¡Qué vienen los leones!

¡Qué vienen los leones!

leones

Pues pronto, en cuanto me siente a acabar la corrección, tendré una nueva novela preparada para salir.

¡YAY! ¡Qué emoción!

Vale, para ti no, pero para mi mucha.

Esta novela va a ser una continuación de la saga Comunidad Mágica vs La Orden, siguiendo el hilo justo detrás de Lobos.

Pero no empieza por ahí.

Empieza presentándote a un nuevo personaje, el protagonista, al que quiero que ames antes de meterlo en todo el lío de La Orden justo cuando su vida parece recuperar el rumbo que perdió con dieciocho años al ser acusado de robo y desterrado de su ciudad, su manada y su familia.

¿Suena familiar?

Si, es un background muy similar al de Colby, de Lobos, pero Kenny, el protagonista de esta historia te cuenta algo muy distinto a lo que le ocurrió a Colby, aunque sus caminos se cruzaran en un aspecto durante la historia.

Pero volvamos…

La historia empieza con Kenny, un león que vive en Cánada. Hijo del Alfa de su manada, Kenny se ha criado deseando salir de su ciudad y visitar sitios más interesantes, algo que podrá hacer cuando cumpla dieciocho años.

Una tradición de los leones es que, cuando cumplen dieciocho, los chicos salen de excursión. Abandonan su familia y su ciudad para viajar para encontrar a su futura pareja y establecerse, creando una nueva familia. Algo que se hacía antiguamente para evitar roces entre alfas y que se mantiene hoy en día como una especie de rito a la madurez.

Normalmente, esos cachorros saldrán al mundo con una cantidad de dinero y el apoyo (aunque lejano) de su familia.

Pero Kenny es desterrado unos pocos días antes, acusado de robo y de intentar matar a su padre. Acusado falsamente. Ya veréis por qué.

Al ser desterrado sufre también que le corten su melena (algo muy importante en un león) y que le marquen como omega, degradándole. En la actualidad, eso no tendría mucha importancia a nivel social pero si a nivel sicologico.

Kenny abandona su ciudad y su familia, despreciado por los que quería y empieza a viajar y tratar de sobrevivir a su actual situación.

Así acabará en Destruction Bay.

¿Te suena? ¿A qué si?

De ahí acabará saliendo y conociendo a las dos personas más importantes de su nueva vida.

Max y Nicky.

Estos son dos jóvenes leones que están haciendo su propia excursión y que se unen a él en su viaje y en su misión, que tiene una.

Max es uno de los personajes que más me ha gustado escribir y estoy enamorada de su relación con Kenny. Punto. Son adorables.

Y Nicky ha sido muy divertido de escribir.

Y cuando ya están los tres en un punto guay de la historia, esta se une a la de la saga y continuamos donde los dejamos con Lobos.

Estoy deseando acabar y enseñártela porque es mi proyecto del Nano del año pasado y acabé super contenta con ella.

Con suerte, puede que la veas pronto.

Mientras, puedes leer algunos relatos previos en Wattpad.

El Cuqui-Porno: ¿Qué es y por qué me lo inventé?

El cuqui-porno: ¿Qué es y por qué me lo he inventado?

cuqui-porno

En una de esas chorra conversaciones que tenemos David y yo (de las miles que solemos tener. No creo que hayamos tenido una sola seria) salió el tema. Habíamos estado quejándonos, como de costumbre, sobre lo complicado que es el marketing en nuestro mundo.

El mundo de los escritores puede ser muy jodido para destacar. Necesitas mucho trabajo, más empeño, mucha más suerte y, a veces, estar en el momento y en el sitio adecuados.

Por supuesto, recalco lo de mucho trabajo, porque sin eso, no puedes hacer nada. Pero en lo que respecta a que puede hacer click con la gente… muchísimas veces es simple cuestión de suerte.

Pues estábamos los dos hablando de eso y de ahí nos fuimos a unos relatos que había estado pasando a David para que les echara un ojo. Son relatos sobre personajes de mis novelas en modo muy ñoños.

Algunos de un ñoño que empalaga, pero oye, quedan bonitos y andaba falta de escribir algo dulce para variar.

Ahí es cuando empezamos a usar de cachondeo el termino Escritora Cuquista.

Pero como algunos relatos, si no todos, tenían cierto tono erótico, acabamos inventando el termino cuqui-porno.

Porno ñoño, vamos. XD

No hay nada como una buena escena dulce y subidita de tono, ¿a qué si?

Pues de ahí a la idea de recopilar unos pocos para ofrecerlos en el Ko-Fi solo había un paso y lo di.

