vistazo!

Martes.

No, sigo sin saber que hacer con los martes.

Miércoles.

¡Cuarto capítulo de Jack T.R.! La investigación avanza pero los asesinatos también. El asesino ha vuelto a matar y Charles lo ha vivido de nuevo en sus sueños.

Mientras, Aidan hace un descubrimiento nada agradable.

Jueves.

¡El tiempo se acaba!

Dagas de venganza está a puntito de llegar y lo celebramos recapitulando todo lo que he posteado de ella durante estos meses.

¡Ven a leer un rato!

Viernes.

¡Y por fin es viernes!

Se acaba la semana, al fin. ¡Feliz finde y a disfrutar!

Publicado el Deja un comentario

Dagas de venganza: Recapitulamos

dagas

Dagas de venganza: Recapitulamos.

¡La espera está acabando!

Dagas de venganza casi ha llegado y pronto (el día 20 de diciembre) la podrás tener en tus manos igual que la tengo yo.

Y estoy deseando que la leas y que la disfrutes. Y, a la vez, estoy muerta de miedo, temiendo que no te guste.

Pero vamos a ser positivos y a esperar lo mejor y que te guste. Eso lo deseo con todo el corazón.

Todo el corazón y todo el alma que he puesto haciendo esta historia y todas sus partes.

Pero mientras llega, que ya queda muy poquito, vamos a recapitular en todos los post y curiosidades y relatos y extras que he ido colocando en el blog sobre la novela.

¿Te apetece?

¡Pues vamos a ello!

¿De qué va mi nueva novela?

Sinopsis y su lugar en la saga. 

Personajes.

Nueva Orleans, un escenario perfecto.

Mini relato para ponernos en situación.

Astrid, descendiente de Medusa.

Alec, el último poli bueno.

Un ejercito en las sombras: la Legión de Iscariote.

Sinopsis extendida.

¿Qué trama La Orden?

Primer capítulo.

¡Vistazo a la portada!

¡Y listo!

Por cierto, mi sincera enhorabuena a los ganadores del concurso.

Siento que se retrasara pero mil gracias a todos los que participasteis y espero que los ganadores disfruten de la historia.

Publicado el Deja un comentario

Resumen semanal: del 26 al 30 de noviembre. : Resumen semanal: última semana de noviembre.

resumen

Resumen semanal: del 26 al 30 de noviembre.

resumen

Lunes.

En el post de esta semana te hago un resumen de cómo y por qué todas mis novelas están relacionas. ¿Te interesa?

 

Martes.

Sigo pensando…

 

Miércoles.

¡Segundo capítulo de Jack T.R.!

El detective Andrews sigue una pista que le llevara a un lugar muy peculiar y a conocer a alguien que va a influir mucho en su vida.

 

Jueves.

¡Atención!

¡Concurso para ganar un Dagas de venganza en PDF!

No te lo pierdas y contesta a la pregunta que hago en el post.

¡Corre!

 

Viernes.

¡Y por fin se acabó la semana!

¡Feliz fin de semana a todos!

 

 

Publicado el Deja un comentario

Vistazo en exclusiva a la portada de Dagas de venganza.: Dagas de venganza: ¡La portada!

dagas

Dagas de venganza: ¡La portada!

dagas

¡Pues aquí está!

Por fin puedo enseñaros la portada de mi nueva novela, Dagas de venganza.

dagas

¿A qué es preciosa?

Esta maravilla es obra de David Orell.

Si necesitáis una portada preciosa y bien hecha, entrad en su blog y poneros en contacto con él.

Recuerda que Dagas de venganza saldrá a la venta el día 20 de diciembre.

¡No queda nada!

Sinopsis:

Mientras Nueva Orleans sucumbe a la gran fiesta, Astrid Samaras aparece en la ciudad siguiendo la pista del asesino de su familia, y no quiere que nada la detenga. Sin embargo, su plan se verá interrumpido por La Orden por lo que se verá obligada a posponer su sed de venganza.

Pronto conocerá a Alec Patterson, un joven e inexperto policía que está investigando una extrañas desapariciones, y será en un callejón donde Astrid y Alec tendrán que unirse a marchas forzadas para desentrañar el último plan de la milenaria organización contra la Comunidad Mágica.

