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Series que inspiran a escribir. : Gárgolas, los héroes mitológicos de mi infancia

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Gárgolas, mis héroes mitológicos.

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Hace mil años, el mundo se regía por la superstición y la espada… Era una época de oscurantismo, un mundo de terror.

La era de las gárgolas.

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Así empezaba el opening de Gárgolas, héroes mitológicos, una serie de Disney que duró desde 1994 al 1997.

Cuando estaba empezando el instituto empecé a ver esta serie de dibujos animados. La echaban en la 2, a la hora de la comida y tenía que pelear con mis hermanos para que me dejaran verla porque a esa misma hora echaban otras cosas que ellos querían ver, obvio.

Y son mayores, así que…

Pero tuve bastante suerte y conseguí verla casi entera.

Gárgolas era una serie de Disney, lo cual no auguraba nada bueno a mis 15 o 16 años ya, después de haberme tragado Saint Seiya y animes similares.

Pero resultó ser una maravillosa sorpresa.

Principalmente, por todo el componente de fantasía y mitología que mezclaban. Esas gárgolas que eran piedra de día y seres vivos de noche, custodios de un castillo y sus habitantes los cuales, en el fondo, los temían y despreciaban y acabaron traicionándoles.

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La magia, las leyendas artúricas, Shakespeare y sus obras, Hamlet, Sueños de una noche de verano, Avalon, las hadas, las tres parcas que hilan el destino, maldiciones eternas…

Todo eso contado de una manera maravillosa, entretenida, sin infantilismos ni tomando a sus espectadores por idiotas.

Al contrario, te animaba a leer a Shakespeare para conocer mejor a Hamlet, quien aquí estaba maldito y vivía una vida eterna buscando matar a su némesis, pero solo podía morir si se mataban simultáneamente. Y así llevaban mil años.

Para entender mejor los entresijos de Avalon y sus personajes y cómo estaban relacionados con los personajes actuales de la serie.

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Te animaba a fantasear, a mezclar leyendas e investigar.

Hace no demasiado hicieron un análisis de la serie y por qué fue un hito que no se notó en su momento. La serie daba protagonismo a una mujer de color. Y no en modo damisela en apuros, si no siendo a la que recurrían y se salvaba a sí misma a pesar de los intentos de Goliat por rescatarla XD

Había diversidad, personajes femeninos fuertes e independientes que atacaban el machismo de los otros y les rescataban de él. Había historias originales presentes y futuristas mezcladas con leyendas.

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No, no es que me guste esa serie, a pesar de los años que ya han pasado desde que acabó.

Es que la amaba.

A mi yo de 16 años le daba la vida ver algo que avivara mi imaginación y me diera más ideas para inventar.

A mi yo de 40 años aun le encanta. La reveo cuando puede, la disfruta y la ama con fervor porque la sabe apreciar aún más que antes.

Yo he envejecido, pero la serie no.

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Si tienes oportunidad de encontrarla, ve los capítulos y disfrútala.

Yo seguiré reviéndola de vez en cuando, disfrutando del romanticismo anticuado de Hudson, los modales principescos de Goliath, de mi trio favorito, Brooklyn, Broadway y Lexington, de la fuerza de Eliza, las maquinaciones de Xanatos y el dolor disfrazado de odio de Démona.

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También adoro a Bronx XD

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Mientras… ¿te gustan las leyendas artúricas tanto como a mí? ¡Ven y echa un ojo a mi Kamelot 2.0!

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Resumen Semanal: del 18 al 22 de Junio: Resumen Semanal: tercera semana de Junio

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Resumen Semanal: del 18 al 21 de Junio.

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Lunes.

¡Y empezamos la semana con un post dedicado a los dos protagonistas de Jack T.R., mi novela!

Te va a encantar. Son dos chicos adorables que querrás llevarte a casa.

 

Martes.

Y la Tuit-Curiosidad de este martes va sobre lo mismo que el post del lunes. Si, denúnciame… estaba demasiado cansada para hacer un hilo nuevo.

Este trabajo nuevo me está matando. Pero prometo que haré el esfuerzo para la siguiente.

 

Miércoles.

¡Y último capítulo del relato El juego de La Orden!

