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Más Apps para escribir fuera de casa

Ya comenté en una entrada anterior, hace ya bastante, sobre las Apps para móviles y tablets que sirven para escribir. Como ayuda, inspiración, tomar notas, etc.

Hablaba en este post sobre las básicas para mantener tu blog y tus redes al día desde el móvil y en cualquier parte y he recomendado muchas veces las Apps de Literautas para ayudar con las ideas. Echad un vistazo, tanto en vuestra tienda Android como iOs, Ideas para escribir, Story Planner y Retos de escritura (también versión Junior, para escritores jóvenes). Son todas muy divertidas y bien hechas.

Creo que han añadido hace poco también una App de Ejercicios de Escritura Creativa, pero esa aun no la he cotilleado bien.

Voy a recomendar otras dos que tienen también buena pinta (aunque no he podido comprobarlas todavía. Pero como son gratis, tampoco se pierde mucho por probarlas). Werdsmith y Saco de Palabras. Las dos son básicamente para lo mismo. Disparadores de ideas y ayudas para escritores. La primera en ingles y la segunda en español. No tienen mala pinta. Las he visto para iOs solo.

Y ha pasado otra semana más. El año se me va a hacer muy corto con el reto.

¡No, no me he olvidado! XD

Vamos a ver… lo de hoy es muy simple y cortito. Y algo que, si os fijáis un poquito, lo habréis notado. Me encanta la música de los setenta y ochenta. Musicalmente hablando, me he quedado ahí. Y sobre todo, me encanta el rock. Aunque uno de mis cantantes favoritos es Eric Clapton. Y adoro la leyenda de Robert Johnson. Y Bon Jovi y AC/DC XD

Otra cosa es que no veo la televisión. Si, veo muchas series. Todas por internet o dvd. Ninguna por la tele y no veo ninguno de los programas que hay. Digamos que no son de mi gusto y no tengo mucho tiempo para perderlo con anuncios.

Y con el segundo reto… ¡Ya vamos por el segundo repaso! ¡YAY! Hay que añadir escenas y ya estoy con el boli rojo corrigiendo, así que va muy bien por ahora. El otro día conseguí encontrar caras a todo el reparto entre los actores. Así será más fácil hacer el trailer en un futuro XD

¡Y por esta semana ya vale, que tengo que ir a comprar antes de poder sentarme tranquila y seguir trabajando, que hoy no he escrito ni coma!

¡Nos vemos la semana que viene!

PD: ¡No olvidéis que Jack T.R. está ya a la venta!

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Fanpage en Facebook: Cómo hacerlas.

Crear una página en Facebook es sencillísimo.

Tanto si va a ser una “Fanpage” para un futuro libro o para ti como autor, la teoría y práctica es la misma.

Empezamos por entrar en Facebook (logueados previamente, por supuesto) y, arriba en tu barra de herramientas, veras que sale una especie de triangulito invertido. Si, justo al lado del candado. Si pinchas se abrirá un submenú y veras que te sale la opción de crear pagina.

Pincha ahí, que vamos a empezar.

Veras que te sale un recuadro grande dividido en seis con varios dibujitos. Aquí elegiremos, dependiendo de que quieras hacer la pagina.

Si lo que quieres es una hacer una Fanpage de tu blog, elige Marca o producto. Del submenú desplegable escoge Sitio Web.

Si lo que deseas es una para ti como autor, pincha en Artista, grupo musical o personaje público y pincha en Escritor.

Si, sin embargo, quieres crear una Fanpage para tu futuro libro, pincha en Entretenimiento y escoge Libro.

Después de esto, todo lo demás va a ser igual hayas escogido la categoría que hayas escogido.

Una vez elegida la categoría y rellenos los primeros datos (nombre del libro/blog/autor), nos pedirán que pongamos una foto de perfil. En esto es igual que cuando nos dimos de alta en Facebook. Solo debes escoger una imagen que vaya bien con lo que va a ser representado en esa página.

Escoge una clara y con buena calidad. No seas chapuzas.