Dagas de venganza es la quinta entrega que continua la saga La comunidad Mágica Vs. La Orden.

Publicado el Deja un comentario

¡En exclusiva! : Dagas de venganza: Primer capítulo

dagas de venganza

dagas de venganza

¡La hora se acerca!

En poco menos de un mes, Dagas de venganza estará en Amazon y en el blog para que puedas conseguirla. ¡Estoy deseando que la leas!

Pero, mientras esperamos, te dejo el primer capítulo para que le eches un ojo y lo disfrutes.

¡Espero que te guste!


 Capítulo 1

 

 

Escuchar el crujir de huesos y sentir el cráneo de ese tipo haciéndose añicos en su mano no le resultó tan satisfactorio como debería haber sido.

El sonido tendría que haber calmado su ira. Un poco, al menos.

Pero no. Nada de nada. Seguía notando la furia, quemándole por dentro.

Se sacudió la suciedad de las manos con gesto molesto. Una de las pocas ventajas de poder convertir en piedra a la gente era lo limpio que resultaba matarlas y poder convertirlas en polvo.

Sin sangre, sin cuerpo, sin pistas que la incriminaran… completamente limpio.

Una lástima que ese mismo polvo le produjera alergia. Estropeaba un poco su victoria.

Pateó lejos un cascote de piedra con forma de mano. No era ese el cadáver que deseaba.

No era esa la presa que buscaba. No era por quien había viajado miles de kilómetros abandonándolo todo y dejando atrás su hogar.

 

No fue ese el monstruo que desmembró a sus queridas hermanas al creer que eran ella.

No… quien había cometido semejante atrocidad y desatado su furia era otro. Un humano llamado Dolph Bauman, un cazador alemán que trabajaba para la facción europea de La Orden y que era, también, responsable de la muerte del último dragón, según contaban. Un experto en eliminar criaturas mágicas de gran poder.

Un fanático despiadado al que no le importaba acabar con vidas inocentes. Mientras pertenecieran a la comunidad, todo valía.

Poseía un largo currículum para alguien que no tenía más de treinta años. Sin embargo, parecía que sus habilidades venían de familia y había sido entrenado para exterminar bestias mágicas desde muy pequeño.

Pero eso se iba a acabar cuando le encontrara. Astrid pensaba encargarse de que terminara peor que todos los subordinados a los que había enviado contra ella. Él no tendría la suerte de acabar petrificado y aplastado, no. Eso era demasiado fácil. Tenía planes muy especiales y mucho más divertidos para ese monstruo.

Miró frustrada a su alrededor, escuchando la música y el ruido de los humanos mientras estos celebraban el Mardi Gras.

La calle principal estaba abarrotada de gente, bailando y participando en el desfile. Desde las carrozas lanzaban collares y flores a los viandantes mientras la banda de música tocaba algo de jazz ligero.

La música y la fiesta creaba un ambiente demasiado alegre y colorido para su amargo humor.

Había llegado a Nueva Orleans la noche anterior justo cuando empezaba su fiesta grande, algo que, por poco que le gustara, jugó a su favor.

Era una suerte ya que el ruido había ahogado toda la pelea. Todo el mundo estaba demasiado ocupado festejando como para notar algo.

Dos juerguistas tropezaron frente al callejón y vieron el jaleo desde la distancia, pero estaban muy borrachos y no le dieron importancia, así que regresaron a la fiesta.

Sus atacantes, por otra parte, no estaban tan distraídos ni borrachos.

Cuatro humanos de apariencia normal que no llamaban para nada la atención… o no habrían llamado su atención si hubieran olido a otra cosa que no fuera pólvora y no hubieran pasado media hora siguiéndola.

Los cuatro, armados con porras y cuchillos, intentaron emboscarla en ese callejón cuando creyeron, erróneamente, que ella no les había detectado.

Astrid se libró de ellos rápido. Mató a dos, dejó ko a otro mientras el cuarto consiguió huir, mezclándose entre la multitud. Seguidamente, se acercó al que aún seguía vivo e inconsciente y lo cogió del cuello de la chaqueta, levantándolo del suelo bruscamente, poniendo su cara a centímetros de la suya y lo sacudió para despertarlo.

