Entrevista a mis personajes: Astrid Samaras de Dagas de venganza.

¡Vuelve la sección más fivertida! ¡Vuelven las entrevistas a los personajes de mis novelas!

Entrevista a Astrid Samaras:

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Di tu nombre completo:

Astrid Eibhlín Samaras.

¿Edad?

Treinta y dos. Pero no aparento más de veinticinco. ¡Mola ser yo!

¿A qué te dedicas?

Ahora mismo, a poca cosa. He pasado los últimos años persiguiendo a un trozo de escoria por medio mundo y ahora que está muerto… no sé. Ando un poco perdida. No estoy segura de que debo hacer en estos momentos.

¿Y qué es lo que realmente te gustaría hacer?

Siempre supe que acabaría trabajando para la Comunidad. Con mis dones, ¿cómo no hacerlo? Pero me hubiera gustado haber sido arqueóloga y conocer mejor el pasado de mi raza. Creo que es fascinante.

Cuéntame… ¿Qué hobbies tienes?

¿Hoy en día? Ver pelis, comer, ver series, las patatas fritas, matar a gente de La Orden… comer.

¿Tienes a alguien especial en tu vida ahora mismo? ¿Familia?

Familia, no. Ese desgraciado de Bauman mató a toda mi familia. Pero si tengo a alguien especial. Se llama Alec y es un dolor en el culo. Pero es majo y se deja apalear de vez en cuando.

¿Qué es lo que pasa en tu vida en este momento?

Acabo de conocer a Zeus, lo cual pensaba que no podía ocurrir y voy a ayudarle a recuperar a su último amante, lo cual si que pensaba que no iba a ocurrir jama de los jamases. Espero que eso no se me vuelva en contra.

Y para terminar… ¿Qué planes tienes para el futuro?

Seguir pateando culos de La Orden, ahora que vuelvo a tener mis poderes.

 


Y recuerda, si llegas a casa, después de un largo día y quiere desconectar y no hay nada interesante en la televisión y es tarde para buscar ningún libro en las librerías y bibliotecas.

¿Qué puedes hacer?

¡Fácil!

Encontrarás montones de relatos y novelas de fantasía urbana con los que evadirte y disfrutar de una buena lectura de textos originales en este blog.

Solo necesitas tu ordenador y entrar en Mi aventura de escribir para vivir un montón de aventuras.

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Relato: Astrid y Zeus se conocen

Relato: Astrid y Zeus se conocen.

relato

(No tengo mucho que contar últimamente, así que te dejo un relato. Este estaría situado despues de los relatos Dioses y Demonios y Luna llena en Memphis, con los personajes de Dagas de venganza.)

– ¡Maldita sea!

Astrid se llevó una mano a la cara, donde notó algo húmedo y viscoso.

Sangre.

Solo eran las doce de la mañana y ya se había tropezado tres veces y hecho sangre una. Genial.

No iba a acostumbrarse jamás a la ceguera. Se mataría contra un mueble antes.

– ¿Estás bien? ¡Ouch! ¡Menuda brecha!

El bueno de Alec se había quedado a su lado, esperando, como todos, que esa ceguera fuera temporal. Y, en teoría, debía serlo.

Pero los días pasaban y no mejoraba. Tampoco empeoraba, todo había que decirlo.

No había ningún cambio.

Al pasar la primera semana empezó a impacientarse. A la segunda, se desesperó.

Estaban en la tercera y ya solo sentía miedo.

Miedo de que esa oscuridad en la que se había visto obligada a vivir fuera para siempre.

Alec le ayudó a levantarse y la guio hacia el baño, donde empezó a limpiarle la sangre con una toalla mojada.

Cuando, durante su enfrentamiento contra Bauman este le roció con algo en los ojos que la dejó ciega. Los médicos de la Comunidad dictaminaron que sería temporal pero no consiguieron averiguar que fue lo que el asesino usó contra ella.

Tres semanas después, seguía igual.

– Debes tener más cuidado. – la reprendió Alec, mientras curaba la herida. Astrid podía oler el desinfectante. Y sentirlo.

– Estoy harta. – suspiró.

– Lo sé. Pero pronto recuperarás tu vista y todo volverá a la normalidad.

– ¿Y si no? – Alec le dedicó una mirada de confusión. – ¿Y si esto es permanente?