Así que, por el modico precio de 3 € puedes conseguir un recopilatorio de 6 relatos cortos y a una escritora muy feliz por ello.

¡Dos en uno!

Pero si no te ha quedado muy claro que se supone que es el Cuqui-Porno, te voy a dejar aquí un relatito corto del tema, a ver que te parece.

Y si te gusta, pues me echas una mano y me invitas a un Ko-Fi.

¡Disfruta!


Cuando Max salió del baño, recién duchado, con solo los pantalones viejos de chándal que usaba para dormir, el cabello aun mojado y el pecho brillante de la ducha, Kenny tenía un plan para conseguir su regalo. Plan que, al ver al otro, se le olvidó bastante.

Max se dio cuenta del escrutinio del otro y sonrió, yendo hacia su mochila para coger una camiseta y el peine para desenredarse el cabello.

— ¿Dónde está Nicky?

— Ha salido a comprar la cena. – Max frunció el ceño. Le iba a pedir a su hermano que le ayudara a desenredarse la melena. Ahora tendría que hacerlo solo y era complicado con el cabello tan largo.

— Vaya.

— ¿Ocurre algo?

— Nada. Le iba a decir que me ayudara con el pelo. Me cuesta desenredármelo bien, sobre todo por atrás.

— Yo puedo hacerlo. – se ofreció Kenny, con un hilo de voz.

Max se volvió a mirar a Kenny y sintió su corazón saltarse un par de latidos. ¿Cómo podía ser tan adorable? Cada día le costaba más y más cumplir su promesa de ir despacio. Kenny era demasiado algunas veces.

Demasiado dulce, demasiado adorable, demasiado atento. Si realmente era su pareja, Max podía considerarse más que afortunado.

Así que le ofreció el peine y se sentó en la cama, dándole la espalda para que le ayudara a peinarse.

Kenny empezó a peinarle despacio, cogiendo los mechones para desenredarlos sin darle demasiados tirones al otro. Los dos estuvieron un rato en silencio, mientras Kenny se dedicaba a peinar, mechón a mechón y Max trataba de no estremecerse cada vez que le rozaba la nuca con los dedos.

Kenny disfrutó de la suavidad del cabello del moreno, que era como había imaginado. Para cuando acabó, ambos estaban muertos de ganas de que pasara algo.

— Esto ya está. – consiguió mascullar Kenny, devolviéndole el peine.

— ¿Te importaría trenzármelo? Es muy tarde para secarlo y si lo dejo así, mañana va a amanecer enredadísimo. – pidió y Kenny tragó en seco, asintiendo.

Con las manos temblando, separó la espesa melena en tres partes y comenzó a trenzarla con cuidado y esmero, sintiéndose especial.

Max era un alfa y uno poderoso, Kenny podía decirlo sin ninguna duda. Más que su hermano. Entre los de su raza no era habitual que un alfa diera la espalda a otro. Bajo ningún concepto. Los egos eran demasiado grandes para considerar la opción.

Sin embargo, ahí estaba este precioso alfa, no solo dándole la espalda a propósito, si no pidiendo y aceptando su ayuda.

Eso era un regalo que sabía valorar. Y lo valoraba mucho.

Cuando terminó, a su pesar, se inclinó y dio un beso en la nuca al otro. Max se giró, la trenza cayendo sobre su hombro derecho y le dio una sonrisa llena de afecto.

Kenny no pudo resistirse y le cogió de la trenza para acercarle y robarle un beso largo.

Nicky apareció al segundo de separarse los dos, con lo que les pilló mirándose embobados y a Kenny aun sujetando la trenza de Max.

Sonrió por la dulce escena.


¿Qué te ha parecido? ¿Te animas a invitarme a un Ko-Fi?

¡Es muy sencillo! Solo debes pinchar el botón y tener una cuenta de Paypal.

¡Y son solo 3€!

Mi aventura de escribir. Podcast: Los weres o cambia formas

Mi aventura de escribir. Podcast: Los weres o cambia formas.

podcast

Hola, ¿qué tal, queridos aventureros? Bienvenidos una semana más al podcast de Mi aventura de escribir, el podcast para despotricar de mis novelas y mis chorradas a gusto.

Esta semana te quiero hablar sobre los weres o cambia formas, una clase de criatura que uso mucho muchísimo en mis novelas.

Los weres o cambia formas son criaturas sobrenaturales con base animal pero que pueden tomar forma humana. Estas criaturas tienen, no solo una forma humana, sino también su inteligencia y forma de comunicarse.