Lo bueno de no ser humana era que su apariencia física engañaba a todos. Podía parecer una mujer delgada de poco más de metro setenta, pero su fuerza era muy superior a la de dos hombres el doble de grandes que ella. Mangonearlo era un juego de niños para ella.

 

—Dile a tu jefe que no va a conseguir detenerme —le siseó—. Voy a ir a por él y destruiré a todos los que envíe contra mí.

De pronto, escuchó un ruido, algo así como cuando te quedas sin aire y levantó rápidamente la mirada, esperando encontrarse con otro borracho. En su lugar vio a un policía mirándola paralizado desde la entrada del callejón.

Un chico joven de color, con uniforme de patrullero, probablemente novato y sin galones. La miraba, estupefacto con su pistola desenfundada y apuntando hacia ella. Le temblaban las manos y sus ojos marrones viajaban, asustados, de ella a los restos petrificados de los otros cazadores.

«¡Ups, que fallo!» exclamó en voz alta.

—¡No se mueva! —Astrid bufó, porque… ¿en serio? ¿Se encuentra con semejante escena y en vez de salir corriendo le da por ser el héroe e intentar detenerla? ¡Buena suerte con eso, niño!

Claro que esa interrupción significaban problemas para ella. Se le acababa de complicar la tarde y mucho. Una cosa era eliminar cazadores, que estaba autorizada a ello, y otra muy distinta, niñatos vestidos de uniforme que se creían superhéroes.

¿Qué iba a hacer ahora con él?

—¡Esto te viene grande, niño! —gritó, intentando asustarlo. Con suerte eso sería suficiente para librarse de él sin necesidad de matarlo. No quería matar a un inocente solo porque fuera estúpido—. Desaparece antes de que te hagas daño con ese juguetito que no sabes usar.

El policía frunció el ceño, estupefacto. Era un joven que aparentaba veintipocos, alto y de complexión delgada. El cabello corto y negro con un fino bigote sobre su boca, en la cual se dibujaba un rictus de incredulidad.

El sudor brillaba en su piel de ébano, delatando su nerviosismo y el miedo.

Como si no pudiera oler ya.

Astrid dejó caer al cazador, que soltó un quejido al chocar contra el suelo, y se giró, dándole la espalda al chico y a su pistola. No le preocupaba que fuera a disparar. Por cómo le temblaba la mano, no parecía que la usara a menudo.

¡No tenía tiempo para esto! Debía encontrar a su presa y no iba a hacerlo ahí. Prefería regresar a su motel, organizarse y trazar otro plan para obligarle a salir de su madriguera.

—¡He dicho que no se mueva! —gritó el chico.

Debía darle algo de crédito. Demostraba agallas, a pesar de estar muerto de miedo. Otro, en otras circunstancias, habría salido corriendo en dirección contraria gritando por refuerzos.

Astrid se giró de nuevo, quedando frente a él y se bajó ligeramente las gafas, dejando sus ojos al descubierto durante una décima de segundo, lo suficiente como para que la pistola se convirtiera en piedra.

Ese era un truco que había perfeccionado con los años. De niña, cuando sus poderes empezaban a aflorar, convertía todo en piedra sin control alguno. Ahora, podía calibrar la potencia de su poder y decidir qué parte deseaba petrificar.

Asustado, el policía dejó caer la ahora petrificada arma, que se hizo añicos al chocar contra el suelo. Durante un largo minuto, el chico se quedó helado mirando la pistola, luego a ella y de nuevo al trozo de piedra que momentos antes era su arma reglamentaria. Parecía haber entrado en un bucle. Resultaba casi cómico.

Casi.

—¿Qué demonios…?

—Te lo he dicho. Esto te viene grande —le repitió, con tono aburrido—. Lárgate antes de que tenga que hacerte daño.

Por el rabillo del ojo vio al cazador que quedaba vivo sacar otro cuchillo y saltar para atacarla. Los había que eran más tontos de lo que aparentaban.

Antes de que pudiera ser considerado una amenaza, ella le esquivó y golpeó, haciéndole caer. Sin darle tiempo a reaccionar, Astrid volvió a cogerlo de la chaqueta, obligándole a mirarla.

—Podías haberte quedado quieto y hubieras salido vivo… —gruñó, molesta—. Ahora tendré que enviar mi mensaje a través de otro. No tienes idea de lo inconveniente que me resulta matarte.