Una vez subida y aceptada la imagen de perfil, te pedirán que compartas la página y la recomiendes a tus seguidores… no. No lo hagas.

Básicamente, tu página ahora mismo esta vacía y sin arreglar. Esto es como recibir visitas en bata y con los rulos. No se hace. Así que sáltate el paso por ahora, que luego tendrás tiempo de sobra para ir invitando gente a que te den un “Me gusta” a tu página.

El siguiente paso es el de agregar la información básica. Ve rellenado todo lo que te vayan pidiendo. Y lo que no, también.

Cuando acabes con todo eso, entra en las opciones de configuración avanzadas y rellena más datos. Cuanto más completo este, mejor.

Una vez hecho todo eso… ¡Enhorabuena! ¡Ya tienes tu Fanpage! Ahora solo tienes que ir publicando y sugiriendo a tus seguidores que la visiten.

Si la hiciste para un blog, puedes ir publicando tus post ahí, poquito a poco y así tus seguidores podrán repasar algunos que, a lo mejor, no conocían.

Si tienes WordPress, puedes enlazar tu blog a tu Fanpage y que tus futuros post salgan reflejados ahí sin que tengas que ponerlos tu manualmente. Entra en Configuración y Compartir en tu Escritorio en WordPress y añade tu pagina de Facebook a las opciones.

No olvides también, al rellenar y arreglar tu configuración en tu página de Facebook, revisar las opciones de privacidad. Quien puede ver la pagina, quien puede publicar, etiquetar, postear, comentar… Revísalo todo poco a poco hasta que quedes satisfecho con el resultado.

¡Y buena suerte!

 

 

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Apps útiles para escritores: Trabaja en el trabajo.

sentada movil

 

Hace poco he tenido que cambiar de móvil porque el que tenia (un Iphone 4 de los primeros) estaba ya hecho mistos (en castellano normal: estaba para tirarlo a la basura ya, vamos). Y, claro… con el cambio de móvil viene el engorro de volver a meter los números en la agenda y bajar todo lo que tenias antes hasta que pasa de ser un móvil nuevo a estrenar al desastre desorganizado y petado que tenías antes.

Haciendo eso me dio por pensar la cantidad de aplicaciones que tengo en mi móvil solo para estar al día con mis redes, mi blog y lo mucho que lo uso durante mi horario laboral. Yo no tengo un ordenador en mi trabajo. Quedaría un poco raro ver una panadera usando un ordenador en vez de un horno (aunque las panaderías modernas los usan para cobrar y hacer los pedidos), así que dependo mucho de ese móvil y de mis aplicaciones para hacer algo de trabajo también en la sección literaria e informática de mi vida.

¿Qué por qué os cuento toda esta parida?

Porque voy a haceros una lista de aplicaciones imprescindibles (y gratis) para móviles y tablets para los blogueros/as y escritores que no puedan estar siempre cerca de un ordenador.

En redes sociales:

–          Twitter (para programar twits y más, Hootsuite) (Tutorial1) (Tutorial2)
–          Facebook (para gestionar las páginas de FB) (Tutorial)
–          Instagram o Pinterest.
–          About.me. (Tutorial)
–          Linkedin. (Tutorial1)  (Tutorial 2)

Para compartir archivos:

–          Dropbox. (Tutorial)

Para blogs:

–          WordPress. (Tutorial)
–          Blogger. (Tutorial)

Varios:

–          Mailchimp.  (Tutorial)
–          Google+.

Creo que todos están, no solo para Iphone, si no para Android también, así que no deberíais tener problema para encontrarlos. No vais a poder trabajar igual de bien en vuestro móvil que en vuestro ordenador, pero algo ayudan.

Os he puesto links a tutoriales por si alguno de esos programas no sabéis usarlos o necesitáis más ayuda.

¡Ahora ya no tenéis excusa para no trabajar!

