Podcast: ¿sirven de algo las redes sociales?

Podcast: ¿Sirven de algo las redes sociales?

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Es una pregunta sin respuesta.

¿Sirven? Por supuesto pero depende de para qué y el uso que les des.

Reconozco que no soy la persona más constante con mis redes sociales. Me cansan. No tengo ni tiempo ni ganas de interactuar todo lo que debería, así que no lo hago.

Fatal, lo sé.

Los expertos lo dejan claro: Tienes que interactuar.

Y yo no valgo para eso. Soy tímida y odio empezar conversaciones con extraños. Es algo que no puedo evitar, así que ni lo intento. Y así me va, claro.

¿Sirven las redes para hacer publicidad y vender libros?

Seguramente, a más de uno o una le funcionaran de escándalo. A mi no me funciona demasiado, pero… volvemos a lo mismo, yo no interactúo casi nada. Y así no vamos a ninguna parte.

Reconozco que el problema es mio. Seguramente, si hiciera caso a los expertos me iría mejor, pero… no valgo para eso.

¿Qué más te dicen?

Fija tu objetivo en tu publico ideal.

Aja… espera que aún sigo intentando descifrar eso. ¿Cuál es mi público ideal?

Ni idea.

He intentado averiguarlo lanzando anuncios probando edades, géneros y países de procedencia diferentes y no me aclaro.

Porque según el género que escribo, fantasía urbana/thriller/romance paranormal le puede interesar a mujeres de menos de treinta años. O no.

Según mi experiencia y mis gustos, le puede gustar a cualquiera. La fantasía urbana tiene fama de ser para gente joven pero conozco mucha gente de mas de treinta que la leen. El romance sería (por topicazo) más indicado para mujeres jóvenes de 16 a 25 años, pero conozco chicos o mujeres por encima de esa edad que lo leen. Y el thriller (por topicazo también) iría para mayores de 25 y eso también sería un error.

Así que… ¿Qué hacemos con esto?

Con datos tan confusos, ¿cómo averiguo cual es mi verdadero público?

Está claro que no sé leer esas cosas.

También te recomiendan el Quid pro quo. Que está genial. Soy muy partidaria de esa idea. El problema es que casi nadie devuelve esos intentos de favores que haces.

Tú compartes y compartes y compartes… y solo uno o dos te devuelven el favor compartiendo algo tuyo. Y así tampoco vamos a ninguna parte, porque tú quieres que lo tuyo también lo vean los demás.

Y me meto en el bote, ¿eh? Aunque reconozco que no lo hago más por despiste que otra cosa.

Soy la persona más despistada del universo. Mi perro puede dar testimonio de ello.

A mi no me valen las indirectas o los codazos. Si quieres algo de mí, dímelo claro que las sutilezas pasan por encima de mi cabeza y ni me entero.

¿Sirven las redes?

Las redes son muy divertidas, te distraes demasiado con ellas, son informativas, desinformativas, lo mejor y lo peor al mismo tiempo.

¿Sirven?

Claro, si las usas bien y sabes como usarlas bien.

El problema es que la mayoría no tenemos ni idea. Algunos, ni estudiando todo lo que pillamos del tema.

 

Podcast: Las series de mi infancia

Mi aventura de escribir: Podcast. Las series de mi infancia.

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Tenía pensado hacer el podcast sobre algo relacionado con mis novelas o algo nuevo de la nueva novela…

No sé, la verdad. Pero, luego pensé… Mejor no.

Mientras pensaba de que demonios hacer el podcast vi un twit con el hastag #Tuiteacomoenlos80. Y me he acordado, mirando esos twits, de un montón de series que veía y disfrutaba de pequeña y lo mucho que eso acabó influyendo en mi escritura a lo largo de mi vida.

Y si, esa serie de dibus que veía de pequeña con cinco, con siete, con doce años influyó en mi manera de escribir, en mi manera de crear tramas, en mi manera de pensar y planear una historia. Todo influye.