Con esas palabras, Astrid se quitó las gafas y sus ojos brillaron de manera extraña, cambiando de color. El cazador gritó mientras se convertía en piedra despacio, empezando por los pies y subiendo, dejando su cabeza para el final.

No merecía una muerte rápida.

Astrid hizo un ruido despectivo y lanzó el cuerpo contra la pared. Este estalló en pedazos, rebotando por todo el callejón.

El policía seguía en el mismo sitio, con una mano tapando su boca, los ojos desorbitados y una expresión de horror en su joven rostro.

—¿Qué eres? —consiguió balbucear.

Astrid suspiró, enfurruñada. Su plan de enviar un mensaje a Dolph a través de sus matones acababa de estallar, literalmente. Tendría que idear otra cosa o esperar a que volvieran a atacarla.

Ninguna de las opciones le entusiasmaba, la verdad.

—Nada que puedas comprender. Vuelve a tu comisaría y no le cuentes nada de esto a nadie. No te creerán, niñato. —le gruñó amenazante antes de salir del callejón, desapareciendo entre la multitud que seguía celebrando su gran fiesta, ajenos a esas sobrenaturales muertes.

Antes de perderlo de vista, lo vio sentado en el suelo.


¿Te ha gustado? ¡Pronto llegará la novela completa!

 

Publicado el Deja un comentario

¡Último capítulo!: Relato: Dioses y demonios. Capítulo final.

dioses demonios

Relato: Dioses y demonios. Capítulo 11.

dioses demonios

–  ¿Qué hago ahora?

Dioniso miró a su padre, sorprendido de verle en semejante estado. Nunca lo había visto tan apenado. Ni siquiera cuando Hera le abandonó definitivamente.

Al parecer, y para sorpresa de todos, su padre estaba genuinamente encariñado con el chico y le había afectado muchísimo que se marchara.

–  ¡No lo sé, padre. Si te soy sincero, esto me ha dejado sin palabras.

Zeus suspiró, dejándose caer pesadamente en el sillón a su lado. Parecía derrotado.

–  Me disculparía pero ni siquiera sé por qué debo disculparme. ¿Por ocultarle que soy un dios? ¿Por mi pasado?

–  Tu pasado no ayuda, eso desde luego.

–  Lo sé… pero no puedo hacerlo desaparecer.

–  Entonces hazle ver que no eres más esa persona.

–  ¿Cómo?

–  Respetándolo. Respetando su espacio y sus decisiones. No importa lo mucho que creas que le quieres. Si él dice no, tú debes respetar su voluntad y volver por donde has venido.

–  Puedo hacer eso.

Unos golpes apresurados en la puerta les interrumpió. Un apurado Kevin entró en la habitación, sudando y temblando de nervios y preocupación. Zeus tuvo un mal presentimiento.

–  ¡D! ¡Tenemos un problema! ¡Un problema muy gordo!

–  ¿Qué ocurre?

–  Unos tipos se han llevado a Finn.

–  ¿Quiénes? – preguntó Zeus, levantándose de un salto. El cielo, el cual había estado despejado y cuajado de estrellas hasta ese momento, se nubló de repente y los relámpagos empezaron a brillar.

–  No estoy seguro aunque tengo sospechas. Eran varios, enmascarados y vestidos de negro. Se lo han llevado en una furgoneta negra, sin matricula ni nada distintivo.

– ¿Quién querría secuestrar a Finn? ¿De quien sospechas? – cuando Zeus les dirigió una mirada de incomprensión, Dioniso se explicó. – Kevin conoce el secreto de Finn, al igual que yo. Y es un oso…

–  Formas parte de la comunidad.

–  Y también formé parte de las fuerzas especiales humanas. Ha habido varios sucesos en los últimos años… secuestros, desapariciones, asesinatos, ataques… me temo que La Orden esté detrás de esto también.

– La Orden… ¡quieren al demonio!

–  Es muy probable, sí.

Dioniso se levantó también de su asiento y se dirigió hacia su escritorio, donde cogió el teléfono.

– Voy a tratar de averiguar adonde han podido llevárselo. Y si sigue vivo.

–  Encuéntralo, hijo.

Dioniso aun necesitó un par de horas más para averiguar lo que quería. Mientras Kevin y él pusieron al día a Zeus sobre La Orden, ya que el dios había pasado varios siglos desconectado del mundo de los mortales y no conocía toda la historia.