PD. En un milenio de estos, cuando tenga tiempo, haré un tutorial sencillito para WordPress, Hootsuite y alguno más… pero claro… necesito tiempo… *busca por los rincones las horas perdidas que no vuelven*

PD2. Cualquiera de estas aplicaciones las podeis encontrar tanto en la App Store como en Android.

 

 

 

 

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El miedo escénico.

O, en nuestro caso, el pánico a publicar.

Oh, existe.

Una pasa una buena temporada escribiendo una historia, corrigiéndola, puliéndola, mimándola exageradamente… Es la niña de tus ojos.

Lo lógico es que después la publiques. O la envíes a una editorial. O hagas algo con ella.

Pero aquí es cuando entra (en mi caso e, imagino, que le ocurre a más de uno) el miedo escénico. El terror a que no guste, no la lean, no la compren, las malas criticas…

Eso paraliza un poquitin el proceso.

A todo el mundo no le pasa, por supuesto. Están los afortunados que tienen una gran confianza en si mismos y no dudan a la hora de compartir con el resto del universo lo que han creado. No sabéis la envidia que me dais, de verdad.

Yo no tengo tanta confianza en mi misma.

En el tiempo que llevo posteando en este blog me habéis leído en más de una ocasión comentar sobre que voy a hacer con mi historia. Esta en su última fase de repaso y ya va siendo hora de que decida su destino. Yo puedo quererla una cosa mala, pero su destino va a ser algo más sencillo de lo que yo habría deseado en un principio. Básicamente, porque no nos veo preparadas para algo más ambicioso. Ni ella, ni yo. A mi aun me queda un largo camino que recorrer, tanto escribiendo como aprendiendo a cuidar de los otros aspectos que conlleva ser escritora hoy en día. Y a ella… bueno, no esta hecha para grandes cosas. Tal vez su próxima hermana si lo este. Tal vez no. El tiempo lo dirá. No tengo prisa por ahora.

Un mes atrás, Alejandro Quintana publicaba un artículo bastante interesante sobre marketing para escritores y el DAFO. Si, yo puse la misma cara cuando leí eso de DAFO pero no era tan complicado.

Se trataba de hacer una lista de tus Debilidades, tus Amenazas Externas, tus Fortalezas Internas y tus Oportunidades externas.

Yo hice mis deberes y trate de ser lo más sincera conmigo misma al hacer la lista.

La de Debilidades era tan larga que podía competir con el Quijote (XD) pero encabezaba la lista mi timidez y el ser muy crítica conmigo misma. Con lo segundo no puedo hacer mucho, salvo no oírme cuando me pongo en ese modo y con lo primero… mi timidez y yo ya tenemos historia peleándonos. La prueba está en que todos los trabajos que he tenido (y tengo) han sido cara al publico. Así que se manejarla.

Más corta fue la de Amenazas externas, porque es bastante simple y una que nos afecta cada día a más gente. Falta absoluta de tiempo. Yo tengo suerte de tener un trabajo sin el jefe respirándome en la nuca y un teléfono con conexión a Internet bastante apañado. Todo el trabajo en el que no haga falta el portátil, lo hago en mis ratos sin clientes en la tienda. Como un día me pillen…

En Fortalezas internas ganaba lo de ser muy cabezota y que si digo que hago algo, lo hago. A mi ritmo, eso si, pero lo hago. Y por eso aun no he salido corriendo.

Y las Oportunidades externas pues ahora mismo creo que todos contamos con las mismas. Cada día es más fácil publicar por tu cuenta y sin necesidad de gastar demasiado dinero. Solo hay que saber (y decidirse) cual opción es la que va mejor para ti en ese momento.

A lo mejor alguien con más experiencia en esto no tiene estos problemas. Solo decide autopublicar y punto. No tiene esas dudas. Su obra, para él, es perfecta y se va a vender porque sabe como venderla. Yo estoy empezando y pienso más en demostrarme a mi misma que puedo estar aquí y hacer esto. Y para eso, escojo lo que más me conviene. Las prisas nunca han sido buenas…

En este tiempo he ido leyendo y tratando de aprender todo lo que he podido de muchísima gente. Estoy bastante satisfecha con como van las cosas ahora mismo y muy agradecida a todos aquellos que comparten sus conocimientos y sus servicios por aquí, porque sin ellos estaría perdidísima.