Acabamos este corto y damos pausa a las aventuras de Charles y Will. Otra pieza más en el puzle de mi universo. ¿Cuál será la siguiente?

Pronto habrá más cositas nuevas.

 

Jueves.

¡Penúltimo capítulo del Tuit-Relato, 3 hermanos!

Ya va quedando menos y los hermanos lobo no tardaran en meterse en más líos.

¿Lo averiguamos?

 

Viernes.

¡Por fin se acabó la semana!

¡Ahora a descansar, poner al día todo de nuevo y a escribir!

¡Feliz finde!

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¡Capítulo final! : Relato: El juego de La Orden. Capítulo 7.

juego

Relato: El juego de La Orden.

Capítulo 7. Final.

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–  ¡Tenemos que volver a por Patrice!

–  ¿Por qué?

Para Will  eso no tenía mucho sentido. Si los asesinos habían decidido fijar su mira en él, debía mantenerse lo más alejado que pudiera de la chica. Tenía que evitar ponerla en peligro hasta que pudiera quitarse el problema de encima.

Charles parecía pensar de manera diferente.

–  ¡Porque van a ir a por ella! Ese disparo ha sido un aviso.

El lobo le detuvo, cogiéndole del brazo. No podían ir hasta Patrice. Tal vez el disparo fue una trampa para asustarles y llevarles hacia la chica.

–  Razón de más para no guiarles a ella. – el ex policía negó con la cabeza.

–  Estos tíos son peligrosos porque no dejan nada al azar. Lo estudian todo al milímetro. Lo que significa que ya saben todo, absolutamente todo de ti. No van a conformarse con matarte, Will. Primero eliminaran todo lo que quieres y ahí entra mi hermana.

–  ¡Mierda!

A pesar de lo rápido que se desplazaron hacia el apartamento de Will, donde seguía escondida Patrice, no la encontraron allí. Lo que si encontraron fue que alguien había reventado la puerta y revuelto todo. Presumiblemente, los asesinos tenían a la chica.

Charles revisó el apartamento, frenético, buscando alguna pista. En la pantalla del televisor encontró un postit pegado con un corto mensaje a Will.

Tenían a Patrice y quería a que el lobo y él se reunieran con ellos en el mismo parque donde habían matado a Jordan. Tenían una hora.

–  Tenías razón… – cuando Charles le miró interrogante, Will suspiró y continuó. – La pongo en peligro innecesariamente.

–  Ya… pero tú también tenías razón en una cosa. Es su decisión, por mucho que me joda. Ahora, vamos a centrarnos en rescatarla antes de que esos dos desgraciados le hagan algo.

Will olfateó el aire, nervioso cuando llegaron al parque, casi a la hora acordaba. No olía a sangre, lo cual era buena señal. Pero tampoco podía oler a Patrice.

El parque olía a demasiadas cosas. Flores, animales, personas, comida, contaminación… Intentar localizar un solo olor en un espacio abierto de esa clase era muy complicado, pero no imposible. Seguiría atento.

A su lado, Charles también escrutaba el lugar, buscando alguna señal de los asesinos. No estaban a campo abierto, para no convertirse en blancos perfectos para el francotirador. Miró su reloj y comprobó que la hora acordaba estaba a punto de pasarse.

Esperaba un ataque, por eso se habían colocado semi ocultos en  una arboleda, pero… estaban tardando.

–  No es que tenga ganas de morir ni nada por el estilo, pero… ¿no se están retrasando?

–  ¿Vamos a pedirle puntualidad a unos asesinos?

–  Sinceramente, sí. – asintió Will. – Esperaba que fueran puntuales, si son tan minuciosos y profesionales como decías.

En ese momento, una enorme sombra paso por encima de su cabeza y una llamarada cayó del cielo varios metros delante de ellos, donde había un cenador de madera verde. La pequeña estructura estalló en llamas y los dos pudieron ver como un par de figuras corrían despavoridas por el jardín.

–  ¿Qué cojones…? ¿Eso era un dragón?

El ex policía estaba tan sorprendido como el lobo. No quedaban muchos dragones en el mundo y temía conocer al que había hecho semejante escena. Solo esperaba que hubiera hecho uso de su magia igual que de su fuego.