Existen varias clases de cambia formas en la Comunidad Mágica. Los más numerosos y conocidos son los lobos.

Los lobos viven en manadas, casi siempre reunidos en un mismo vecindario que formará parte de su territorio. No tienen problema con relacionarse y trabajar con humanos, pero si mantienen una firme y estricta política de ser discretos y no dejarse ver en su forma original ante humanos ajenos a la Comunidad. Cualquiera que lo haga será juzgado y condenado a duras penas.

Lamentablemente, lobos rebeldes o enfermos han cometido esos deslices, creando las leyendas sobre hombres lobos que llevan existiendo durante siglos en la mitología humana.

Los lobos son seres muy sociables, con un orden jerárquico muy claro basado en un Alfa o jefe de manada y un Consejo formado por varios miembros destacables que tomaran las decisiones sobre leyes o castigos. Todo gira alrededor del Alfa y su Consejo.

Otros miembros weres de la Comunidad son los leones. Estos son mucho menos sociables y más escasos que los lobos, pero igualmente importantes y poderosos. Los leones también viven en manadas o familias pero tienen costumbres anticuadas muy arraigadas que mantienen en la actualidad. La más conocida es la excursión. Cuando un león macho cumple los dieciocho es enviado a viajar solo sin el apoyo o la protección de los suyos para buscar a su futura pareja y formar su propia familia, lejos del hogar.

Otra costumbre que existe y que se ha erradicado de casi todas las manadas pero aun sobrevive en unas pocas es la marca de omega. La marca es el peor castigo que un león puede recibir y se ejecuta por crímenes muy graves.

La marca de omega convierte a un alfa en un ciudadano de segunda para su raza. Le despoja de sus derechos y su nombre, su familia le repudia y es desterrado de la manada y de su ciudad. También se le impone una marca a fuego en el cuello. Un pequeño circulo del tamaño de una moneda con el símbolo omega en su interior.

Otros weres son también los coyotes, una raza muy escasa y de la que ya solo quedan unos pocos miembros al norte de Estados Unidos. Siglos atrás eran muy numerosos, pero fueron masacrados por los ejércitos extranjeros al colonizar el país. Antiguamente también vivían en manadas, pero ahora suelen ser vistos solos o en parejas, manteniéndose alejados de otras criaturas, sean humanas o sobrenaturales.

Los tigres también forman parte del grupo were. Estos no viven en manadas, si no en parejas cuando las encuentran. Son gente muy desconfiada y no suelen mirar con buenos ojos a los humanos, a los que esquivan como a la peste. Tampoco son muy fans de la Comunidad, de los que se mantienen alejados. Ellos solo quieren hacerse cargo de sus problemas y no de los demás.

Existen otros muchos pero eso necesitaría un libro más que un post o un podcast, la verdad. Y adoro estas criaturas. ¡Dan tanto juego! Puedes ser todo lo creativo con ellas como quieras porque no hay nada escrito en piedra sobre sus orígenes.

Todo eso que has escuchado, me lo he inventado. Es la historia y los orígenes que he creado para mis personajes, tanto presentes como futuros.

Por ejemplo, de los lobos ya conoces a los hermanos. Joseph, Jonathan y Colby, quienes ya conociste en el relato 3 hermanos y a los que volverás a ver en mi nueva novela Lobos. Conoces a la manada de Chicago, a la de Nueva York de la que forma parte Will o a la de Davenport, a la que pertenecen los hermanos.

Por cierto que ya que el relato 3 hermanos va a ser parte de la novela, lo he reescrito y cambiado un par de cosas para que esté mejor y encaje bien con la historia que le sigue.

¡Te va a encantar!

También tengo unos leones. Son tres. Si, tengo algo con ese número, por lo visto.

Mis leones son Kenny, Max y Nicky y tienen una historia muy interesante que contarte. Pronto. Aun no les toca, pero el borrador ya está creado y tengo un montoncito estupendo de relatos cortos con ellos porque son adorables y no puedo dejar de escribir sobre sus aventuras.

En serio, adorables.

También voy a tener un tigre. Eso está en proceso. Se va a llamar Tyson y es un mal bicho que va a necesitar cambiar sí o sí. No te digo más porque aún solo es una idea y va a cambiar todo en unos meses, fijo. Que ya me conozco.

Y ya conoces a un coyote, pero no sé si lo habrás notado. En El Guardián había un coyote cambia formas llamado Jerome, quien también es un chaman y parte importante de Destruction Bay. Lo recuperaré para la historia de los leones. Ya verás.

