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Del fanfic a la novela: ¿qué es un fanfic y por qué se escribe?

Últimamente he sufrido un ataque de morriña agudo y, mientras revisaba mi borrador, empecé a recordar como surgió “Jack T.R.” y la época cuando escribía fanfic. Fue una buena época. Y bien larga.

Así que me dio por pensar… a pesar de que encontré mucha ayuda en las redes y en Google y todo eso, hubiera agradecido una ayuda especial centrada en lo que yo hacía antes y en el paso que quería dar, que era pasar del fic a la novela.

No creo que pueda dar esa ayuda a otros, pero si intentarlo.

Empecemos con los orígenes…

No todo el mundo empieza de la misma manera, aunque todos por la misma razón.

Tenemos algo que contar.

Muchas veces se empieza de pequeños, escribiendo o contándote cuentos o historietas.

Otros, más mayores.

Unos con poesías. O relatos. O novelas…

Y unos pocos, con fanfiction.

¿Qué es un fanfiction? (fanfic desde ahora, por acortar XD)

Su nombre puede darte una pista. Son relatos escritos por fans basados en algo ya creado, como un libro, una película, una serie, un juego… lo que sea.

Usualmente son una vía de escape a la imaginación de los fans. El deseo de un final distinto para esa saga que tanto te gusta. Una trama que jamás te dieron en aquella serie y que tú querías ver. Esa pareja que nunca existirá pero que piensas que debería existir.

Tanto si son “drables” (relatos muy muy cortos), “one-shot” (un solo capitulo) o “verse” (sagas) todo fanfic tiene una cosa en común. Son todos escritos por fans que aman esa serie/libro/película/juego.

Escritores de fanfics los hay a millones repartidos por todo el mundo. Paginas como fanfiction.net o archiveofourown.org son un pequeño ejemplo de la gran cantidad de escritores que existen y a los que nadie conoce, salvo su grupo de fans. Esas páginas, junto con las comunidades de Livejournal han hecho que sea fácil para ellos escribir y publicar sus historias.

Y estos solo escriben por el hecho de escribir. También un poco por los comentarios (reviews) que reciben por parte de sus lectores, claro está. Pero no sacan un céntimo por ello.

En mis tiempos de escritora y lectora de fics he leído cientos de historias buenísimas. Otras, no tanto. Conozco a más de una que dio el salto a la novela usando sus propios fics, modificándolos lo suficiente como para poder publicar.

Como hice yo también.

Pero eso no es tan sencillo.

¿Cómo hacerlo? ¿Qué hay que tener en cuenta si quieres dar ese paso? ¿Qué debes aprender? ¿Cuáles son las diferencias?

Lo iremos viendo en los siguientes post.

Aquí os dejo la definición de Wikipedia sobre Fanfic.

Y aquí un articulo muy interesante sobre los fics que me gustó mucho.

Pasando al reto semanal… en el blog de Sergio Mesa hace poco me nominó para los Hook Awards y para contestarle una difícil pregunta… ¿Qué esperas de tu futuro como escritor? Preguntita que se las trae, todo hay que decirlo.

Le contesté en los comentarios, como algunos de los nominados, pero me gustaría repetirme un poco por aquí también.

Solo espero de ese futuro que siga disfrutando escribir y seguir escribiendo. He tenido dos temporadas de “sequía” en mi vida y fueron las más frustrantes y agobiantes de mi vida. No quiero volver a pasar por eso, si puedo evitarlo.  Así que lo único que espero por ahora es eso. Escribir.

Y saliendo de este reto y metiéndome en el otro… y hablando de escribir… aun sigo liada con el borrador. Tengo que modificar tres capítulos más antes de poder hacer otra revisión para rellenar pero esta semana pasada como que no he tenido mucho tiempo. Espero tener algo en esta que estamos ahora.

Por otro lado, he encontrado una letra que mola más para la portada XD

Y por esta semana ya paro, que mira que hora es.

PD. ¡No olvidéis que “Jack T.R.” sigue a la venta en Amazon!