Así que cuando veía los Pitufos (si, ríete) podías ver una serie de pequeños seres que vivían juntos y haciéndole la vida imposible al único humano que había en las cercanías o podías ver una raza mágica que vivía junta (y todos tíos, explicadme como leñes se supone que se reproducen) y veías también al primer malo de tu vida. Gargamel.

Ahí te enseñaban que los cuentos tenían malos… que, a veces, se quedaban muy cerca de ganar.

De ese calibre había varias por esa época, como los Snorkel o Los diminutos. Por cierto, me encantaban Los Diminutos. Su malo era un humano adulto obsesionado con su captura hasta el punto de estar a punto de herir al niño prota, Quique. Claro que lo que molaba de esa serie eran las manualidades que te enseñaban al final, la verdad. Y el universo en miniatura y el uso de cosas cotidianas para crear muebles y decoración en el mundo de los Diminutos.

Era maravilloso.

Otra que ayudó mucho fue Dragones y Mazmorras, serie que acabó siendo una leyenda y muy querida para mí. Ojo, juegos de rol, cosplay… la serie perfecta para un friki. Claro que en ese momento de todo eso ni idea, la verdad.

Pero su trama era toda una introducción a la fantasía. Un grupo de chicos que va a una feria se monta en una atracción y acaban en un mundo paralelo en el que acaban encerrados hasta que ayuden a derrotar al malo.

Genial.

También vi el otro día por Twitter la intro de Ulises 31, la serie que te enseñaba lo chula que podía ser la mitología y la ciencia ficción cuando las juntabas.

Porque, a fin de cuentas, Ulises 31 te cuenta los viajes de Ulises de la Ilíada pero en el espacio. Tengo que volver a verla porque no recuerdo que hizo Ulises para cabrear a los dioses ni recuerdo si llegue a ver el final, la verdad. Hace tanto tiempo y en esa época no era raro que la televisión comprara un puñado de capítulos y no se molestara en comprar el resto aunque tuviera éxito.

Sherlock Holmes, versión perruna y de anime me llevó de cabeza a buscar las novelas del detective y leérmelas todas. Si, no era el mismo Sherlock pero lo básico, lo que me enamoró del personaje, si lo era y eso fue suficiente.

Y otra novela… Dartacan y los tres mosqueperros. Superpequeña en esa época pero acabé tan pero tan enamorada (con cinco o seis años, si los tenía) de la historia y de los ideales de los mosqueperros y de los personajes que busqué la novela cuando tuve edad para leerla. Y, cuando pude encontrar una más completa y no la versión adolescente y recortada al máximo, también lo hice. Y sigue siendo mi novela de cabecera cada vez que echo de menos lo bonito que era tener ideales y un código de honor.

O tener honor en general.

Ya hablé en su momento de Saint Seiya y todo lo que me llevo a la mitología y a sus historias.

El anime que se veía sin freno ni control durante los noventa fueron las historias que devore en mi adolescencia.

Cowboy Bebop, la cual es para mi una de las series de anime más perfectas de la historia. Ever. Hablando de tramas, personajes e historias bien hechas, bien contadas y mejor dibujadas.

Hay muchas más. Solo estoy nombrando las de dibujos y no las otras en las que podría contar desde el Equipo A a Falcon Crest, Hotel, Canción Triste de Hill Street, Luz de Luna, Juzgado de guardia, el Coche fantástico… no sé, tantas…

Todas esas también me enseñaron e influenciaron en mi manera de escribir, de crear. Influyeron en mi fantasía, en mi imaginación.

Ahora puedes enviarme un mensaje de voz al podcast. ¡No te lo pierdas!

Podcast: Las series de mi infancia

Nanowrimo 2019: tercera semana.

Nanowrimo 2019: tercera semana.

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Pues aquí estamos una semana más y sigue la cuenta atrás para acabar el Nanowrimo de este año.

¡Y casi está!

Con las palabras de hoy ya hemos superado las treinta y siete mil y aun quedan diez días más de reto.