Y leo también las mismas dudas, las mismas preguntas que yo me hago y me hace sentir un poco más confiada. No soy la única que se hace un lío con todo o, a veces, ve esto demasiado grande. Da gusto ver que todos somos humanos.

Tengo intención de hacer mi lista de despropósitos de año nuevo (la llevo haciendo en un viejo blog que tengo de cuando escribía fics desde hace tres años. Los propósitos es que nunca los cumplo!). Ya la pondré en mi Facebook. Pero el único propósito serio que pondría en la lista seria el de no rendirme.

Ponedlo en la vuestra también.

Como las tres próximas semanas van a ser un caos en el trabajo y no me van a dejar tiempo ni para pensar, no creo que pueda poner nada. Se intentará, pero lo dudo. Así que quiero desearos unas felices fiestas, feliz Navidad, buena salida de año y feliz entrada al 2014, que espero sea mucho mejor que este.

Solo por si las moscas! XD

Y haced lo del DAFO que es divertido!

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Las manías.

¡Que levante la manita quien no tenga al menos una a la hora de escribir!

¿No? ¿Nadie?

Normal, porque estoy segura de que todos tenemos aunque sea una.

Cualquier trabajo, ya sea creativo o no, crea manías a quienes lo desempeña. Pueden ser más o menos llamativas pero las hay.

A ver, pongo como ejemplo el mio. No creo que haya trabajo menos creativo que despachar pan en una panadería, ¿verdad? Pues yo tengo mis manías a la hora de colocar las cosas sobre las estanterías o el mostrador. ¿Es una chorrada? Totalmente. ¿Es una manía? Y gorda, porque cuando alguna compañera me cambia las cosas de sitio, me vuelve loca.

Pues escribiendo igual. No me gusta considerar la escritura como un trabajo… no del todo. Para mi es un mitad mitad. Pero soy muy maniática cuando escribo. Necesito cuadernos (ahora de cuartilla de los típicos del colegio. Tuve una racha de que los necesitaba más pequeños.), para mis notas, mis apuntes y mis fichas de personajes. Y tienen que ser de dos rayas, no de cuadritos. No se, es que lo veo más claro así. No me miréis tan raro… al menos no soy tan maniática con los bolígrafos… XD

Esa es una. La otra es que necesito ruido en mi habitación. Rara vez uso música. Lo que suelo poner mientras estoy, ya sea escribiendo, leyendo o haciendo post como este, son películas o series en ingles. Esto ya lo comente hace algún tiempo. Me ayudan a pensar y no me distraen.

Son cosas que te ayudan a centrarte en lo que haces, que atraen la inspiración o las ganas.

Para que dejéis de mirarme raro (no disimuléis. Vosotros también tenéis las vuestras) pongo por aquí un post sobre varias peculiaridades de autores famosos. Estoy segura de que muchos ya los sabríais o lo habréis leído, pero…

¿Qué manías tienen los escritores?

Ahora… ¿Cuales son las vuestras?

 

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Los servicios editoriales… ¿imprescindibles?

Y mucho.

Un corrector, un editor… son más que imprescindibles en la vida de un escritor.

¿Por qué?

Pues porque cuando tu estas escribiendo (y corrigiendo) tu historia llegas a un punto que ya no ves. Así de simple. No ves los fallos que puedas tener tanto ortograficos como de trama. Errores que pueden ser minúsculos o tontos y eres incapaz de detectarlos porque no puedes alejarte lo suficiente de tu historia.

Aun no he trabajado con nadie de esa rama así que no tengo mucha idea de como lo hacen. Pero incluso para los fics teníamos “betas” que leían y te hacían ver esos errores y te ayudaban a corregirlos.