–  ¡Mierda! – siseó. – Esto va a ser complicado de cubrir…

Patrice apareció en la arboleda, aparentemente sana y salva y acompañada por un hombre grande y de cabello rubio. Charles le reconoció en seguida. Era Jerrad, el dragón de Destruction Bay, como se temía.

¿Qué hacía ahí?

–  Dime que has usado magia. – pidió, mientras veía como el lobo abrazaba a su hermana y comprobaba que estuviera bien. El dragón rio.

–  ¿Acaso lo dudas? Los humanos han visto un cenador salir ardiendo de la nada, pero no han visto ningún dragón.

–  ¿Y los asesinos?

–  Han huido, me temo. Ser preciso con una llamarada desde el cielo y a esa distancia es complicado, lobo. Pero puedo asegurarte de que van tostaditos.

Charles se encogió de hombros. Habría preferido que estuvieran muertos, pero la presencia del dragón intimidaría a La Orden y, con suerte, dejarían cualquier asunto en la ciudad para reagruparse y seguir con sus fechorías en otra parte.

Eso les daría tiempo a reagruparse a ellos y averiguar dónde atacarían la próxima vez. Además, seguía pendiente ese rumor de un arma definitiva para destruir a la comunidad. Tenía que descubrir cuál era.

–  Me conformaré con eso, por ahora. – Jerrad sonrió.

–  Bien, porque tenemos problemas más urgentes en este momento.


¡Y hasta aquí el relato!

La semana próxima no sé si publicare algo en su lugar o no. Probablemente, no porque no he tenido la ocasión de acabar nada. Pero si por un milagro termino algo, ya avisaré.

Mientras, puedes leer El juego de Schrödinger y disfrutar de su historia.

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¡Nuevo capítulo! : Relato: El juego de La Orden. Capítulo 6.

juego

Relato: El juego de La Orden


juegoCapítulo 6.

–  ¿Estás seguro de que vendrá a por este?

Estaban aparcados en una zona residencial, repleta de casitas adosadas con verjas blancas y porches con columpios y mosquiteras en las puertas.

Un barrio ideal, de película.

Y humano.

Por eso había sido elegido para cuando la manada necesitaba esconder a alguien o reunirse en secreto. Will lo sabía porque en Chicago y Nueva York también tenían algo parecido. Fue fácil para él descubrir cuáles eran los sitios elegidos.

La manada tenía escondidos en una de las casas a dos miembros del Consejo, Jefferson O’Neill y Dustin Loone, ambos concejales en el ayuntamiento y parte importante de la manada. Por eso mismo, Will estaba seguro de que serían los siguientes.

Así que, ignorando las órdenes del Consejo, los dos estaban sentados en el coche, escondidos a pocos metros de la casa donde tenían a los objetivos.

Ya llevaban más de cuatro horas vigilando, hacia frio y parecía que iba a llover. El asiento de atrás estaba lleno de envoltorios vacíos de patatas y comida rápida. Charles se terminó su segundo café y miró preocupado a su acompañante.

Parecía que, a donde fuera el lobo le seguían los problemas. Ya era la segunda vez que La Orden lo atacaba y eso no era seguro para su hermana, si seguía con él.

La situación con la organización era cada día más complicada y más peligrosa. Estaban escalando rápidamente. Los rumores sobre un ataque masivo a la comunidad volaban por todo el país y empezaban a parecer ciertos.

No era el mejor momento para que su hermana decidiera salir con alguien de la comunidad.

–  Deberías dejar a Patrice. – soltó de repente ganándose una mirada desconcertada del lobo. – La pones en peligro. A ella y a Lauren. Ellas no pertenecen a este mundo y no deberían estar necesitando protección por tu culpa.

Para su sorpresa, Will no protestó inmediatamente. Ni siquiera parecía molesto o enfadado con su sugerencia, como si ya hubiera considerado la idea antes. Lo vio encogerse de hombros antes de contestarle.