¡Esto está ya finiquitado!

Tengo muchas esperanzas de acabarlo este año.

Y estoy muy contenta, porque entre el borrador primero y este que está saliendo ahora va a quedar una historia muy entretenida y, sobre todo, larga.

Muy larga para mis estándares. Y estoy muy orgullosa de ver que, por primera vez, voy a hacer una historia que sobrepase las treinta mil palabras.

Si ya llego a las cincuenta mil, mejor que mejor.

No habría sido esto posible sin la ayuda de todo el grupo de Telegram en el que estoy y que gracias a sus conversaciones y ánimos, no hubiera podido seguir, porque yo me distraigo sola.

Es maravilloso ver como va avanzando y creciendo la historia.

Y adoro a sus protas. Lo he dicho ya mil veces, pero es que son adorables.

En fin, la semana que viene, por estas fechas, ya te estaré contando que lo habré acabado.

Espero.

PD. el proyecto ahora tiene portada… ¿qué te parece?

Mi aventura de escribir: Podcast. Nanowrimo 2.

Mi aventura de escribir: Podcast. Nanowrimo 2

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¡Hola! ¿qué tal, queridos aventureros? Bienvenidos de nuevo al podcast de Mi aventura de escribir, en un nuevo episodio que voy a volver a dedicar al nanowrimo.

¿Por qué? Preguntarás tú, o querido oyente.

Pues simple, como estoy liadísima este mes con este reto de escritura, quería compartir contigo como avanza, que creo que es importante.

Como ya te conté en el episodio anterior el Nanowrimo es un reto anual de un mes de duración en el que hay que intentar escribir cincuenta mil palabras.

Muy fácil, muy simple pero no tan sencillo de completar como la gente pueda pensar. ¿Por qué? Pues porque en la vida cotidiana se te cruzan mil cosas que te impiden sentarte a escribir con tranquilidad y hacer mil setecientas palabras diarias, sin saltarte un día, para llegar a la meta no es moco de pavo.

Pero hemos llegado al día 13 y el reto continua. Lo cual, para mí, ya es todo un logro. Llevar estos 13 días escribiendo a diario y cumpliendo mi cuota es algo de lo que me estoy sintiendo muy orgullosa.

En años anteriores no llegue a los 15 días, así que estar a punto de llegar y, probablemente, sobrepasarlos, es maravilloso.

¿Y como vamos?

Pues hemos sobrepasado las veinte mil palabras. Para el día quince, si todo va como lo tengo planeado, llegaré a las veinticinco mil, justo la mitad a la mitad.

También habré acabado el primer borrador, que está planeado para ser de catorce capítulos. Habré acabado el primero y estaré empezando el segundo, que por ahora cuenta con otros catorce capítulos. Como verás, a menos que doble alguno de las palabras que voy haciendo por capis, me van a faltar dos.

No pasa nada.

Tengo en la cabeza un par de ideas para relatos. Uno de ellos, con personajes de Kamelot 2.0, que hace tiempo que no los toco y creo, ya que van a volver a salir próximamente, debería refrescarlos en la memoria de los lectores.

Además, me apetece hacer un par de ellos ñoños con esta gente. Con los leones de este borrador, tengo como ocho relatos sueltos que van a convertirse en escenas del siguiente borrador. Va a ser muy divertido.

Estoy sacando horas por la noche, que es mi momento más tranquilo del día para poder sentarme y escribir. Y por ahora, esta funcionando muy bien. No quiero gafarlo, pero creo que podría conseguir acabar el reto este año.

Y si es así, voy a sentirme muy muy feliz por conseguirlo. Para mi iba a ser un gran logro, crearme esta rutina de escritura diaria. Me va a ayudar mucho para seguir trabajando en el blog y en las novelas que tengo en mi cabeza.

Y hablando de otras novelas, el otro día se me ocurrió una idea ridícula que va a ser genial de escribir en un futuro muy próximo. Cuando acabe con estos borradores, va a caer. No sé si servirá para novela o solo relato, da igual.