Hoy en día hay muchos servicios editoriales muy competentes y a buen precio en la red. ¿Por qué? Porque cada vez hay más gente que decide autopublicar por su cuenta y riesgo y quiere hacerlo bien.

Os pongo unos links de varios para que les echéis un ojo y los consideréis antes de tomar la decisión de autopublicar sin ayuda.

  • El oficio de Escritor. La web de Alejandro Quintana que os ofrece informes de lectura, asesorías y consultas. Su blog, además, tiene consejos muy útiles. ¡Echad un ojo!
  • Editopia.  Especial para autores indies. También ofrece maquetación, marketing, diseño… vamos, de todo un poco.
  • Correcciones y Editores. Corrección y edición de tu novelas además de informes literarios. Su blog también cuenta con un montón de consejos de escritura.

Hay muchos más, por supuesto. No solo editores o correctores, también los que se especializan en portadas, marketing y mucho más. Pero de esos ya hablaremos más adelante.

Ahora voy a intentar cenar, que aun tengo mucho que hacer esta noche aprovechando que el ordenador ya funciona como debe.

 

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¿Cuál es vuestro género?

Hablo del literario, por supuesto. No vayáis a pensar cosas raras.

La pregunta (o preguntas, más bien) seria…

¿Cuál es vuestro género literario favorito para leer? ¿Y para escribir?

Cuando empecé a investigar lo de la marca personal y todo eso, recuerdo haber leído que, en un autor, parte de esa marca lo formaba el género que escribía.

Los libros que escribes son tu producto y como parte del marketing de ese producto está trabajarse a los seguidores del género literario que has escogido.

Todos sabemos que no puedes venderle un libro de temática policiaca a una editorial que publica ensayo o romántica (hombre, si hay romance… pero si no es el centro de la historia, no entraría ahí, digo yo). Tampoco puedes convencer a un lector que es forofo de ciencia ficción que lea una novela histórica. Bueno, tanto como no convencer…

Pero todos tenemos nuestros géneros favoritos y rara vez nos movemos de esos. Es como la comida. Puedes probar un par de veces al mes algo exótico que no has comido nunca y, con suerte, te gusta. O lo odias. Pero el resto del tiempo gastas dinero en comprar la comida que sabes que va a gustarte y punto.

Así que podría decirse que estoy de acuerdo con eso de que el que has escogido escribir (normalmente porque es uno que te encanta y se te da bien) formara parte de tu imagen frente a tus lectores.

Lo que me ha dejado este tiempo un poco perdida es la cantidad de géneros y subgéneros literarios que han ido surgiendo (a veces un poco de la nada). Ando un poco perdida, en serio. Quizás porque siempre he sido muy de “sota, caballo, rey” y de ahí no me he movido demasiado. Y mientras yo estaba quieta con los que me gustaban, han aparecido un montón más y no conozco casi ninguno.

La romántica y la fantástica han creado subgéneros juntas y por separado, la inmensa mayoría geniales. Tenemos fantasía épica, fantasía urbana, romance paranormal, el romance histórico… Vale, muchos ya existían, pero debo informar que yo vivo en mi parra y no me entero. Y hablo de esos porque son los que medianamente conozco.

A mí me gusta la fantasía, pero no la épica. Lo siento, soy de las poquísimas personas que se duerme cada vez que intenta leer “El hobbit”. Os daría permiso para tirarme piedras por ello, pero una amiga mía ya me chilla de todo cada vez que lo digo. A pesar de que me encante el universo que creó Tolkien, soy incapaz de leer un libro suyo. Cosas que pasan.

Me gustaron más los de “Harry Potter”, aunque no me dejaría a solas con Rowling, porque le echaría en cara ser la “Tarantino” de la escritura. Sería interesante ver que escribirían juntos ella y R.R. Martin, oye…

Me gusta Kenyon y el mundo que creó en su saga de “Dark Hunters”. Además, hace los diálogos más chistosos en los momentos más raros y sus personajes son geniales.