Como te digo, son personajes con los que puedes jugar una barbaridad en tus historias y son muy divertidos de usar.

Para mi estas criaturas viven entre nosotros sin ser detectados, ya que suelen estar casi siempre en su forma humana, pero toman su forma original si pierden el control de alguna manera, lo necesitan o cuando están muy heridos. Y no suelen tener magia aunque si los sentidos hiper desarrollados de los animales cuyas formas poseen. El oído, la vista, el olfato… suelen ser cientos de veces mucho mejores que los de un humano, algunos de ellos incluso pueden oler la magia.

No soy la única ni la primera que los ha usado, obviamente. Pero siguen siendo unos personajes muy atractivos y si te atreves a salir de lo típico, como los lobos, y usas otros animales más exóticos, darás un toque muy original a tus historias.

Tengo en reserva sacar un día hienas. Son unos bichos fascinantes.

Y hasta aquí vamos a llegar esta semana. En la próxima ocasión hablaremos sobre dragones y por qué mi dragón mola más que el tuyo.

Recuerda que el día 28 de febrero saldrá a la venta mi próxima novela, Lobos. Una nueva parte de la Comunidad Mágica vs La Orden.

Recuerda que puedes encontrar mis otras novelas en Amazon, buscando por mi nombre, Eva Tejedor, y en mi blog, miaventuradeescribir.com

También que tengo un Patreon en el que puedes colaborar, en Patreon.com/EvaTejedor, y también un Ko-fi, con relatos de regalo en ko-fi.com/evatejedorescritora.

Y dicho esto, me despido hasta dentro de quince días.

¡Hasta la próxima, queridos aventureros!

Escucha “Mi Aventura De Escribir. El Podcast. Weres o cambia formas” en Spreaker.

https://widget.spreaker.com/widgets.js

 

Y nos vamos de vacaciones navideñas.

Y nos vamos de vacaciones navideñas.

navidad

Si, me voy de vacaciones navideñas. O, bueno, el blog se va de vacaciones navideñas, en realidad.

Necesito un descansito de blog y de post y de todo y tiempo para pensar nuevos temas y nuevas publicaciones mientras termino de preparar Lobos de Davenport, que ya mismo tendréis a mano.

Por eso, la semana que viene no habrá post, no habrá podcast, no habrá nada.

Espero que paséis todos unas buenas navidades, una feliz salida y entrada de año y unas felices fiestas.

¡Disfrútalas todo lo que puedas!

Mientras, te dejo aquí un relatito. Sobre unos personajes que saldrá en la siguiente a los lobos. Espero que te gusten.


Cuando Max era pequeño y escuchaba las historias de su padre le parecían lo más emocionante y fascinante del mundo.

Sus viajes, sus aventuras… estaba deseando ser mayor de edad y poder tener sus propias historias que contar cuando creara su manada, su familia.

Cuando tenía cinco años ya lo tenía todo pensado. Se marcharía con su hermano Nicky y juntos viajarían y encontrarían pareja con la que formar una familia propia.

Porque tenía que irse con Nicky.

Juntos. Siempre juntos.

Tuvo suerte de que su padre le permitiera quedarse en la manada los cuatro años extras que le separaban de la mayoría de edad de Nicky. Fue lo suficientemente comprensivo para entender que su primogénito no iba a ninguna parte sin su hermano. Y, supuso Max, su padre tampoco deseaba que estuvieran solos. No era un viaje fácil, a fin de cuentas.

Lo que ninguno de los dos imaginó nunca era que esos viajes no iban a resultar tan idílicos como su padre contaba. Descubrieron muy pronto que estaban más adornados de la cuenta, fruto del paso del tiempo.

Obviamente, a su progenitor se le olvidó mencionar que el dinero se acabaría en un futuro demasiado próximo y que tendrían que buscarse la vida para comer y dormir, sin contar que en más de una ocasión iban a pasar la noche en la calle o en el coche.

La tradición de su raza consistía en que los cachorros machos debían abandonar la familia al cumplir la mayoría de edad. Se les asignaba una pequeña cantidad de dinero para apañarse al principio y luego debían arreglárselas como pudieran.

La idea era que aprendieran a crear su familia y su legado desde cero y lejos de la protección paternal.

Así era siempre entre los leones.

Eso eran Max y su hermano. Leones. O, más bien, cambia formas leones.

Para quien no sepa que son, se podía explicar de una manera muy simple. Eran muy parecidos a los lobos o, como los llamaban equivocadamente los humanos, hombres lobo.