–  Cuando mis padres y mis tíos me pidieron que me marchara de Chicago para dejar vía libre a mi primo y que este fuera Alfa sin oposición, no me negué. ¿Sabes por qué? Zack es mayor que yo y quiere ser Alfa. Yo nunca quise. No me apasionaba la idea. – Charles le observó suspirar y frotarse la cara, cansado. – Cuando, después de lo ocurrido con el hellhound, pedí el traslado, renuncie de nuevo a ser alfa. En Detroit tienen cubierto el puesto. Pero no me importó.

–  Aja… – fue lo único que acertó a decir el ex policía. Conocía la situación de Will y a lo que había renunciado por el bien de la manada. Con los lobos las cosas funcionaban así. El bien de la mayoría siempre era antes que el bien de la minoría.

Muy Star Trek.

–  Cuando, un día, tu hermana me pida que me vaya y la deje en paz, lo haré sin dudarlo y sin protestar. Estará en su derecho a pedírmelo y yo en la obligación de respetarla. Pero solo ella tiene ese derecho, Charles. Ni tú, ni el Alfa, ni el Consejo… nadie podrá obligarme a que la deje. No voy a hacerlo. – Will dejó de mirar por la ventana del coche para mirarle a los ojos. – Me gusta tu hermana, Charles. Muchísimo. Y creo que yo a ella también. Por eso no voy a permitir que nadie le haga daño. Moriré antes protegiéndola y me quedare a su lado mientras ella me lo permita. Lamento comunicarte que no tienes nada que decir al respecto.

–  Está bien… – el lobo le miró, sorprendido.

–  ¿Está bien? ¿Te suelto todo ese discurso y solo me dices “está bien”? ¿En serio?

–  ¿Qué quieres? – repuso el otro con fastidio. – ¿Un Oscar al mejor discurso? Confórmate con eso y no tientes tu suerte.

–  Increíble… Tranquilo… por respeto a tu hermana, no voy a tenértelo en cuenta.

–  Como si me importara. – masculló Charles, cogiendo los prismáticos. – Creo que veo movimiento en una de las casas.

Will cogió los otros prismáticos y miró a la casa donde escondían a los objetivos. Efectivamente, había movimiento. Las luces del piso superior se habían encendido. El lobo revisó los alrededores y vio dos bultos acercarse furtivamente, atravesando el jardín.

–  ¡Mierda! ¡Están aquí! – ambos salieron a toda prisa del coche, corriendo hacia la casa. – ¡Vamos!

En el interior de la casa los ruidos aumentaron y se encendieron todas las luces. Will escuchó varios disparos, algunos con silenciador. Y gritos… muchos gritos. Cuando llegaron al porche, tropezaron con dos figuras grandes que les hicieron caer al suelo.

Al volver a mirar con quien había chocado, vio el cañón de una pistola apuntándole directamente a los ojos. Detrás de la pistola, un hombre alto, con barba de tres días y la cabeza rapada le observaba con desprecio.

Tras él apareció el pelirrojo del parque, cogiéndole del brazo y tirando de él para que le siguiera.

–  ¡No tenemos tiempo para estos, Tony! ¡Vamos!

Charles consiguió levantarse antes que él y corrió tras los asesinos, pero estos ya habían conseguido llegar a su coche y huido del lugar.

–  ¿Cómo demonios han conseguido pasar toda la vigilancia?

–  ¡No tengo ni idea! ¿Les han matado?

–  Eso me temo… ¡Venga! ¡Vámonos antes de que nos vean los demás!

–  ¡Cuidado!

Will oyó el disparo antes de que este impactara en la pared tras él, pasando a centímetros de su cara y dejando un arañazo en la mejilla. Charles le tiró al suelo cuando sonó el segundo disparo.

–  ¡Mierda! ¿No se habían ido? – preguntó, mientras agudizaba el oído. Se volvió a levantar cuando oyó un motor de coche alejarse.

–  Creía que sí. ¡Cabron! Ese disparo ha sido un aviso, Will.

–  ¿Qué quieres decir?

–  Que un tío así no falla. Me parece que ha escogido su nuevo objetivo… tú.


Recuerda que puedes encontrar El juego de Schrödinger, novela que es madre de este relato, en el blog.

 

 

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Siempre va a ser mi favorita: Jack T.R., la novela con la que me estrené

jack t.r.