 

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Todo está relacionado

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¿Sabéis una cosa que me encanta y que tienen en común Marvel, DC, Sherrilyn Kenyon y Anne Rice?

¡Si, esos tienen una cosa en común, aparte de que me gusten a mí! XD

Han creado universos donde todo, pero todo, está relacionado.

Para los fans de los comics de Marvel (y de sus recientes películas, para los menos aficionados a leer) sabrán a que me refiero.

No hay personaje en ese universo que no haya salido de invitado en otro distinto. O que se haya mezclado varios distintos para formar otro diferente, como el caso de “Los Vengadores”.

Por ejemplo, en ese en particular tenemos al “Capitán América”, el cual además de tener su propio comic también salió mencionado en el de “Lobezno” cuando Logan participó en un ataque a los nazis con él. “El increíble Hulk” y el doctor Bruce Banner han salido en varios comics y es mencionado por su investigación en otros muchos. “Ironman” ha tenido infiltrada a la Viuda Negra y ha sido visitado por Fury y el agente Coulson de Shield. Y su padre participó en el proyecto de creación del Capitán América.

En resumen, en el inmenso universo Marvel, del que solo conozco una pequeña parte, todos están relacionados.

Y eso es lo que pasa también en el universo “Dark Hunter” de Kenyon o en las “Crónicas Vampíricas” de Anne Rice. Todos los personajes han participado en los libros de los demás y todos están relacionados de alguna manera. Lo que le pase a uno, acabara afectándoles a los otros, de una manera u otra.

Eso, esa relación entre todos los personajes… ese mundo cuidadosamente tejido para que todo encaje perfectamente… eso me encanta.

Sé que eso lo hacen un montón de autores, tanto de novelas como de comics y de películas y de series de televisión… menciono estos tres porque son mis favoritos, pero si queréis otro ejemplo bueno del tema, ahí está el universo de “Harry Potter”.

Y ya que hablo de relacionar todo, quiero también comentar sobre un fallo que se suele cometer más de lo que me gustaría en esa clase de historias.

El “fallo de continuidad”.

¿Qué es eso? Su mismo nombre lo dice. Un error al narrar en el que se cae con mucha facilidad por no revisar notas o por no anotar, precisamente.

Ejemplo… pongo uno de “Supernatural”, mi serie favorita. Pero por muy favorita que sea, ha caído en ese fallo varias veces y se lo hemos hecho ver a los guionistas en Twitter. Uno de los personajes tenía una cicatriz. Muy grande, muy vistosa pero pasaba casi el 90% del tiempo tapada. En la única escena sin camiseta que tuvo el actor en dos años, ¡se olvidaron poner la cicatriz! Cuando se les preguntó por el fallo, tanto al actor como a los guionistas, su respuesta fue… “Es que, cuando Cas lo curó, le curó hasta la cicatriz… vale, no, es que nos olvidamos”.

Para matarles… Eso pasa por no apuntar las cosas. Si tu quieres que los detalles que has ideado para tus personajes salgan en un futuro (detalles de personalidad, detalles de la ropa…) debes apuntarlo. No puedes decir que uno es zurdo y lleva un Rolex en la muñeca derecha y que, dos capítulos más tarde, poner que mira la hora en su muñeca izquierda o que ha cogido el bolígrafo con la derecha…

¿Veis a lo que me refiero?

Sé que parece una estupidez, un detalle sin importancia, pero no lo es. Es muy importante, porque… imaginad esto… creáis esta historia, este mundo, gusta y tiene muchos fans… ¿Cómo de decepcionados se van a sentir si ven que no te preocupas por ese mundo igual que ellos?

A mí, personalmente, la idea de relacionarlo todo es algo que me gusta y voy a tratar de usarlo en mis historias. No tenía la intención cuando escribí la primera, pero con el borrador del borrador del borrador de la segunda a punto y las dos siguientes pensadas y apuntadas, lo he visto factible.