Vivian en manadas, podían pasar de forma humana a león a voluntad y se regían por un estricto orden, siempre impuesto por el alfa del grupo. La diferencia más grande radicaba en que en los leones solo podía haber un macho en la familia. Era la tradición.

Los jóvenes debían volar del nido y buscar su lugar en el mundo.

Pero nadie les explicaba nunca lo difícil que resultaba todo eso y en cuantos líos podían meterse por el camino.

Su padre, desde luego, olvidó comentar también que se encontrarían con gente que intentaría hacerles daño sin venir a cuento.

Como esa noche.

Ya hacia varios meses desde que dejaron su casa y el dinero se había agotado. Para poder comer, Max había encontrado un trabajillo temporal lavando platos en un bar de carretera en donde solo paraban camioneros y moteros.

Habitualmente, trabajarían los dos pero Nicky llevaba un par de días con un catarro bastante fuerte, con fiebre y no podía ayudarle en esa ocasión. Aun así, quedaba en una esquina del bar, esperándole para regresar juntos al motelito donde tenían una habitación cogida. No quería dejarlo solo.

Llevaban ya un par de días en la zona y trabajando en el bar. Esa noche, en particular, había llegado un grupo de motociclistas muy escandalosos. Nada fuera de lo normal. Pero, tras dos horas seguidas bebiendo, uno de ellos descubrió a Nicky y empezó a molestarle.

Otra de las costumbres de su raza era la de dejarse el cabello largo. Max y Nicky portaban una melena hasta media espalda. El mayor castaña oscura y algo revuelta, más clara y lisa la del pequeño. Normalmente, para salir solían recogerse el cabello en una cola baja o un moño mal hecho.

Nicky llevaba esa noche una cola baja y una bandana negra.

Y esa fue la excusa que usó aquel motero para molestar a Nicky. Su pelo.

Empezó con lo de siempre. Ya estaban acostumbrados, lamentablemente. En los meses que llevaban fuera de su casa esos ataques habían sido algo común, sobre todo en ciertos ambientes.

El tipo casi doblaba a Nicky en peso y le sacaba una cuarta en estatura, a pesar de que su hermano media metro ochenta y no era nada ligero.

Pero, a pesar de que su hermano no era alguien a quien tomar a la ligera, incluso estando enfermo, el tipo pensó que debía hacerlo. Era su obligación molestar a alguien solo por ser diferente. Lo cogió del cabello y lo levantó, arrastrándolo por medio bar ante las risas de sus compañeros.

El ruido fue lo que alertó a Max, pero para cuando llegó en su ayuda, su hermano tenia encima a aquella mole y no era capaz de quitárselo. Sin dudarlo un segundo, se lanzó hacia ellos, apartando violentamente a ese tipo y tirándolo al suelo, a los pies de su grupo.

Estos no tardaron en rodearlos, algunos sacando cuchillos y cadenas. Las perspectivas no pintaban nada bien para ambos.

Y entonces apareció él.

O, más que aparecer, en realidad intervino ya que llevaba un buen rato sentado en una mesa apartada del jaleo.

Al principio, Max pensó que era otro de esos motoristas. Vestía parecido, de negro, chaqueta de cuero, botas, vaqueros rotos y gafas de sol sobre unos rizos rubios.

Pero no había ningún casco en su mesa ni nada que indicara que estaba con ellos. Su chaqueta no llevaba el logo del grupo, que era una serpiente.

No, este tenía unas alas dibujadas en la espalda de su chaqueta. Unas alas de ángel.

No dijo palabra. Se acercó despacio, interponiéndose entre el grupo y ellos y les dirigió una mirada a los hermanos. Acto seguido atacó al grupo, repartiendo puñetazos y patadas sin parar. Max y Nicky no tardaron en unirse y ayudarle.

Media hora más tarde, los tres estaban en la calle, huyendo de la policía a la que había llamado el dueño del bar, doloridos pero felices.

El hombre (aun no sabían su nombre) los acompañó hasta el motel y Max le invitó a entrar. Era lo menos que podía hacer para agradecerle la ayuda.

Además, era uno de los suyos. Otro león.

Se llamaba Kenny Smith, les informó algo más tarde, procedía de una manada en Winnipeg, Canadá y era un año mayor que Max, aunque aparentaba más.

No quiso hablar mucho del tiempo pasado desde que dejó su grupo. Ocultaba algo que nunca llegó a confesar. Algo que le avergonzaba. Fingía que buscaba lo mismo que ellos pero, en realidad, solo quería su compañía. Por eso se unió a su viaje.

Y los hermanos se lo permitieron porque podían sentir su soledad. Y porque confiaban en él. Algo le decía a Max que podía confiar en aquel chico.