Jack T.R., la novela con la que me estrené.

jack t.r.

Si eres parte de los pobres que me siguen en Twitter y Facebook, habrás comprobado que llevo una semana y poco haciendo campaña a mi novela Jack T.R.

Creo que ya iba tocándole volver a estar en el punto de mira.

Jack T.R. siempre va a ser mi favorita de todas porque fue mi primera. Y porque es buena, coñe.

Y no lo digo solo yo, que la quiero mucho y es la niña de mis ojos y mis gafas. Tengo gente que opina también que merece la pena leerla.

Ejemplo… En Amazon (y uno en el blog) dejaron estos comentarios sobre la novela:

jack t.r.

También ha tenido unas cuantas reseñas positivas (y otras algo menos, aunque ninguna mala, he de recalcar).

Blogs como La lectora de libros, Devoradores de mundos y Contra la Inercia son algunos de los que han opinado sobre Jack T.R.

La lectora de libros: Reseña Jack T.R.

Devoradores de mundos: Reseña Jack T.R.

Contra La Inercia: Reseña Jack T.R.

No hace mucho te contaba en Twitter, en varios hilos, curiosidades sobre Jack T.R., su inspiración sacada del asesino Jack el Destripador y sobre los demonios que pueblan la novela.

Puedes leerlos por aquí:

Hilo sobre curiosidades de Jack T.R.

Hilo sobre curiosidades de Jack el Destripador.

Hilo sobre Bloody Mary, los fantasmas y Julian, el fantasma de Jack T.R.

Hilo sobre demonios. 

Y no olvidemos su booktrailer que algún año de estos tendré que renovar pero que no va a ser por ahora porque estoy liada y con tantas cosas pendientes que estoy por mandarlo todo a paseo…

Jack T.R. siempre (como he dicho antes) será mi preferida. Así que voy a seguir un poquito más con su campaña porque sé que cuando la leas, te va a encantar y vas a querer saber más sobre sus personajes. Y sus personajes aparecen más en el las demás novelas.

¡Ah, que se me olvidaba! Las dos mejores reseñas que me han hecho sobre ella fueron mis vecinas (mujeres las dos que me han visto crecer de mico a mico adulto) y a las dos les encantó.

¡Chúpate esa, Stephen King! ¡A ti tus vecinos no te aguantaban! XD

Lo mejor fue una de ellas amenazándome si le hacía daño a uno de los protagonistas XD

¿Quieres cotillear a Jack T.R.? Fíjate si quiero que la leas que solo cuesta 1,70 €.

¡Solo 1,70 €!

¡Vamos, que me la quitan de las manos!

 

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Relato: El juego de La Orden: Relato: El juego de La Orden. Capítulo 3

juego

Relato: El juego de La Orden.

Capítulo 3.

juego

Charles observó la casa, escondido en una arboleda cercana.

Había llegado ahí unos minutos antes, guiado por las coordenadas que los lobos le dieron antes. Escondió su coche, cogió lo que iba a necesitar y se escondió entre los árboles, a más de setecientos metros, para estudiar la situación.

Y esta no era muy buena.

Usando sus prismáticos podía ver a dos tipos custodiando el perímetro, paseando cada cinco minutos por la pequeña propiedad. La casa era un edificio pequeño y ajado, de dos pisos en mitad de un terreno que no debía tener más de doscientos cincuenta metros cuadrados.

Realmente pequeño y viejo. El lugar era todo tierra y matorrales y suciedad. Dos coches estaban aparcados frente a la entrada.

Patrice había hablado de seis hombres, contando a Jordan. Por lo que debía haber cuatro más dentro de la casa. Cinco, si sumaba a Will.

El visor térmico despejó la incógnita. Cuatro cuerpos en el interior. Tres repartidos entre los dos pisos y uno en el piso inferior. Ese último llevaba más de media hora sin moverse del lugar.

Tenía que ser Will, ya que los demás se movían por las habitaciones. Imaginaba que lo debían tener encerrado en una de las habitaciones.

Faltaba uno. No veía a nadie más fuera. Podría ser que alguno hubiera salido de la casa. Tendría que arriesgarse.