Y me gusta mucho eso de crear un universo donde todos mis personajes están relacionados entre ellos por cualquier cosa.

¿Qué os parece a vosotros?

 

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¿Estás motivado para escribir?

La motivación es muy importante.

A ver… ¿Quien no tiene un día de esos en que no estas de humor para nada?

Pues todo el mundo. Siempre habrá un día que no vas a querer ni mirarte al espejo. Puedes estar toda la semana de buen humor, sonriente, con ganas de trabajar, de reír… y de repente… ¡plof! Te da un bajón de ánimo y a tomar viento el día.

Eso es muy normal. Entre el cansancio, el estrés, el exceso de trabajo, los problemas cotidianos y los imprevistos… hay veces que tu mente te dice que no tiene ganas de ponerse de buen humor. Quiere tener un berrinche en toda regla y punto.

Pues no, porque estar así te quita las ganas de hacer hasta lo que más te gusta, que en nuestro caso es escribir y eso no lo podemos permitir.

¿Que hacer en esos casos?

Yo, para empezar, os diría que os vierais este vídeo.

 

 

Si, se que estáis pensando… Son casi dos horas de vídeo, pero merece la pena sentarse esas dos horas y escuchar a este hombre, porque si no te motiva, créeme, tienes un problema.

Después de ver eso, empieza a hacer cosas que te ayuden a subirte el ánimo porque eso es lo que hará que tu motivación regrese. Ponte canciones que te alegren. Si… esa canción. Tu sabes de cual hablo. Esa que, por ridícula o antigua que sea, es capaz de sacarte una sonrisa y hacerte cantar.

¿Ya la has puesto? Bien.

Ahora ya depende más de lo que a ti te guste. Haz todo lo que tu sabes que te anima. Si es releer un libro que te encanta, hazlo. Si es ver de nuevo esa película que ni muerto vas a reconocer que has visto diez veces, también. Bailar esta en lo primero de mi lista. A estas horas no, claro. No quiero que te echen los vecinos XD.

 

 

(Yo hago eso pero en la trastienda XD ¡Oye, te quedas como nueva, en serio!)

Y date un capricho. Nada te sube más el animo que un caprichito.

¿Ya estas con el ánimo mejor? ¡Pues ya estas motivado para escribir!

Así que (como se dice por aquí) valor y al toro.

¡Y que nada ni nadie te impida un buen día!

 

 

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Escribir escenas: ¿Cómo lo hago?

Narrar, describir, mostrar, dar vida a los personajes, a los lugares… Todo eso y más hacemos cuando escribimos una historia.

Pero… entre todo eso, están las escenas. De amor, acción, sexo, intriga…

No es tan fácil. Tu puedes ver perfectamente en tu cabeza esa escena que quieres escribir. La ves como una película. ¿A que si? Ahora intenta poner todo eso que ves en el papel… ¿A que no es tan fácil?

A mi se me atraviesan las de batallas, peleas y las de sexo. Esas me cuestan horrores. Nunca se si me estoy pasando de describir, de narrar o si me estoy liando tanto que luego no va a entenderse nada.

Como en las historias con las que estoy liada ahora hay un par de escenas de peleas, pues hice lo de siempre. Busque ayuda.

Hay muy buenos consejos ahí que ayudan bastante si se te atraviesa una escena así.

Cambiando un poco el tercio, hay otra nueva plataforma de publicación que se estrenará mañana. He podido echarle un vistazo a la web y tiene buena pinta.

Hablo de NextChap.Com, en la que podrás darte de alta como autor o lector. Los autores podrán enviar sus historias y se irán publicando por capítulos. Se publicaría el primero en la web y si gusta a los lectores, se pasaría al siguiente. Al conseguir cinco capítulos subidos, la plataforma publicaría tu historia integra.

Este vídeo lo explica mucho mejor que yo, que me lío sola.

La iniciativa es interesante.

 

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¿Cuál es vuestro género?

Hablo del literario, por supuesto. No vayáis a pensar cosas raras.