– Los médicos han dicho que será temporal. Debes tener paciencia.

– Deberías volver y esconderte. Así no puedo protegerte. – el chico bufó, molesto.

– No estoy contigo para que me protejas. – y añadió. – Puedo protegerme bien solo.

Astrid iba a replicar algo pero se arrepintió. ¿Qué iba a decirle? Lo normal sería mandarlo a casa, pero Alec no podía volver a su casa. La Orden le tenía en su lista negra. En cuanto se alejará de ella, acabarían con él.

Pero cuando La Orden se enterará de que estaba ciega e indefensa, los matarían a los dos. La única razón por la que aún no lo habían hecho era porque nadie sabía nada.

¿Qué iban a hacer cuando lo averiguaran?

A lo mejor debería poner rumbo a Destruction Bay y descansar allí una temporada, escondidos. Ahí Alec estaría seguro.

Alguien tocó a la puerta y Alec se alejo para atender. Seguramente sería Ambar, que no había querido regresar a su casa para no dejarles indefensos mientras Astrid siguiera ciega.

Pero no fue la presencia de Ambar la que sintió cuando Alec regresó, inusitadamente silencioso.

– Alec, ¿Quién era?

– ¡Wow! Me lo dijeron y no podía creerlo. ¡Una gorgona viva! – Astrid se tensó ante la masculina y desconocida voz.

¿Quién era ese tipo? ¿Le había hecho daño a Alec? Sacó rápidamente la pistola que escondía en su bota y apuntó a la dirección en la que había escuchado al hombre hablar, el cual rio divertido al ver el arma.

– ¿Alec?

– Estoy aquí y estoy bien. No es un enemigo. – eso la calmó un poco. Pero bien poco.

– Eso ya lo decidiré yo. – gruñó ella, haciendo reír al desconocido una vez más.

– Soy Zeus.

– Es un enemigo. – sentenció. Ella no pudo verlo, pero Alec rodó los ojos y se cruzó de brazos.

– ¡Astrid!

– ¡Es un dios! ¡Claro que es un enemigo! – Alec resopló.

– ¡Venga ya! No es un dios. Solo un tío que se llama como uno. ¿Verdad?

– Siempre me ha encantado la incredulidad humana. Les hace adorables. – rio el tal Zeus, ganándose una mirada sorprendida de Alec. ¿De verdad era un dios?

– Irritantes, mas bien. ¿A qué has venido?

– Pues por increíble que te parezca, estoy aquí por casualidad. Venía siguiendo una pista y he escuchado hablar de lo que te ha ocurrido. Así que decidí haceros una visita.

– ¿Por qué?

– Porque tenemos un enemigo común, gorgona. La Orden.

Alec observaba curioso el intercambio. El tío había aparecido acompañado de Ambar, la cual se marchó inmediatamente. Pero la loba aseguró a Alec de que ese hombre podía ayudar a su amiga a curarse. Ahora Astrid había declarado que era un dios. El dios Zeus nada menos. No podía ser verdad… ¿o sí?

El tal Zeus cogió una silla y se sentó frente a la gorgona, que seguía con su pistola en la mano aunque la tenía apuntando al suelo.

– Verás, te hare un resumen rapidito. No contamos con demasiado tiempo. Hace unos meses, mis hijos decidieron que no debía seguir en el Olimpo y me bajaron aquí con mis poderes reducidos para que dejara de molestar. En ese tiempo me hice amigo de un chico adorable que trabajaba en el mismo sitio en el que me estaba quedando.

Astrid pareció relajarse un poco. Al menos empezaba a considerar que ese dios no iba a ser una amenaza para ellos. Venía a pedir algo, eso lo tenía claro.

– ¡Como no! – rio, ganándose una mueca del otro. Alec recordó entonces lo poco que estudió de mitología griega en el instituto. Casi nada, de hecho. Pero si recordaba que el dios griego Zeus era un promiscuo de mucho cuidado.

– No era así. ¿Vale? Finn es distinto. Es especial.

– ¿No has dicho eso de cada amante que has tenido?

– Finn es parte de una familia usada como recipiente físico de un demonio legendario.

– ¡Oh, pobre chico! ¡Menuda herencia!

– La cuestión es que hace un mes o así, Finn fue secuestrado por La Orden. He seguido su pista por medio país hasta aquí. Un tal Bauman lo tenía.