Los dos de fuera estaban fuertemente armados, con rifles de asalto, pistolas, cuchillos… Iba a tener que ser muy cuidadoso para sacar al lobo de ahí.

Abrió su mochila y sacó un rifle 308 al que había hecho unas pocas modificaciones, como adaptarle un silenciador. No sería completamente silencioso, pero si lo suficiente como para no alertar al resto dentro de la casa. Mientras apuntaba con su rifle al primero de los hombres del exterior y esperaba a que el otro se le acercara, se preguntó qué clase de relación podía tener Jordan con La Orden. Los lobos estaban en lo correcto. El tipo tenía una hoja de servicio impecable y nada parecía indicar que tuviera algún negocio con la organización.

¿Por qué empezar ahora?

El rifle hizo bien su trabajo. Cuando cayó el segundo cuerpo, lo dejó en el suelo y corrió hacia la casa, apresurándose a quitarles las armas y ocultar los cadáveres. Ya dentro de la casa, usó el cuchillo y su Smith & Wesson para eliminar al resto.

Y solo quedaron Jordan, Will y él vivos en la casa.

Quizás, pensó Charles mientras se acercaba a la habitación donde se encontraban Will y el policía, le estaban obligando con algo. Quizás tenía algún trapo sucio que La Orden usaba en su contra o habían amenazado a su familia.

No sería ni el primero ni el último.

Tendría que investigar eso con más cuidado cuando sacara al que podría considerarse “novio” de su hermana.

Se estremeció solo de pensarlo.

No era porque el chico fuera un lobo. Podría ser el presidente de Estados Unidos y seguiría sin ser lo suficientemente bueno para su Patrice. Era así de simple.

Aunque debía reconocerle el mérito de haber conseguido la atención de su hermana. Patrice no era una persona fácil de impresionar. Menos aún, de dar su confianza a alguien. Incluso antes del secuestro su hermana siempre fue muy solitaria. Que ese lobo hubiera conseguido su amistad y, quizás algo más, era una novedad.

Eso no significaba que le gustara.

Pero regresando al asunto de rescatarlo… fue un verdadero alivio cuando, al abrir la habitación, lo encontrara solo y con bastante buen aspecto, si tenían en cuenta la situación. Estaba sentado en una silla, atado y con un par de golpes visibles en el rostro. Nada grave.

–  No puedo dejarte dos minutos solo… – ironizó, acercándose para desatarle. Will se mostró muy sorprendido de verle, pero feliz.

–  ¿Charles? ¡Menos mal que has venido! ¡Date prisa, antes de que nos descubran!

–  Me he ocupado de todos. O casi todos… creo que falta uno.

Will se frotó las muñecas, aliviado por haber sido liberado antes de que la cosa empeorara. Un olor metálico le llegó a su nariz.

Sangre.

Se mordió el labio y miró al ex policía, preocupado.

–  Jordan se fue a ver a alguien. No conseguí oír a quien. ¿Están todos muertos? – Charles se encogió de hombros. No parecía afectado en lo más mínimo. Había matado a cinco personas y parecía no importarle.

Daba un poco de miedo.

–  Entonces será mejor que nos larguemos de aquí antes de que regrese. Luego decidiremos que hacer con él, porque no creo que responda bien al hecho de que te hayas escapado y que sus hombres estén muertos.

Will asintió. Tendrían que tratar con Jordan y averiguar por qué y con qué intención le había secuestrado.

–  Jamás habría pensado que estaba con La Orden…

–  Sí, eso lo discutiremos luego. Ahora vamos a discutir el hecho de que hacia mi hermana en tu piso.

Will le miro incrédulo, escapándosele una carcajada. Estaba de broma… ¿verdad?

–  ¿En serio? ¿Ahora? Ahora tampoco es el momento para discutir esto. ¡Y tu hermana es una adulta muy capaz de decidir por sí misma!

–  Ya hablaremos… No creas que voy a olvidar esto.

Los dos salieron de la habitación, atravesando la casa a paso ligero. En cuestión de minutos, ambos corrían por la arboleda, hacia donde había dejado escondido Charles su coche.

–  Es tu compañero. ¿Has notado algo raro en su comportamiento los últimos días? ¿Algo que indicara que iba a hacer algo como esto?