Le contaron sobre su odio a lo sobrenatural, lo cual les incluía, su obsesión con eliminarles y sus últimos avances que les daban ventaja tras años de estar ambos bandos al mismo nivel.

La Orden llevaba los últimos años tramando algo. Algo muy gordo, le explicó Kevin. Pero no tenían idea de qué.

Al menos, todavía.

Cada día llegaban noticias preocupantes sobre nuevos ataques a la comunidad. Ataques muy concretos, con un fin. Nada era dejado al azar.

No para esa gente.

Por eso, si de verdad ellos tenían a Finn, no había sido una casualidad.

Y ese era el mayor temor de Zeus en ese instante.

– Me temo que mis fuentes han confirmado las malas noticias. La Orden tiene a Finn. Eran hombres de la Legión los que le han llevado hasta el aeropuerto y lo han embarcado en un avión privado rumbo a Memphis.

– Entonces es allí a donde iré. Debo evitar que le hagan daño.

– Te recuerdo que no tienes poderes. Eres poco más que un humano con algo más de fuerza de lo común y vulnerable.

– Lo sé. Pero no puedo permitir que le usen para sus planes. Ni Finn ni su demonio querrían eso. – Kevin se acercó a él.

– Te acompañaré. Vas a necesitar ayuda para encontrarles.

– Haré los preparativos. Espero que no tengamos que arrepentirnos de todo esto.

 


 

Y si, voy a dejártelo ahí. ¿Por qué? Pues simple, porque la búsqueda de Zeus y Kevin va a llevarles a aparecer en una futura novela con el resto de personajes de la Comunidad y porque La Orden tiene planes para el demonio de Finn.

Ya lo averiguarás en un futuro, no te preocupes.

 

Publicado el Deja un comentario

Resumen semanal: del 5 al 9 de noviembre.: Resumen semanal: segunda semana de noviembre

resumen

Resumen semanal: del 5 al 9 de noviembre.

resumen

Lunes.

Empezamos la semana con un post sobre una de mis novelas policíacas favoritas: Una noche de perros.

Una novela muy especial escrita por alguien más especial aún. Hugh Laurie.

¡Corre a leerla!

Por cierto, recuerda que Jack T.R. está ahora gratis en el blog.

¡No te la pierdas!

 

Martes.

Sigo buscando que poner aquí…

 

Miércoles.

¡Penúltimo capitulo del relato Dioses y demonios!

Uno más y se acabó.

¡Lee que va a pasar entre Zeus y Finn!

 

Jueves.

Y en el post semanal sobre mi nueva novela Dagas de venganza te cuento algo sobre los planes de La Orden.

Nada bueno, eso seguro.

 

Viernes.

¡Por fin se acaba la semana!

¡Buen finde y a disfrutar!

Publicado el Deja un comentario

¡Nuevo capítulo! Dioses y demonios. : Relato: Dioses y demonios. Capítulo 10

dioses demonios

Relato: Dioses y demonios. Capítulo 10.

dioses demonios

–  ¡Finn! ¿Podemos hablar?

Finn maldijo por lo bajo, observando molesto como Zeus se acercaba a él a grandes zancadas.

Sabía que estaba siendo ridículo pero tras lo ocurrido en los últimos días y después de la reveladora conversación que tuvo con su abuelo no quería tener a nadie cerca.

Su abuelo le contó toda la leyenda. Renuente, al principio, pero acabó revelándole todo sobre la maldición de su familia. De cómo, siglos atrás y para salvar a su gente, un antepasado suyo hizo un pacto con un demonio milenario. A cambio de evitar que un ejercito invasor devastara su pueblo, el guerrero concedió al demonio el uso de su cuerpo y el de toda su estirpe.

Y, por loco que sonara, él creía la historia. Sabía que esa voz en su cabeza era real. El demonio era real.

Y muy peligroso.

Al demonio no le gustaba Zeus y Finn temía que fuera a herirle si se acercaba demasiado.

–  Lo siento… no tengo tiempo. Estoy ocupado. — se excusó, intentando huir. Pero Zeus fue más rápido y le agarró de la muñeca.