Tengo pensado hacer una historia donde solo salgan los malos que han participado en todas mis novelas, los miembros de La Orden, y que sean los protagonistas.

¿A que mola?

Aun tengo que pensarla bien, ver quien aparece y quien no, y decidir una trama pero la idea en si me hizo mucha gracia y me la guardo para hacerla.

Lastima que no la tuviera decidida para el Nanowrimo.

Pero las que tengo ahora están muy bien y me están gustando mucho como van quedando.

¡Me encanta el final!

No sé si a lo mejor debería poner algo más… no sé, no sé…  ya veré.

Pues, lo dicho, el reto va bien, dentro de los planes y con muy buenas perspectivas.

En el próximo episodio contaré el coletazo final del reto.

Mientras, recuerda que puedes leer mis novelas buscando en Amazon por mi nombre, Eva Tejedor, o en mi blog Mi aventura de escribir punto com.

Recuerda que también tengo un Patreon. Una ayudita ahí siempre será muy agradecida.

¡Hasta dentro de quince días, aventureros!

Escucha “Mi aventura de escribir: Nanowrimo 2” en Spreaker.

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Resumen Semanal: primera semana de noviembre.

Resumen semanal: del 4 al 8 de noviembre.

resumen

 

Lunes.

Esta semana te hablo sobre los elfos, esas criaturas sobrenaturales que se hicieron famosas gracias a Tolkien y su El señor de los anillos.

¿Te lo vas a perder?

 

Jueves.

¡Primera semana del Nanowrimo!

Resumen de cómo ha ido la primera semana del reto y de cómo va a seguir.

¡Vamos avanzando!

 

Viernes.

¡Por fin es viernes!

Se acaba la semana, así que feliz viernes a todos y buen fin de semana.

 

Nanowrimo 2019: primera semana.

Nanowrimo 2019: Primera semana.

nanowrimo

¡Hemos superado la primera semana del Nano!

¿No es genial?

Hemos superado los primeros siete días del reto y con nota. No he conseguido palabras como para poder dormirme en los laureles ni medio día, pero hemos llegado con más de las necesarias.

Y estoy muy satisfecha y contenta de como ha ido esta primera semana.

Sobre todo porque he conseguido hacer mi cuota de palabras sin muchos problemas. Algo que hacia mucho tiempo que no me pasaba.

Mucho mucho tiempo.

Había perdido mi rutina de escritura. Cada día me costaba más y más sentarme a escribir algo y mucho más aun que saliera algo decente.

Esta historia se está escribiendo sola. Luego no se corregirá sola, eso te lo aseguro XD

Pero si que me está costando nada hacerla y eso es maravilloso.

¿Por qué resulta ahora tan fácil?

Pues no lo sé. Quizás sea porque esta historia me gusta. Muy mucho.

Los personajes son adorables, interactúan muy bien. Han resultado muy fáciles de escribir.

Y la trama me encanta. Ya sé como acaba y como va a continuar la saga de las novelas.

Así que estoy muy contenta y satisfecha de como va el reto.

Por ahora vamos a mil setecientas, más o menos, palabras al día y algo más de diez mil en total.

La semana que viene tendría que llevar el doble.

Me preocupa un poco la tercera semana, que tendría que empezar el otro borrador y no lo tengo tan claro como este, pero ya arreglaremos algo.

Mientras, seguiré disfrutando de que vaya bien.

¿Y tú? ¿Has participado al final? ¿Cómo te va?

 

Nanowrimo 2019: ¡Empezamos!

Nanowrimo 2019: ¡Empezamos!

nanowrimo

¡Y si, mañana ya comienza el Nanowrimo 2019!

¿Estas preparado?

¡Haciendo ya la cuenta atrás!

¿Vas a participar? ¿Estas emocionado?

¡Porque yo sí!