El lobo negó en silencio. Había repasado el último mes en su cabeza mientras estaba encerrado en esa habitación, buscando algún indicio. Cualquier cosa. Pero Jordan jamás fue un admirador suyo. Siempre se comportó bastante frio y desagradable con él.

–  No, nada. Pero sabe que soy un lobo, algo que no me explico cómo ha averiguado. No nos relacionamos mucho, pero se le veía feliz por su futura jubilación. No tiene sentido. Nunca le he visto hacer la vista gorda a nada ni tener algún comportamiento sospechoso.

–  Tal vez le estén utilizando.

–  Creo que debemos salir de aquí. Necesito asegurarme de que Patrice esté bien.

Charles tuvo que reconocer que ver al lobo hablando por teléfono con su hermana y comprobar como destilaba dulzura al tratarla era reconfortante. No sabía si eso llegaría a alguna parte, ya que la situación no era ideal para ninguno, pero al menos podía estar seguro de que la quería.

Ahora le preocupaban un par de cosas, bastante más distintas.

Primero, ¿por qué habían emboscado a Will?

Y segundo, ¿qué pasaría ahora? ¿Dónde estaba Jordan y cuál sería su siguiente movimiento?

 

¿Te gusta lo que lees? Pues puedes leer más sobre estos personajes en El juego de Schrödinger. ¡No te lo pierdas!

También disponible en Amazon.

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Ciudades que inspiran : Detroit, la ciudad del Rock

Detroit

Detroit, la ciudad del rock.

Detroit

Detroit fue mi elegida como escenario en El juego de Schödinger. Ya había usado a mis favoritas (Nueva York, Chicago…) y, aunque tengo varias en lista esperando, no podía usarlas para esta novela.

¿Por qué?, te preguntaras, querido lector. Simple. La trama era demasiado oscura para las ciudades que aún tengo guardadas y no eran un escenario adecuado.

Detroit

Detroit, por otra parte, es una ciudad que ha vivido muchos años del motor, como Chicago. No por nada tienen su sede allí firmas como General Motors, Ford y Chrysler. Era un paralelismo que encontraba con Chicago, una ciudad mayoritariamente industrial y eso convertía Detroit en el escenario perfecto para otro asesino en serie.

Detroit

Detroit también es conocida como la ciudad del rock, ya que ahí nació el sello discográfico Motown, con el que cualquier cantante o grupo mataba por grabar.

Detroit

La inspiración para muchas partes de la trama de El juego de Schrödinger salió de la película Seven. Adoro esa película aunque me pone de los nervios y me agobia ese ambiente claustrofóbico que crea el director al rodar siempre lloviendo, en lugares oscuros y cerrados y nunca subiendo la cámara para ver el cielo.

Detroit

Cuenta el guionista original que pensó en Nueva York y su mala experiencia en la ciudad cuando escribió la historia, pero a mí siempre me viene a la cabeza una ciudad más como Detroit. Tal vez sea porque tengo más idealizada Nueva York. Tal vez porque tengo una imagen más gris de Detroit. Vete a saber.

La cuestión es que Detroit ha sido considerada una de las ciudades más peligrosas durante años. Así que meter ahí a un asesino en serie pegaba bastante.

Necesitaba una ciudad con personalidad para esta novela. Necesitaba personalidad si iba a ser escenario de terribles crímenes, conspiraciones y sorpresas finales.

Y, aunque la mayor parte de la acción transcurre en comisaria (la comisaria 63, en el Distrito 18), hay partes donde menciono edificios locales porque me gusta usar referencias reales aunque nunca haya visitado la ciudad.

Le dan un toque especial para mí.

PD. ¡Es Sant Jordi! A los que estéis en Barcelona, disfrutad del día grande del libro. Que sepáis que muero de envidia.  Y si quieres un libro guay para regalar hoy, recuerda que aquí están los míos.

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Criaturas de malos augurios. : Perros negros: augurios de muerte

Lo bueno de escribir fantasía es la cantidad de bichos de los que dispones para colar en tu historia.

Solo con las leyendas urbanas, la mitología y la misma historia tienes miles de criaturas perfectas para ser personajes de tu novela.