–  ¡Y una mierda! ¡Vamos a hablar! – gruñó, arrastrándole hasta un armario y metiéndoles dentro. Finn casi rio.

–  ¿En un armario? ¿En serio? — pero Zeus no lo encontraba tan gracioso.

–  ¿Por qué me estas evitando? ¡Y no te atrevas a decir que no lo estas haciendo porque ambos sabemos que sería una mentira! — añadió al ver que el chico iba a replicar.

–  Está bien… estaba evitándote. ¡Es lo mejor para los dos! No quiero que te haga daño.

–  ¿Quién? — preguntó Zeus, confundido.

–  Es complicado.

– ¿Hice algo para molestarte?

–  No. — el chico negó rápidamente. No podía permitir que Zeus pensara que era su culpa. — No eres tú. Sé como suena, pero no eres tú, de verdad. Hay algo mal conmigo y podría hacerte daño. Eso no puedo permitirlo.

–  No vas a hacerme daño, créeme. — Zeus le cogió de las manos, acercándole un poco más hasta juntar sus frentes. — Te prometo que no vas a hacerme daño. Ni yo a ti.

– No puedes prometerme eso…

«Los dioses prepotentes suelen hacer esa clase de promesas vacías.»

Finn se estremeció al oír la voz del demonio en su cabeza aunque su tono no era el de siempre. Parecía más bien molesto que furioso.

¡Un momento! ¿Había dicho dioses?

–  ¿Dios? ¿Quién es un dios? — preguntó sin darse cuenta de que lo había hecho en voz alta.

–  ¿Qué?

«Él es un dios. Hasta te dijo su nombre real, el muy arrogante. Es el padre de los dioses, el dios del rayo y el dios que hace cualquier cosa por llevarse a la cama a quien llama su atención. Te hará daño, chico. Eso no lo dudes.»

–  ¿Eres un dios?

Zeus le miró, sorprendido, soltándole las manos. Sus ojos reflejaban culpa y sorpresa.

–  Yo… ¿Quién te ha dicho…?

–  ¿Lo eres? ¿Eres el verdadero Zeus?

–  Es complicado.

–  ¿Qué tiene de complicado? ¿Lo eres o no? – volvió a preguntar, empezando a molestarse. Había estado tan preocupado con herir accidentalmente a Zeus con su demonio que el hecho de que le hubiera mentido le pilló completamente por sorpresa.

–  Lo soy. Estoy en la Tierra porque Atenea creyó más sensato mandarme aquí sin poderes a que me quedara en el Olimpo, intentando recuperar la vieja gloria y tratando de conquistar de nuevo el mundo de los mortales. No esperaba encontrar a alguien como tu aquí.

–  No soy un entretenimiento. – respondió Finn con tono amargo. Había sido demasiadas veces usado en su vida como para permitir ni una más. Hacía mucho que se prometió que no volverían a usarlo. – Ni una muesca más en tu lista de conquistas.

–  No lo he pensado nunca. Créeme.

–  No puedo creerte. Él tenia razón. Vas a hacerme daño.

Finn salió del armario, dejando atrás a un aturdido Zeus. El dios le vio marcharse sin poder evitarlo y sin reaccionar.

Mientras, en la entrada trasera del local, Kevin se acercaba al callejón dispuesto a regresar con los recados de D y listo para empezar a trabajar. Pero, antes de llegar a la puerta, vio a Finn salir del local, agitado y luciendo confuso.

Kevin estaba a punto de llamarle, ya que le veía muy nervioso y se preocupó por su amigo pero una furgoneta negra apareció en el otro extremo del callejón, derrapando y frenando a pocos metros del irlandés. Tres tipos enmascarados se bajaron del vehículo y atraparon a Finn, arrastrándole al interior de la furgoneta a pesar de los esfuerzos del muchacho por liberarse.

Antes de que pudiera hacer nada, ni siquiera gritar por ayuda, la furgoneta con su amigo dentro arrancó de nuevo y desapareció en la noche neoyorkina.

–  ¡Mierda!

 

Ir al capítulo anterior. 

 

 

Publicado el 1 comentario

¡Nuevo capítulo! Dioses y demonios. : Relato: Dioses y demonios. Capítulo 9.

dioses demonios

Relato: Dioses y demonios. Capítulo 9.

dioses demonios

–  ¿Estás seguro de querer hacer esto?