Aquella primera noche la pasaron los tres acurrucados juntos en una cama (el dinero no les dio para más que una habitación con cama de matrimonio). A pesar del poco espacio, se sintieron cómodos y completos por primera vez en meses.

Max no estaba seguro ya de si conseguirían su objetivo de crear su propio grupo. Pero si sabía que ya tenía una familia con Nicky y Kenny.

E iba a protegerla a toda costa.


Esto es parte del universo Comunidad Mágica vs La Orden y pronto los tendremos con nosotros. Primero van los lobos. Luego vendrán estos, para el año que viene, puede que para el verano. Ya veremos. Espero que te gusten.

Recuerda, mientras estoy fuera, que puedes conseguir mis novelas en Amazon y aquí en el blog, que puedes convertirte en mecenas del blog, en Patreon. Y, ahora, también puedes invitarme a un café con Ko-fi.

Esas ayuditas son las que hacen posibles los relatos y las novelas.

¿A qué esperas?

Nanowrimo 2019: último día.

Nanowrimo 2019. Último día.

nanowrimo

Pues este día acabo el Nanowrimo. He escrito las palabras que harán las numero cincuenta mil y, aunque no he terminado la historia, si puedo dar por terminado el reto.

He acabado muy satisfecha y feliz de haberlo acabado y mucho más de haber escrito esta historia. No puedo dejar de decir lo mucho que me gusta y lo muchísimo que adoro a los personajes.

Estoy deseando que conozcas a Kenny, un león que ha sido desterrado de su grupo y anda por el país buscando al humano que causó su desgracia.

Y durante esa búsqueda se tropezará con otros dos leones algo más jóvenes que están de «excursión»

La excursión es una tradición de los leones. Cuando los cachorros tienen dieciocho años, deben abandonar la familia para buscar a su pareja y crear su propia familia. Pueden tardar días, meses o años y no tiene permitido regresar a su antigua casa.

Kenny se encuentra con Max y Nicky, dos hermanos que están en su excursión y que deciden unirse para ayudarse mutuamente. Kenny les cuida y ellos le acompañan en su búsqueda de venganza.

Lo que no esperan es tropezarse también con otro personaje más que les hará cambiar sus planes.

Y, como decían en el Un, dos, tres, hasta aquí puedo leer. Porque si te digo más, me cargo el final de Lobos de Davenport, que va justo antes de esta.

Pero te van a encantar. Y Lobos de Davenport también te va a encantar. Son un dulce.

También estoy deseando enseñarte los relatos cortos que he ido haciendo para presentarlos.

Todo eso será prontito, pero no aun.

Ahora se acaba este reto y ya estoy escribiendo cosas nuevas para seguir, gracias a la rutina tan buena que me he creado por el reto.

Pronto habrá cositas nuevas para leer en el blog y en el Patreon.

El año que viene repito, sin duda.

Podcast: Mi aventura de escribir. Nanowrimo 3.

Nanowrimo 2019: semana final.

progreso

¡Hola! ¿Qué tal, queridos aventureros? Soy Eva Tejedor y te doy la bienvenida al podcast de Mi aventura de escribir, siguiendo el reto del año de escritura, el Nanowrimo.

¡Y entramos en la última semana de este reto!

Se acaba el mes de noviembre, se acaba el reto y vamos a llegar muy bien y casi de sobra, de hecho.

A día de hoy, miércoles 27, ya tenemos algo más de 49 mil palabras, así que mañana jueves llego sin problemas a las 50 mil y aun me quedan dos capítulos más que escribir.

Este año el reto me ha resultado muy divertido y fácil. Otros años me he venido abajo y me he rendido mucho antes de la mitad, no acabando ninguno de los borradores durante el reto. Los acababa mucho después.

La vida, que se te cruza y no hay manera de que te deje hacer algo útil.

Este año he contado con mucha ayuda para acabar. Con el apoyo de mi querido David y el grupo de Telegram ha sido muy fácil sacar fuerzas e ideas cuando no las había.

David, en especial, me ha dado muchas ideas, me ha aguantado un montón de chorradas y leído todas las paridas que iba escribiendo diciéndome su opinión de todo.

Estoy encantada de haberlo casi acabado. Mi historia ha crecido y evolucionado un montón y la amo.

Amodorro a los personajes. Tengo a mis tres leoncitos, Kenny, Max y Nicky donde los quería y no quiero despedirme de ellos. Lamentablemente, no creo que tengan más que contarme por ahora. Pero lo mismo me equivoco.