– Mierda…

– Sé que lo has matado. Necesito vuestra ayuda para encontrarlo. Aun puede seguir en la ciudad, escondido en algún sitio.

Astrid suspiró, cansada. Bauman seguía dándole problemas incluso desde la tumba.

– Localizamos un par de naves en el puerto, donde tenían alguna clase de base o almacén. No estamos seguros, no llegamos a entrar. Puede que aun sigan ahí. Hace ya semanas desde que Bauman murió y, probablemente, hayan movilizado todo.

– Ya es algo más de lo que tenía. Gracias.

– Siento no poder ayudar más. Espero que encuentres a tu demonio.

Zeus se levantó, acercándose a Astrid y colocando una mano cerca de su rostro, sin llegar a tocarla. De su mano salió una luz dorada y calidad que le hizo dar un respingo para apartarse, pero el dios la inmovilizó, sujetándola del brazo.

Cuando terminó, menos de un minuto después, Astrid parpadeaba sorprendida, sus ojos volviendo a su color habitual. Hasta ese momento, habían permanecido de un color grisáceo.

– ¿Qué demonios? – Alec se acercó, entre sorprendido y preocupado.

– ¿Astrid?

– Puedo ver. – declaró la gorgona, sorprendiendo a su amigo. – ¿Por qué me has curado?

– Básicamente, ya estaban casi curados. – Zeus se encogió de hombros. – Solo he acelerado el proceso.

– Gracias…

– No me las des. Ha sido por un motivo completamente egoísta. Si La Orden sigue en ese almacén, necesitaré ayuda para entrar y buscar a Finn.

– Cuenta con ello.


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Nuevo relato: Luna llena en Memphis. Capítulo 1.

Bueno, pues como esta semana no tenía nada interesante que contarte de la nueva historia porque no la he tocado, voy a empezar a postear el nuevo relato, para que lo disfrutes.

Este relato está situado justo después de Dagas de venganza y usa a sus dos protagonistas, Alec y Astrid. Nos situamos en la ciudad de Memphis, a la que han viajado persiguiendo a Bauman.

¡Espero que te guste!

 

Luna llena en Memphis. Capítulo 1.

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«¡Bienvenidos al Aeropuerto Internacional de Memphis!»

Alec suspiró, agotado y siguió a su compañera de viaje por el aeropuerto, rumbo a la salida.

Habían pasado menos de treinta y seis horas desde que rescataran al pequeño André de las garras de La Orden, apareciera el dragón y les visitaran los miembros de Kamelot.

Fueron los mismos hombres de Kamelot los que les informaron sobre el paradero del cazador, Dolph Bauman y quienes les proporcionaron los medios para poder perseguirle.

Alec estaba muy agradecido por su ayuda a la hora de recuperar sus pertenencias y dinero. Con toda la policía de Nueva Orleans persiguiéndoles (todo a causa de La Orden) le fue imposible regresar a su piso o intentar recuperar algo de su dinero en el banco.

Una hacker muy simpática que trabajaba para Kamelot se encargó de transferir todo su dinero a una nueva cuenta bajo un nombre falso, además de darles nuevos documentos de identidad para poder acceder a la cuenta.

 

–  ¿Así es como hacéis siempre las cosas? — la pregunta pilló desprevenida a su compañera, que lo miró confundida. — Esto… viajar, comer… ¿tenéis siempre quien os consiga documentación falsa y nombres y todo eso?

–  Persiguiendo a ese capullo me tenido que viajar a ocho ciudades distintas, cada en una punta diferente del planeta y me lo he pagado de mi bolsillo. Ojalá hubiera conocido antes a Lidia. Habría dispuesto antes del dinero de mi familia y no tendría que haber trabajado en un Starbucks para pagar un billete de tren o de avión.

–  Pues si… ¡Espera! ¿Trabajaste en un Starbucks? ¿Tú? ¿Y no te echaron? — preguntó entre sorprendido y divertido al imaginar a su compañera con el uniforme de la cafetería y despachando. Astrid le dirigió una mirada envenenada.

–  ¿Qué quieres decir con eso? ¡Soy super amable!

–  Si… sobre todo eso… ¿hacia donde nos dirigimos ahora? — preguntó, cambiando de tema para evitar que Astrid le acabara dando un puñetazo, cosa que parecía cada vez más probable.