Ya tengo los resúmenes y escenas preparados, el Word abierto y mi calendario listo para apuntar el numero de palabras diarias que vaya escribiendo.

Y mi historia cada vez más clara y con más ganas de escribirla.

Estoy muy enamoradita de mis leoncitos.

He tenido que reprimirme para no hacer trampas y empezar antes de tiempo, eso sí. Estoy muy a tope con esta historia.

Mientras, por otra parte David está corrigiéndome a los Lobos de Davenport para que la podamos disfrutar prontito. Probablemente, para primeros del año que viene.

¡Ah y feliz Halloween!

Si has prestado atención estos días a mis redes y al blog, veras que hoy hay oferta chachi.

¡Jack T.R. estará en Amazon Kindle a 0’99€ durante todo el día de hoy y Dagas de venganza a 1’50€!

¿A que estas esperando para conseguirlos?

¡Disfruta de los festivos, de las pelis de miedo esta noche, de salir a pedir caramelos y del nano mañana!

 

El miedo escénico.

O, en nuestro caso, el pánico a publicar.

Oh, existe.

Una pasa una buena temporada escribiendo una historia, corrigiéndola, puliéndola, mimándola exageradamente… Es la niña de tus ojos.

Lo lógico es que después la publiques. O la envíes a una editorial. O hagas algo con ella.

Pero aquí es cuando entra (en mi caso e, imagino, que le ocurre a más de uno) el miedo escénico. El terror a que no guste, no la lean, no la compren, las malas criticas…

Eso paraliza un poquitin el proceso.

A todo el mundo no le pasa, por supuesto. Están los afortunados que tienen una gran confianza en si mismos y no dudan a la hora de compartir con el resto del universo lo que han creado. No sabéis la envidia que me dais, de verdad.

Yo no tengo tanta confianza en mi misma.

En el tiempo que llevo posteando en este blog me habéis leído en más de una ocasión comentar sobre que voy a hacer con mi historia. Esta en su última fase de repaso y ya va siendo hora de que decida su destino. Yo puedo quererla una cosa mala, pero su destino va a ser algo más sencillo de lo que yo habría deseado en un principio. Básicamente, porque no nos veo preparadas para algo más ambicioso. Ni ella, ni yo. A mi aun me queda un largo camino que recorrer, tanto escribiendo como aprendiendo a cuidar de los otros aspectos que conlleva ser escritora hoy en día. Y a ella… bueno, no esta hecha para grandes cosas. Tal vez su próxima hermana si lo este. Tal vez no. El tiempo lo dirá. No tengo prisa por ahora.

Un mes atrás, Alejandro Quintana publicaba un artículo bastante interesante sobre marketing para escritores y el DAFO. Si, yo puse la misma cara cuando leí eso de DAFO pero no era tan complicado.

Se trataba de hacer una lista de tus Debilidades, tus Amenazas Externas, tus Fortalezas Internas y tus Oportunidades externas.

Yo hice mis deberes y trate de ser lo más sincera conmigo misma al hacer la lista.

La de Debilidades era tan larga que podía competir con el Quijote (XD) pero encabezaba la lista mi timidez y el ser muy crítica conmigo misma. Con lo segundo no puedo hacer mucho, salvo no oírme cuando me pongo en ese modo y con lo primero… mi timidez y yo ya tenemos historia peleándonos. La prueba está en que todos los trabajos que he tenido (y tengo) han sido cara al publico. Así que se manejarla.

Más corta fue la de Amenazas externas, porque es bastante simple y una que nos afecta cada día a más gente. Falta absoluta de tiempo. Yo tengo suerte de tener un trabajo sin el jefe respirándome en la nuca y un teléfono con conexión a Internet bastante apañado. Todo el trabajo en el que no haga falta el portátil, lo hago en mis ratos sin clientes en la tienda. Como un día me pillen…

En Fortalezas internas ganaba lo de ser muy cabezota y que si digo que hago algo, lo hago. A mi ritmo, eso si, pero lo hago. Y por eso aun no he salido corriendo.