La pregunta (o preguntas, más bien) seria…

¿Cuál es vuestro género literario favorito para leer? ¿Y para escribir?

Cuando empecé a investigar lo de la marca personal y todo eso, recuerdo haber leído que, en un autor, parte de esa marca lo formaba el género que escribía.

Los libros que escribes son tu producto y como parte del marketing de ese producto está trabajarse a los seguidores del género literario que has escogido.

Todos sabemos que no puedes venderle un libro de temática policiaca a una editorial que publica ensayo o romántica (hombre, si hay romance… pero si no es el centro de la historia, no entraría ahí, digo yo). Tampoco puedes convencer a un lector que es forofo de ciencia ficción que lea una novela histórica. Bueno, tanto como no convencer…

Pero todos tenemos nuestros géneros favoritos y rara vez nos movemos de esos. Es como la comida. Puedes probar un par de veces al mes algo exótico que no has comido nunca y, con suerte, te gusta. O lo odias. Pero el resto del tiempo gastas dinero en comprar la comida que sabes que va a gustarte y punto.

Así que podría decirse que estoy de acuerdo con eso de que el que has escogido escribir (normalmente porque es uno que te encanta y se te da bien) formara parte de tu imagen frente a tus lectores.

Lo que me ha dejado este tiempo un poco perdida es la cantidad de géneros y subgéneros literarios que han ido surgiendo (a veces un poco de la nada). Ando un poco perdida, en serio. Quizás porque siempre he sido muy de “sota, caballo, rey” y de ahí no me he movido demasiado. Y mientras yo estaba quieta con los que me gustaban, han aparecido un montón más y no conozco casi ninguno.

La romántica y la fantástica han creado subgéneros juntas y por separado, la inmensa mayoría geniales. Tenemos fantasía épica, fantasía urbana, romance paranormal, el romance histórico… Vale, muchos ya existían, pero debo informar que yo vivo en mi parra y no me entero. Y hablo de esos porque son los que medianamente conozco.

A mí me gusta la fantasía, pero no la épica. Lo siento, soy de las poquísimas personas que se duerme cada vez que intenta leer “El hobbit”. Os daría permiso para tirarme piedras por ello, pero una amiga mía ya me chilla de todo cada vez que lo digo. A pesar de que me encante el universo que creó Tolkien, soy incapaz de leer un libro suyo. Cosas que pasan.

Me gustaron más los de “Harry Potter”, aunque no me dejaría a solas con Rowling, porque le echaría en cara ser la “Tarantino” de la escritura. Sería interesante ver que escribirían juntos ella y R.R. Martin, oye…

Me gusta Kenyon y el mundo que creó en su saga de “Dark Hunters”. Además, hace los diálogos más chistosos en los momentos más raros y sus personajes son geniales.

Lindsay Sands creó una saga de vampiros muy especiales y muy divertidos de leer que si algún fan del romance paranormal no ha leído, debería conseguírselos.

Por supuesto, me gustan otros escritores de otros géneros como Conan Doyle, Dumas, Pérez Reverte y unos cuantos más que ahora mismo no me vienen los nombres a la cabeza.

Pero teniendo en cuenta esa preferencia por la fantasía, magia y criaturas raras, decidí que ese debía ser mi género para escribir. A mi manera, claro. Soy más de demonios, tratos en cruces de carretera, fantasmas y armas modernas que de unicornios, dragones y espadas. Y mis esfuerzos, cuando trate de publicar mis historias, ya sea por libre o una editorial, deberá centrarse en los que gusten de eso o será una guerra perdida.

Lo divertido será escoger el nombre para esto… a ver… una historia donde metes un asesino, policías, demonios, videntes, criaturas sobrenaturales, fantasmas… ¿Qué más? Exorcismos… algo más había… ¿eso donde entra? ¿Ciencia ficción? Seguro. ¿Policiaca? Hay policías. ¿Fantasía? Buena pregunta.

¿Veis mi problema con tanto género suelto?

Tonterías mías aparte… ¿Cuál es vuestro favorito para leer? ¿Y para escribir? ¿Y por qué?