–  A buscar un motel limpio, primero. Luego, a husmear donde puede esconderse esa alimaña.

Gracias al wifi gratuito del aeropuerto encontraron una habitación doble en el Knights Inn Memphis, el hotel más cercano y más acorde a su economía actual. También el que peores recomendaciones tenía.

Según Astrid, eso era perfecto. Menos probabilidades de que les molestaran turistas inoportunos.

Según Alec, había visto antros a punto de demolerse con mejor aspecto que ese hotel. Pero no le habían dado opción a opinar.

Así que menos de cuatro horas después de aterrizar en Memphis, se encontraban los dos caminando por sus calles, buscando quien pudiera darles alguna información sobre La Orden y su gente.

–  ¿Podemos visitar Graceland? – sabía que le iba a responder que no, pero tenía ganas de incordiar un poco a la chica. Estaba demasiado seria y concentrada en buscar al cazador.

Había notado que la obsesión de Astrid por acabar con Bauman podía convertirse en un problema que la hacía peligrosa si no tenía cuidado. Por eso, si la veía demasiado ensimismada con el asunto, la molestaba para distraerla.

Aunque eso le había costado un par de puñetazos en el brazo.

– No. — contestó seca la gorgona.

– ¿Y Beale Street?

–  No.

–  ¿Por qué? – preguntó con tono infantil.

–  Porque no estamos de turismo. Buscamos a un asesino, ¿recuerdas? — vale, eso era cierto pero ya que estaban allí podían visitar algunos de los lugares más emblemáticos.

Era un verdadero desperdicio viajar hasta ahí y no ver nada. Lo intentaría más tarde.

–  Aguafiestas… ¿Y por donde empezamos?

Astrid suspiró, consultando el GPS de su móvil.

– Vamos a visitar un local frecuentado por miembros de la Comunidad. Ahí haremos unas preguntas. Si pasa algo raro en la ciudad, allí habrá alguien que lo sepa.

El local era un bar oscuro, decorado con fotos y carteles de Elvis Presley. No se podía pedir más en esa ciudad, bufó Alec. Astrid le dejó sentado en una mesa, con una cerveza y unas patatas fritas mientras iba a preguntar. No tardó en verla entablando conversación con varias personas.

Alec observó a los clientes del bar, intentando averiguar que criatura eran cada uno. Tan concentrado estaba que no notó cuando alguien se le acercó por detrás hasta que la tuvo sentada en la silla a su lado.

El chico se encontró, de repente, frente a una chica de color, de hermosas facciones, largo cabello negro trenzado y unos perturbadores ojos rojos. ¿Qué clase de criatura sería?

A pesar de su hermosura, el rostro de la chica estaba ligeramente deformado por la mueca de profundo enfado que la adornaba.

–  ¿Qué hacéis aquí preguntando por La Orden? – soltó la chica a bocajarro, pillándole totalmente desprevenido.

–  ¿Qué…? No… nosotros no…

–  ¡No me mientas! Tu amiga está preguntando por La Orden y por Bauman. Dile que se aleje de él. ¡Ese bastardo es mi presa! — rugió antes de levantarse de la silla y desaparecer en el interior del bar.

Astrid regresó en ese instante, encontrándose con un estupefacto Alec que seguía mirando en la dirección por la que se había marchado la extraña chica.

–  ¿Quién era esa? — preguntó Astrid, curiosa.

–  No tengo ni idea… pero creo que vamos a tener problemas.

 


 

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¡No te los pierdas!

 

Dark Hunters: Julian o el dios esclavo.

Dark Hunters: Julian o el dios esclavo.

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Creo que te habré dicho una y mil veces que una de mis escritoras favoritas de fantasía urbana y romance paranormal es Sherrilyn Kenyon, la autora de la saga Dark Hunters.

Son unos libros deliciosos, divertidos y rápidos de leer con todos los ingredientes que podrías desear para disfrutarlos: humor, romance, chicos guapos y muchas criaturas sobrenaturales.

El primero de ellos (y el que tiene el comienzo más divertido para mi gusto) es la historia de Julian, un semi dios hijo de Afrodita y un guerrero espartano que lleva más de dos mil años encerrado en un libro a causa de una maldición enviada por su medio hermano.