Y las Oportunidades externas pues ahora mismo creo que todos contamos con las mismas. Cada día es más fácil publicar por tu cuenta y sin necesidad de gastar demasiado dinero. Solo hay que saber (y decidirse) cual opción es la que va mejor para ti en ese momento.

A lo mejor alguien con más experiencia en esto no tiene estos problemas. Solo decide autopublicar y punto. No tiene esas dudas. Su obra, para él, es perfecta y se va a vender porque sabe como venderla. Yo estoy empezando y pienso más en demostrarme a mi misma que puedo estar aquí y hacer esto. Y para eso, escojo lo que más me conviene. Las prisas nunca han sido buenas…

En este tiempo he ido leyendo y tratando de aprender todo lo que he podido de muchísima gente. Estoy bastante satisfecha con como van las cosas ahora mismo y muy agradecida a todos aquellos que comparten sus conocimientos y sus servicios por aquí, porque sin ellos estaría perdidísima.

Y leo también las mismas dudas, las mismas preguntas que yo me hago y me hace sentir un poco más confiada. No soy la única que se hace un lío con todo o, a veces, ve esto demasiado grande. Da gusto ver que todos somos humanos.

Tengo intención de hacer mi lista de despropósitos de año nuevo (la llevo haciendo en un viejo blog que tengo de cuando escribía fics desde hace tres años. Los propósitos es que nunca los cumplo!). Ya la pondré en mi Facebook. Pero el único propósito serio que pondría en la lista seria el de no rendirme.

Ponedlo en la vuestra también.

Como las tres próximas semanas van a ser un caos en el trabajo y no me van a dejar tiempo ni para pensar, no creo que pueda poner nada. Se intentará, pero lo dudo. Así que quiero desearos unas felices fiestas, feliz Navidad, buena salida de año y feliz entrada al 2014, que espero sea mucho mejor que este.

Solo por si las moscas! XD

Y haced lo del DAFO que es divertido!

Las manías.

¡Que levante la manita quien no tenga al menos una a la hora de escribir!

¿No? ¿Nadie?

Normal, porque estoy segura de que todos tenemos aunque sea una.

Cualquier trabajo, ya sea creativo o no, crea manías a quienes lo desempeña. Pueden ser más o menos llamativas pero las hay.

A ver, pongo como ejemplo el mio. No creo que haya trabajo menos creativo que despachar pan en una panadería, ¿verdad? Pues yo tengo mis manías a la hora de colocar las cosas sobre las estanterías o el mostrador. ¿Es una chorrada? Totalmente. ¿Es una manía? Y gorda, porque cuando alguna compañera me cambia las cosas de sitio, me vuelve loca.

Pues escribiendo igual. No me gusta considerar la escritura como un trabajo… no del todo. Para mi es un mitad mitad. Pero soy muy maniática cuando escribo. Necesito cuadernos (ahora de cuartilla de los típicos del colegio. Tuve una racha de que los necesitaba más pequeños.), para mis notas, mis apuntes y mis fichas de personajes. Y tienen que ser de dos rayas, no de cuadritos. No se, es que lo veo más claro así. No me miréis tan raro… al menos no soy tan maniática con los bolígrafos… XD

Esa es una. La otra es que necesito ruido en mi habitación. Rara vez uso música. Lo que suelo poner mientras estoy, ya sea escribiendo, leyendo o haciendo post como este, son películas o series en ingles. Esto ya lo comente hace algún tiempo. Me ayudan a pensar y no me distraen.

Son cosas que te ayudan a centrarte en lo que haces, que atraen la inspiración o las ganas.

Para que dejéis de mirarme raro (no disimuléis. Vosotros también tenéis las vuestras) pongo por aquí un post sobre varias peculiaridades de autores famosos. Estoy segura de que muchos ya los sabríais o lo habréis leído, pero…

¿Qué manías tienen los escritores?

Ahora… ¿Cuales son las vuestras?