–  No… pero tampoco me han dejado más opción.

Zeus observó como Hades convocaba su poder para activar un espejo mágico con el que iban a invocar al demonio. Al no saber el nombre del demonio, la invocación era imposible para un mortal, pero no para el señor del Inframundo.

Hades conocía todos los demonios existentes y tenía a su disposición artilugios para invocarlos, atraparlos o lo que necesitara en ese momento.

El dios de la muerte empezó a recitar un antiguo ritual y el espejo se volvió negro. Al acabar el hechizo, unos ojos rojos aparecieron en el cristal del espejo.

–  ¿Quién me invoca? – los ojos se clavaron en Zeus y un gruñido resonó, haciendo temblar el espejo. – ¡Tu!

–  Si, yo. Tenemos que hablar.

–  ¡No voy a permitir que vuelvan a encerrarme! – gritó el demonio, haciendo temblar no solo el espejo, si no toda la sala donde se encontraban los dos dioses. Zeus rodó los ojos, molesto.

–  No tengo intención de encerrarte. No me importa ni interesa tu existencia, siempre y cuando no intervengas mientras estoy con Finn. Y, siempre y cuando, no le hagas daño.

El demonio rio. Una risa cruel y estridente.

–  Jamás podría herirle. Si a él le ocurre algo, yo desaparezco.

–  Entonces ambos queremos mantenerle a salvo.

–  No lo estará contigo. En algún momento, tu pasado y tú le haréis daño.

–  No voy a permitir que eso pase.

–  No vas a poder evitarlo. Los humanos dicen que la gente no cambia… y tienen razón. La gente no cambia. Y los dioses, menos.

Hades, quien hasta ese momento había permanecido en silencio, carraspeó, luciendo ligeramente incomodo con esa conversación.

–  Siento interrumpir esta interesante conversación pero tengo planes con mi esposa en una hora y preferiría que no me pillara invocando demonios cuando estoy en mis vacaciones. Entiendo y comparto tus dudas, demonio. — añadió, dirigiéndose directamente al espejo, ganándose un bufido de indignación de Zeus. — Pero la palabra de un dios aun vale. Si él compromete su palabra, está obligado a cumplir. — el otro dios asintió.

–  Te doy mi palabra de que no voy a permitir que nadie ni nada haga daño a Finn, ni a ti.

Los ojos del demonio brillaron antes de desaparecer del espejo sin dar una respuesta. Ambos dioses intercambiaron una mirada, soltando un suspiro.

–  Bueno… no ha ido tan mal.

En otra parte de la ciudad, Finn descansaba en su apartamento, esperando la hora adecuada para hacer una llamada internacional. Cuando comprobó que ya era de día en Irlanda, su tierra natal, cogió su móvil y marcó el numero de la persona con la que quería hablar.

Tenia preguntas que solo encontrarían respuesta al otro lado del planeta.

–  ¿Abuelo? Necesito hablar contigo.

Ir al capítulo anterior. 

 

Publicado el Deja un comentario

Resumen semanal: del 22 al 26 de octubre. : Resumen semanal: cuarta semana de octubre.

resumen

Resumen semanal: del 22 al 26 de octubre.

resumen

Lunes.

En el post de esta semana te hablo sobre las sirenas, esas criaturas acuáticas mitológicas que embrujaban a todos con sus voces.

¿A quien no le gusta una buena leyenda sobrenatural para amenizar la semana?

 

Martes.

Sigo buscando que poner aquí…

 

Miércoles.

¡Nuevo capítulo del relato Dioses y demonios! Y se nos está acabando, por cierto. Un par más y lo dejaré para dedicarme a otra cosa, aunque me quedaré a los personajes en un bolsillo para usarlos más adelante. ¡Son demasiado adorables!

 

Jueves.

Y en el post sobre Dagas de venganza de esta semana te cuento una leyenda urbana que he usado también en la novela, como parte del pasado de uno de los personajes.

Te hablo sobre la Legión de Iscariote.

¿Sabes quienes son? ¡Ven y averígualo!

 

Viernes.

¡Y por fin llegó el finde! Esta semana ha sido larga… muy larga. Estoy deseando acabar y poder dormir y tener tiempo de nuevo pero habrá que esperar algo más. Mientras, disfrutemos todos del fin de semana.