La maldición en sí no solo le mantiene encerrado (y vivo eternamente) sino que también le obliga a ser el esclavo sexual de aquella que le invoque durante un mes entero. Y durante ese tiempo él no podrá evitar cumplir con lo que le ordenen.

Hay una manera de romper la maldición pero es muy complicado… y no me acuerdo ahora mismo, la verdad. Tengo que volver a releer el libro que hace años que no lo hago.

Después de siglos de inactividad, el libro cae en manos de Grace, una chica que no cree en esa maldición ni nada por el estilo, pero como estaba borracha lo invoca por accidente y acaba con Julian en su casa durante un mes.

Cuando este le explica quien es, porque está ahí y que hay una manera de romper la maldición, Grace decide ayudarle (incluso en contra de los deseos de Julian, quien ya ha tirado la toalla en ese asunto).

Pero no lo van a tener nada fácil. La maldición obliga a Julian a querer acostarse con Grace y su medio hermano también tratará de que no se libre.

Con esa premisa y un montón de humor y escenas de frustración sexual nos presenta Sherrilyn Kenyon su saga Dark Hunters, la cual crecerá después de manera espectacular.

Es una novela muy divertida de leer. Julian es muy acido, porque está muy quemado por su situación pero es que Grace no se queda atrás, respondiéndole a todo con mucho humor y sarcasmo.

Muchos de los libros de esta saga se pueden leer por separado o independientemente pero seguir el orden y ver como los personajes van y vienen de un libro a otro, ayudando o entrometiéndose (que se lo digan a Val con su hermano XD) es muy entretenido.

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¡Dagas de venganza ya está aquí!

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¡Dagas de venganza ya a la venta!

¡Ya está aquí, ya llegó, Dagas de venganza está en el blog! *léase cantando*

En el blog y en Amazon, eso sí.

¡Por fin ha llegado la hora! Es 20 de diciembre lo que significa que mi nueva novela y nueva parte de la saga Comunidad Mágica Vs La Orden está ya disponible en digital y papel.

Mientras Nueva Orleans sucumbe a la gran fiesta, Astrid Samaras aparece en la ciudad siguiendo la pista del asesino de su familia, y no quiere que nada la detenga. Sin embargo, su plan se verá interrumpido por La Orden por lo que se verá obligada a posponer su sed de venganza. 

Pronto conocerá a Alec Patterson, un joven e inexperto policía que está investigando unas extrañas desapariciones, y será en un callejón donde Astrid y Alec tendrán que unirse a marchas forzadas para desentrañar el último plan de la milenaria organización contra la Comunidad Mágica.

Dagas de venganza es la quinta entrega que continua la saga La comunidad Mágica Vs. La Orden.

¿Te lo vas a perder?

¡Corre a conseguirla!

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Dagas de venganza Pdf en el blog

Los orígenes de Dagas de venganza

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Los orígenes de Dagas de venganza.

¡Se acerca la hora!

En tres días saldrá a la venta en Amazon y aquí en el blog Dagas de venganza, mi nueva novela.

¡Estoy muy emocionada!

Me siento muy orgullosa de esta historia y espero de corazón que te guste, porque he trabajado el triple en ella, créeme.

Y estaba deseando tener una historia con una protagonista femenina.

En realidad, esta historia iba a ser muy distinta a lo que ha surgido. Al principio, iba a ser un trio, no un dúo.

Los protagonistas iban a ser Jerrad, el dragón que se ocultaba en Destruction Bay y que ahora (en el relato 3 Hermanos) andurrea por Chicago, Astrid, la gorgona y Harmony, una medio sirena. E iba a situarse en Filadelfia, no en Nueva Orleans.

La trama también iba a ser diferente, centrándose en destruir a una sección de La Orden.

Esa era la idea al principio. Como no me terminaba de convencer, la dejé aparcada y escribí otros dos relatos, El juego de La Orden y 3 Hermanos. Y esos dos relatos me llevaron a una idea y conclusión muy maja sobre La Orden: estaban buscando una manera de exterminar a lo sobrenatural de toda la faz de la Tierra.

¿Cómo? Eso aún no se ha descubierto, pero pronto lo haremos.