Esa si es una pregunta que me interesa. A ver quien la responde.

 

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¿Libro digital o de papel?

Últimamente estoy leyendo mucho debate sobre ese tema.

¿Libro digital o el tradicional de toda la vida?

¿Qué prefiere la gente?

¿El libro digital va a quitar de en medio al libro de papel?

Son preguntitas que, ya digo, llevo una temporada leyendo en Twitter, en Facebook, en los blogs

Que lleva a preguntarse también lo de… ¿publicar en digital o en papel?

Pero volviendo a la primera pregunta… para gustos, están los colores.

No creo que exista alguien de más de veinte años que diga que no le gusta un libro a la antigua. Por muchos ebooks que tengamos, que leamos en el ordenador o la tablet o donde sea… donde este el tacto del papel en tus dedos, que se quiten las pantallas táctiles.

Eso no quita que los libros digitales sean más cómodos. Tú puedes llevar tu biblioteca personal cargada con miles de ejemplares en una cosita pequeñita pequeñita que te cabe en el bolso o, incluso, en el bolsillo.

Personalmente, creo que ambos tienen muchas ventajas (e inconvenientes) que les hacen complementarse. Que se puede tener perfectamente tu biblioteca abarrotada de libros de papel para leer con tranquilidad en tu casa y una copia digital de esa misma biblioteca en tu tablet para leer en el autobús, tren o donde te dé la gana cuando estés fuera de casa.

Yo lo hago. Tengo mi estantería, con mis libros favoritos, todos esos que he ido comprando a lo largo de mi vida, desordenados (porque si no estuvieran desordenados, no sería mi estantería) y me encanta cogerlos cuando tengo un rato libre y pasar las paginas. Soy una romanticona para eso. Denunciadme.

Pero también tengo un montón igual de grande de libros digitales guardados, en mi caso, en mi teléfono. Y los leo cuando tengo la tarde aburrida en el trabajo porque no entra nadie a comprar. Más cómodo que ir cargando con un libro de quinientas páginas que pesa un quintal y medio aunque un día de estos me voy a quedar ciega leyendo ahí.

Cada cual pensara de una manera u otra sobre este tema, pero sigo creyendo que los dos deben y pueden coexistir perfectamente.

¿Así que por que tanto alboroto?

Los digitales son más baratos de producir y, por tanto, más baratos de comprar. Más rápidos también. No hay que esperar envíos ni que correos vaya bien ni pagar gastos ni cosas así. Lo compras y lo tienes en el acto.

Volvemos a que es más cómodo… para según qué cosas.

No creo que el libro digital quite de en medio nunca al tradicional. Aunque solo sea por nostalgia, siempre habrá alguien que los compre. No vendría mal que se pusieran a un precio más razonable, ya que estamos. Pero como de ese tema no entiendo, no hablo. Solo que para mí, algunos se salen de mi presupuesto…

Hay que contar, además, con otro factor. A cualquier escritor, por mucho que reniegue, le hace ilusión ver su libro en papel.

Ya puede ir diciendo lo que quiera, que es más moderno, más rápido… si dice que no le gustaría ver su libro en papel, miente.

La forma más fácil de publicar es en digital. Ya sea Amazon u otra de las numerosas opciones que hay en internet (y hay varias más que no se suelen mencionar tanto). Pero todo eso tiene un motivo. Y es llegar a conseguir la oportunidad de publicar a la antigua.

Al menos en mi caso. Esa es mi meta. Un día de estos… cuando me aclare que quiero hacer con lo que estoy escribiendo…

Así que… ¿Qué te gusta más para leer? ¿Digital o papel?

 

 

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La inspiración : ¿se encuentra o se crea?

Inspiración, Musa, como quieras llamarla. Esa que a veces le encanta jugar al escondite contigo o se convierte en una inquilina molesta que pone la música fuerte a las tres de la madrugada.

Normalmente, es la mejor aliada de un escritor, pero es esquiva y aparece cuando menos te lo esperas.