Me encantaría seguir escribiendo sobre ellos. Se escriben solos, de verdad. ¡Y son tan monos!

Pero, por ahora no va a ser. Ahora tengo en mente un par de relatos para acompañar las siguientes novelas y para poner en el blog, con dos personajes de Kamelot 2.0, Arthur y Gawain, que siempre pensé que harían una pareja adorable.

Otro sería con los protas de Dagas de venganza, Astrid y Alec a los que dejé regular en Memphis, después de un relato en que ya les incluí. E irán acompañados por el prota del relato Dioses y demonios, Zeus. Van a hacer una mezcla divertida.

Todo eso irá tras acabar definitivamente la historia del Nanowrimo, claro.

Y hay que corregir y terminar también mis Lobos de Davenport, que quiero sacarlos a primeros de año. Estoy deseando enseñártelos. ¡Vas a amar a Colby y Jon!

Bueno, mañana acabaré oficialmente el Nanowrimo y ya no habrá más podcast sobre el tema. En el siguiente episodio hablaremos de Dagas de venganza, mi ultima novela.

Mientras, recuerda que puedes encontrar todas mis novelas en Amazon, buscando por mi nombre, Eva Tejedor, y en mi blog, miaventuradeescribir.com. También te recuerdo que tengo un Patreon en el que puedes inscribirte y recibir cositas guays, como relatos y más. Puedes encontrarme en Patreon.com/EvaTejedor.

¡Nos vemos en dos semanas!

Escucha “Episodio 8 – Mi Aventura De Escribir. Nanowrimo 3” en Spreaker.

https://widget.spreaker.com/widgets.js

Nanowrimo 2019: tercera semana.

Nanowrimo 2019: tercera semana.

nanowrimo

Pues aquí estamos una semana más y sigue la cuenta atrás para acabar el Nanowrimo de este año.

¡Y casi está!

Con las palabras de hoy ya hemos superado las treinta y siete mil y aun quedan diez días más de reto.

¡Esto está ya finiquitado!

Tengo muchas esperanzas de acabarlo este año.

Y estoy muy contenta, porque entre el borrador primero y este que está saliendo ahora va a quedar una historia muy entretenida y, sobre todo, larga.

Muy larga para mis estándares. Y estoy muy orgullosa de ver que, por primera vez, voy a hacer una historia que sobrepase las treinta mil palabras.

Si ya llego a las cincuenta mil, mejor que mejor.

No habría sido esto posible sin la ayuda de todo el grupo de Telegram en el que estoy y que gracias a sus conversaciones y ánimos, no hubiera podido seguir, porque yo me distraigo sola.

Es maravilloso ver como va avanzando y creciendo la historia.

Y adoro a sus protas. Lo he dicho ya mil veces, pero es que son adorables.

En fin, la semana que viene, por estas fechas, ya te estaré contando que lo habré acabado.

Espero.

PD. el proyecto ahora tiene portada… ¿qué te parece?

Mi aventura de escribir: Podcast. Nanowrimo 2.

Mi aventura de escribir: Podcast. Nanowrimo 2

podcast

¡Hola! ¿qué tal, queridos aventureros? Bienvenidos de nuevo al podcast de Mi aventura de escribir, en un nuevo episodio que voy a volver a dedicar al nanowrimo.

¿Por qué? Preguntarás tú, o querido oyente.

Pues simple, como estoy liadísima este mes con este reto de escritura, quería compartir contigo como avanza, que creo que es importante.

Como ya te conté en el episodio anterior el Nanowrimo es un reto anual de un mes de duración en el que hay que intentar escribir cincuenta mil palabras.

Muy fácil, muy simple pero no tan sencillo de completar como la gente pueda pensar. ¿Por qué? Pues porque en la vida cotidiana se te cruzan mil cosas que te impiden sentarte a escribir con tranquilidad y hacer mil setecientas palabras diarias, sin saltarte un día, para llegar a la meta no es moco de pavo.

Pero hemos llegado al día 13 y el reto continua. Lo cual, para mí, ya es todo un logro. Llevar estos 13 días escribiendo a diario y cumpliendo mi cuota es algo de lo que me estoy sintiendo muy orgullosa.

En años anteriores no llegue a los 15 días, así que estar a punto de llegar y, probablemente, sobrepasarlos, es maravilloso.

¿Y como vamos?

Pues hemos sobrepasado las veinte mil palabras. Para el día quince, si todo va como lo tengo planeado, llegaré a las veinticinco mil, justo la mitad a la mitad.