Pero esa idea me hizo regresar a la otra historia y volver a trabajar con ella. Me seguían gustando los personajes. La cosa es que a más personajes, más complicado de manejar todo. Lo aprendí muy bien con Kamelot 2.0. Así que escogí a la que más me gustaba, Astrid y decidí guardar los otros para más adelante. Jerrad y Harmony tendrán su oportunidad en su momento, como muchos de los personajes que me gustan de mi universo (¡no me olvido de ti,Rolf!).

Trabajé para desarrollar bien a Astrid, que no fuera un personaje plano. Pero ella sola quedaba algo sosa. Astrid está un poco tocada después de la muerte de su familia, no mide los riesgos, es muy kamikaze…necesitaba a alguien que compensara su impulsividad.

Y ese era Alec. Humano, hombre, algo cobardica, se piensa mil veces hacer las cosas, confía demasiado en la justicia… todo lo opuesto a ella. La compensa sin robarle ni una chispa de protagonismo.

Porque él no está ahí para salvar el día ni a la chica, más bien está ahí para ser salvado de su ignorancia (y de los matones de La Orden) y ser rescatado por ella.

Y creo que eso es importante.

Recuerdo una frase que decía un personaje en un OVA de Rurouni Kenshin, sobre los samuráis. Decía que un samurái podía ser como la hoja de una katana. Y que toda hoja de katana necesitaba una funda que lo protegiera y lo reconfortara, alguien que evitara que se perdiera en la locura de la sangre y lo detuviera cuando se descontrolara.

Es una metáfora preciosa y siempre se va a quedar conmigo y, por eso, Alec está ahí con Astrid. Es su funda.

Para que veas que hasta una cosa tan tonta como una frase de una película de anime que vi hace años puede influir en lo que escribes.

¡Y todo esto lo vas a poder leer y disfrutar prontito!

¡No te pierdas la cita con Astrid y Alec el día 20!

Resumen semanal: segunda semana de diciembre.

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Resumen semanal: del 10 al 14 de diciembre.

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Lunes.

Empezamos la semana con un post sobre uno de mis placeres culpables en lo que a televisión se refiere: Lucifer.

Basada en un comic al que no se parece ni en el color de los ojos, esta serie mezcla sobrenatural, comedia, policiaca y drama. Una mezcla bastante común pero muy efectiva.

¡Échale un vistazo!

Martes.

No, sigo sin saber que hacer con los martes.

Miércoles.

¡Cuarto capítulo de Jack T.R.! La investigación avanza pero los asesinatos también. El asesino ha vuelto a matar y Charles lo ha vivido de nuevo en sus sueños.

Mientras, Aidan hace un descubrimiento nada agradable.

Jueves.

¡El tiempo se acaba!

Dagas de venganza está a puntito de llegar y lo celebramos recapitulando todo lo que he posteado de ella durante estos meses.

¡Ven a leer un rato!

Viernes.

¡Y por fin es viernes!

Se acaba la semana, al fin. ¡Feliz finde y a disfrutar!

Dagas de venganza: Recapitulamos

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Dagas de venganza: Recapitulamos.

¡La espera está acabando!

Dagas de venganza casi ha llegado y pronto (el día 20 de diciembre) la podrás tener en tus manos igual que la tengo yo.

Y estoy deseando que la leas y que la disfrutes. Y, a la vez, estoy muerta de miedo, temiendo que no te guste.

Pero vamos a ser positivos y a esperar lo mejor y que te guste. Eso lo deseo con todo el corazón.

Todo el corazón y todo el alma que he puesto haciendo esta historia y todas sus partes.

Pero mientras llega, que ya queda muy poquito, vamos a recapitular en todos los post y curiosidades y relatos y extras que he ido colocando en el blog sobre la novela.

¿Te apetece?

¡Pues vamos a ello!

¿De qué va mi nueva novela?

Sinopsis y su lugar en la saga. 

Personajes.

Nueva Orleans, un escenario perfecto.

Mini relato para ponernos en situación.

Astrid, descendiente de Medusa.

Alec, el último poli bueno.

Un ejercito en las sombras: la Legión de Iscariote.

Sinopsis extendida.

¿Qué trama La Orden?

Primer capítulo.

¡Vistazo a la portada!

¡Y listo!

Por cierto, mi sincera enhorabuena a los ganadores del concurso.

Siento que se retrasara pero mil gracias a todos los que participasteis y espero que los ganadores disfruten de la historia.