Que a mi me encantan, no es ninguna novedad para ti, ¿verdad? He sacado hellhounds, dragones, vampiros, fantasmas, demonios, lobos… y más que vendrán en un futuro.

Por eso te voy a hablar de esta criatura. Porque creo que es una de las mas interesantes de las leyendas urbanas que existen.

El perro negro.

perros

La leyenda es originaria de Gran Bretaña y habla de un fantasmagórico can de color negros y ojos rojos que se aparece a aquellos que van a morir de manera dramática.

Es eso, un augurio de muerte.

perros negros_infernales-1

Se ha confundido varias veces con los hellhounds pero no son lo mismo. Los hellhounds son sabuesos infernales enviados a la tierra a por las almas de aquellos que las habían vendido anteriormente en un pacto con un demonio.

Los perros negros son simples apariciones. En realidad no hacen daño, solo anuncian la muerte de aquellos que lo ven. Claro que eso también depende de donde provenga la leyenda. Yo me quedo con esta versión que es la primera que salió y que más me gusta.

Perros negros-fantasma

Si quieres saber algo más de estas criaturas…

Perros negros: Wikipedia.

Perros negros, mitos y leyendas.

La leyenda de los perros negros.

Estoy deseando tener una oportunidad de colar uno en alguna historia. Aun no puedo, porque no encaja pero ya le encontraré un hueco… puede que… si, puede.

Pero si te gustan las criaturas sobrenaturales y fantásticas, tengo unas pocas para mostrarte en mis novelas… ya sabes… ¡echa un vistazo!

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¡Feliz año y vamos a publicar El Guardían!

El Guardián fantasía

¡Feliz 2017!

¿Qué tal has entrado al nuevo año?

Las fiestas han acabado (¡Al fin!) y hay que ponerse a trabajar y a publicar y a realizar todos los planes que tenemos para los siguientes 365 días.

¿Cuáles son tus planes para este año? ¿Has hecho una lista de despropósitos?

Este año tengo un montón, otra vez XD

Como publicar El guardián, participar de nuevo en el concurso de Amazon y en el Nanowrimo, publicar el nuevo borrador que estoy terminando y probar más cosas nuevas.

Y aprender. Siempre aprender.

He pasado la mayor parte de mi día de descanso estudiando, sobre todo, marketing. Esa sigue siendo mi asignatura pendiente y necesito mejorarla.

Estoy leyéndome todos los post del tema del blog Marketing on line para escritores, de Ana González. ¡Muy educativo, muy claro y muy divertido!

Entre esos y los que ya tenía guardados y agrupados en mi blog puede que por fin acabe por aprender.

Pero vamos con lo más inmediato, que es publicar El guardián.

El guardián… esa novela de fantasía urbana y juvenil que, además, es parte del universo de Jack T.R., Kamelot 2.0 y El juego de Schrödinger y que antes se llamaba El amanecer del berserker. 

Esa que ha sufrido un cambio de portada y titulo después de una larga conversación con mi prima. También un importante cambio en la historia, lo que me ha dado un montón de trabajo y poco tiempo para acabarlo.

guardian
Portada de El Guardían

Pero creo que hemos salido ganando… tú y yo.

Bueno, voy a ir informándote de las novedades y de lo que viene este mes con la publicación de El guardián.

  1. La novela saldrá a la venta el día 26 de enero.
  2. Tendrá un precio de salida de 0’99 € (la versión kindle) que durará hasta el día 2 de febrero (¡El día de la marmota! XD)
  3. Desde el día 9 al 16 de enero podrás participar en un sorteo de 3 ejemplares físicos de la novela. Ya te informaré de cómo la semana que viene.
  4. Y, para que vayas abriendo boca, aquí te dejo el link de descarga del pdf con todos los relatos cortos que publiqué el año anterior sobre la novela.

¿Qué? ¿A qué empezamos bien?

Pues ya sabes, mira, apunta fechas y disfruta este 2017 con muchas lecturas y muchas ganas.

¡Echa un ojo a todo y deja un Me gusta (¡se bueno/a!) en las páginas de Facebook de El guardián y del blog y suscríbete a mi página para no perderte ninguna novedad!