También habré acabado el primer borrador, que está planeado para ser de catorce capítulos. Habré acabado el primero y estaré empezando el segundo, que por ahora cuenta con otros catorce capítulos. Como verás, a menos que doble alguno de las palabras que voy haciendo por capis, me van a faltar dos.

No pasa nada.

Tengo en la cabeza un par de ideas para relatos. Uno de ellos, con personajes de Kamelot 2.0, que hace tiempo que no los toco y creo, ya que van a volver a salir próximamente, debería refrescarlos en la memoria de los lectores.

Además, me apetece hacer un par de ellos ñoños con esta gente. Con los leones de este borrador, tengo como ocho relatos sueltos que van a convertirse en escenas del siguiente borrador. Va a ser muy divertido.

Estoy sacando horas por la noche, que es mi momento más tranquilo del día para poder sentarme y escribir. Y por ahora, esta funcionando muy bien. No quiero gafarlo, pero creo que podría conseguir acabar el reto este año.

Y si es así, voy a sentirme muy muy feliz por conseguirlo. Para mi iba a ser un gran logro, crearme esta rutina de escritura diaria. Me va a ayudar mucho para seguir trabajando en el blog y en las novelas que tengo en mi cabeza.

Y hablando de otras novelas, el otro día se me ocurrió una idea ridícula que va a ser genial de escribir en un futuro muy próximo. Cuando acabe con estos borradores, va a caer. No sé si servirá para novela o solo relato, da igual.

Tengo pensado hacer una historia donde solo salgan los malos que han participado en todas mis novelas, los miembros de La Orden, y que sean los protagonistas.

¿A que mola?

Aun tengo que pensarla bien, ver quien aparece y quien no, y decidir una trama pero la idea en si me hizo mucha gracia y me la guardo para hacerla.

Lastima que no la tuviera decidida para el Nanowrimo.

Pero las que tengo ahora están muy bien y me están gustando mucho como van quedando.

¡Me encanta el final!

No sé si a lo mejor debería poner algo más… no sé, no sé…  ya veré.

Pues, lo dicho, el reto va bien, dentro de los planes y con muy buenas perspectivas.

En el próximo episodio contaré el coletazo final del reto.

Mientras, recuerda que puedes leer mis novelas buscando en Amazon por mi nombre, Eva Tejedor, o en mi blog Mi aventura de escribir punto com.

Recuerda que también tengo un Patreon. Una ayudita ahí siempre será muy agradecida.

¡Hasta dentro de quince días, aventureros!

Escucha “Mi aventura de escribir: Nanowrimo 2” en Spreaker.

https://widget.spreaker.com/widgets.js

 

Nanowrimo 2019: ¡Empezamos!

Nanowrimo 2019: ¡Empezamos!

nanowrimo

¡Y si, mañana ya comienza el Nanowrimo 2019!

¿Estas preparado?

¡Haciendo ya la cuenta atrás!

¿Vas a participar? ¿Estas emocionado?

¡Porque yo sí!

Ya tengo los resúmenes y escenas preparados, el Word abierto y mi calendario listo para apuntar el numero de palabras diarias que vaya escribiendo.

Y mi historia cada vez más clara y con más ganas de escribirla.

Estoy muy enamoradita de mis leoncitos.

He tenido que reprimirme para no hacer trampas y empezar antes de tiempo, eso sí. Estoy muy a tope con esta historia.

Mientras, por otra parte David está corrigiéndome a los Lobos de Davenport para que la podamos disfrutar prontito. Probablemente, para primeros del año que viene.

¡Ah y feliz Halloween!

Si has prestado atención estos días a mis redes y al blog, veras que hoy hay oferta chachi.

¡Jack T.R. estará en Amazon Kindle a 0’99€ durante todo el día de hoy y Dagas de venganza a 1’50€!

¿A que estas esperando para conseguirlos?

¡Disfruta de los festivos, de las pelis de miedo esta noche, de salir a pedir caramelos y del nano mañana!

 

Resumen semanal: Cuarta semana de octubre

Resumen semanal: del 21 al 25 de octubre

resumen

Lunes.

Esta semana la comenzamos hablando de todas las series que me inspiran para escribir. Las puedes encontrar en este recopilatorio.

¡Porque la tele no siempre es tan mala para la imaginación!

 

Jueves.

Seguimos preparandonos para el Nanowrimo 2019 y te voy contando algo sobre la historia que voy a escribir en este reto literario.

Un poquito de la trama, un poquito de los personajes… ¡estoy deseando empezarla!

 

Viernes.

¡Y por fin es viernes!

¡Feliz viernes a todos y buen fin de semana!