¿Cuantas veces te has ido a dormir, harto de mirar el Word sin conseguir escribir ni coma y nada más poner la cabeza en la almohada te han venido de repente mil ideas?

Lo dicho, puede ser muy puñetera.

Pero hay maneras de provocarla a una hora decente. Escuchar música suele ser la más usada. ¿Que clase de música? Aunque la mayoría opte por la clásica, yo creo que debe ir con el gusto de cada uno. Eso si, que sea una que no te distraiga demasiado o te veo cantando en vez de escribiendo.

Leer, ver películas, todo lo que ayude a despejar la mente puede ayudar también con atraer la inspiración. A veces, algo tan simple como mirar fotos. Ayer me tropecé con un articulo de uno de los blogs que sigo y había unas fotos muy bonitas. Una me llamó mucho la atención y busqué más del lugar y… ¡bingo! Ahí llegó mi musa diciendo que ese sitio era perfecto para el capitulo donde había estado atascada toda la tarde.

Pero volviendo a la pregunta del titulo…

¿Cómo crearla?

Con lo que he puesto arriba, por ejemplo. La música ayuda muchísimo a crearte un ambiente dependiendo de cual pongas. Escena romántica, canción romántica. Escena dramática, canción triste. Escena de acción… ¿banda sonora de película de acción? XD Sería cosa de ponerse a pensarlo.

Pero eso es para quien les funciona la música para escribir. Hay a quien le distrae demasiado. Para esas personas también existen otros trucos.

Os pongo una lista de posts con consejos y ayudas para crear esa inspiración cuando no quiera aparecer por las buenas.

También comentar que Literautas tiene un par de aplicaciones para móviles y tablets que ayudan a escribir, convirtiéndolo en un juego. Podéis verlas aquí. Estaba solo para Iphone al principio, pero ahora también se encuentra para Android. Yo tengo las dos y son divertidas y bastante útiles. Las uso cuando estoy en el trabajo, lejos del portátil.

De todo lo que he puesto antes, id probando todo, a ver cual es la opción que más os ayuda. Yo acabe descubriendo que la música me ayuda, pero me distrae a la vez, así que solo la dejo para escenas concretas y uso bandas sonoras, sin letra para no cantar. Irónicamente, no puedo escribir con silencio por lo que opte a algo que antes hacia para leer… me pongo una película o serie en ingles como ruido de fondo. Y si, ayuda. No distrae tanto y hace el suficiente ruido como para que el silencio no me agobie.

Id buscando que os funciona y usadlo. A todos no nos funcionan las mismas cosas.

Todo sea por educar a esa escurridiza de musa que tenemos.

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La página en blanco.

¿Quién no ha pasado por eso?

El bloqueo del escritor, pánico a la página en blanco, tu musa se ha ido a por tabaco y aun no ha regresado… Como quieras llamarlo. ¿Eso? Es un asco.

Cuando quieres escribir y no sale o no te gusta nada de lo que escribes puede llegar a frustrarte y hacer que abandones en un rincón lo que habías empezado con mucha ilusión.

La única manera que conozco de salir de algo así es no desistir. Al menos es la única que funciona conmigo. Pero como tener una medalla de oro a cabezota no siempre ayuda, viene bien saber por qué pasa y que puedes hacer o cambiar para salir de ese bloqueo.

Yo me leí (y hace poco volví a releer, porque nunca viene mal recordar que esto es algo normal y pasajero) algunos post que creo que pueden ayudar a cualquiera con ese problema.

En el blog Literautas tienen una App de ayuda. Un disparador de ideas y ejercicios literarios para tu móvil. No está de más comentar que su blog también tiene un taller de escritura y más consejos que ayudan bastante.

¿Y por qué me ha dado hoy por comentar esto? Porque estoy dándome de cabezazos con un capitulo, por eso. Y al releer esos artículos, buscando un poquito de zen para seguir, pensé que le podría venir bien a alguien más. ¿Quién sabe?