Lindsay Sands creó una saga de vampiros muy especiales y muy divertidos de leer que si algún fan del romance paranormal no ha leído, debería conseguírselos.

Por supuesto, me gustan otros escritores de otros géneros como Conan Doyle, Dumas, Pérez Reverte y unos cuantos más que ahora mismo no me vienen los nombres a la cabeza.

Pero teniendo en cuenta esa preferencia por la fantasía, magia y criaturas raras, decidí que ese debía ser mi género para escribir. A mi manera, claro. Soy más de demonios, tratos en cruces de carretera, fantasmas y armas modernas que de unicornios, dragones y espadas. Y mis esfuerzos, cuando trate de publicar mis historias, ya sea por libre o una editorial, deberá centrarse en los que gusten de eso o será una guerra perdida.

Lo divertido será escoger el nombre para esto… a ver… una historia donde metes un asesino, policías, demonios, videntes, criaturas sobrenaturales, fantasmas… ¿Qué más? Exorcismos… algo más había… ¿eso donde entra? ¿Ciencia ficción? Seguro. ¿Policiaca? Hay policías. ¿Fantasía? Buena pregunta.

¿Veis mi problema con tanto género suelto?

Tonterías mías aparte… ¿Cuál es vuestro favorito para leer? ¿Y para escribir? ¿Y por qué?

Esa si es una pregunta que me interesa. A ver quien la responde.

 

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La voz de tu historia : El Narrador

Hoy vamos a hablar de ese empleado , a veces mal pagado y poco reconocido, que todos los escritores tenemos en nuestras historias.

El narrador.

No caemos, la mayor parte del tiempo, cuando leemos una historia, que sin él, no habría historia. Es el personaje más importante y, muchas veces, el más invisible. Te lo cuenta todo, desde que ocurre hasta que piensan o sienten los protagonistas, el malo, el héroe, el grupito que esta ahí y no pinta nada. Y, sin embargo, rara vez lo recordamos.

Salvo en casos de narración en primera persona (que uno de los protagonistas cuente la historia) o en tercera persona (la cuenta uno que no esta involucrado directamente) el pobre narrador no tiene rostro, ni historia propia. Es solo una voz que oímos en nuestra cabeza mientras leemos.

Por cierto, aquí hago un inciso.

¿Qué voz imagináis mientras leéis? ¿La vuestra? ¿La de alguien que conocéis? ¿La de algún personaje, ya sea real o ficticio, famoso?

Yo depende del libro.

Cuando leo (releo, más bien) mis clásicos favoritos (Dracula, Sherlock Holmes, etc… si, soy así de antigua) mi narrador tiene voz de hombre. En el caso de Sherlock, es fácil. Lo cuenta Watson, así que…

Si estoy releyendo a mi favorita actual, Kenyon, pues voz de mujer… aunque la historia tenga de protagonista a un chico.

Pero volvamos al tema, que me distraigo.

Narrador. Habiendo tantas clases (yo solo se usar tres : primera y tercera persona y el observador) ¿Cual es vuestro favorito?

Sigo prefiriendo la tercera persona porque me da más juego a la hora de cambiar de escena, que es una de mis cosas favoritas al escribir.

Para ilustrar más el tema de los narradores, mejor que yo, lo hacen otros. Aquí os pongo varios posts que hablan muy bien y muy completo del tema en cuestión.

Otro día que este menos hecha polvo y más inspirada, comentare los cambios de puntos de vista en una historia, que me encanta hacerlo. Por hoy, voy a seguir peleándome con mi propio narrador, que me esta pidiendo un aumento de sueldo.

No olvidéis echar un ojo a la versión premium del libro de Alejandro Quintana, “El oficio de escritor”, del que podéis sacar más ayuda para este y otros muchos temas.

 

 

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Tus personajes : protagonistas, secundarios… ¿Cómo crearlos?

Crear un personaje, ya sea protagonista o secundario, es una de las cosas más divertidas y frustrantes que existen.

Esta semana estoy liada con otra historia (la anterior ha tenido que quedarse en pausa porque esta no dejaba de gritar que le hiciera caso. Va a ser una consentida, lo estoy viendo…) y ya les he hecho la hoja de vida a los personajes que van a salir en ella. Cuando he querido darme cuenta tenia casi diez cositas a las que inventar un nombre, una vida, una personalidad… y no caer en el topicazo de hacerles perfectos.

Recuerdo que hace tiempo leí un articulo de Escribe Romántica sobre Herramientas para hacer personajes creíbles. Básicamente, con lo que más me quede fue con el “no te olvides que son personas. Tienen que comer, ir al baño, dormir…” No se porque me quede con eso, pero no lo he olvidado desde entonces.

También tengo que recordarme una y mil veces que ni el malo tiene que ser perfectamente malo, ni el bueno un héroe de manual. Es muy fácil escribir todo blanco y todo negro y que se vea muy claro donde esta el limite entre ambos. ¿Pero donde estaría la gracia? Soy muy fan del gris, que queréis. El malo tiene que ser humano y, a menos que sea un psicópata, debe tener sus momentos de debilidad y conciencia (alguna debe de tener, digo yo… ¿no?). Y el bueno, no puede ser tan bueno… si no tiene sus momentos de desear matar a alguien, de herir, de meter la pata hasta el fondo… no, en serio… ¿donde estaría la gracia?

Así que personajes más grises que blancos o negros, que tengan una vida a parte de la que tú le estas poniendo en el papel, que demuestren carácter y personalidad y que se te escapen de las manos algunas veces. Que estés escribiendo y de repente digas… “A ver… yo no quería que fueras por ahí!” Y él te responda… “Yo si. Y a lo mejor sale más divertida la cosa así.”

Eso no significa que siempre les tengas que hacer caso. Cuidado con eso. A veces si, otras ponles una correa corta y se acabó. Que escribes tu, no ellos.

Hablando mejor de este tema que yo, esta el post de Nerea Nieto, Los personajes que se salen del papel.

También pongo aquí varios posts que son muy utiles a la hora de crear y mejorar personajes.

También mencioné en una entrada anterior, que Literautas tiene varias plantillas para crear fichas de personajes. La podéis encontrar aquí.

Así que ya sabéis. Si vais a crear personajes recordad que deben ser humanos, imperfectos y unos molestos sujetos a la hora de escribirlos.

Yo voy ahora a pelearme con un par… Preveo que estos dos no se van a llevar bien en prácticamente toda la historia. Espero que no se maten antes de que acabe con ellos…

No olvidéis tampoco echar un ojo a la versión premium del libro “El oficio del escritor”, de Alejandro Quintana, donde también encontrareis consejos muy útiles de este y cualquier otro tema relacionado con la escritura.

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La plataforma de autor.

Esta semana, mientras seguía con mi repaso, me dio por buscar información sobre las plataformas de autor.

Como soy novata en esto de las publicaciones y promociones (vamos, que no me he estrenado aun) pues a mí el termino me sonaba a chino. Después de un día entero mirando páginas, ya tengo más idea de lo que es, pero… ¿cómo crear la tuya?

Básicamente, todos te dicen lo mismo. Debes crear tu marca personal. Hasta ahí, genial.

¿Cómo?

Dice Alejandro Quintana en su libro y su blog (El oficio del escritor) que todos somos especiales y todos tenemos ese algo especial que nos diferencia y nos hace únicos. La cosa esta en encontrarlo y usarlo como tu marca personal. Yo aun sigo buscando ese algo mío XD. ¡Alejandro, por cierto, muy fan de tu libro!

Imagino que para algunas personas es mucho más fácil encontrar ese algo que para mí, así que os dejo aquí los links que he estado mirando sobre el tema y que ayudan muchísimo.

Yo, mientras y siguiendo los consejos, he añadido algo más a mi bio, pero es que, sinceramente, lo de venderme se me da bastante mal. Así que no esperéis la gran cosa.

Ahora voy a seguir con mi repaso, que ya va quedando un poco menos.