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¿No se puede o no se debe?

Últimamente estoy leyendo mucho “no puedes”.

Si, incluso en este nuestro mundo leemos eso. Y no, no estoy hablando de nada de política.

Leo, en muchos blogs y paginas, que un escritor “no puede” hacerlo todo.

Vale… vamos a matizar.

Poder, se puede. Más mal o más bien, da igual. Poder, se puede.

No debe, que es muy distinto y es la expresión que se debería usar en esos post que he leído.

El escritor “no debe” hacerlo todo.

No debe encargarse él mismo de la corrección.

No debe hacer él mismo la maquetación.

No debe dedicarse a la edición y distribución y marketing de su libro además de a escribirlo.

¿Veis la diferencia?

A mí lo de “no puede” me suena a fatal. Me desanima muchísimo. No me vale.

Y si, imagino y doy por hecho de que no lo pusieron con esa intención. Es muy cierto que un escritor no debe hacer la corrección de su propia obra porque llegara a punto que estará ciego a los errores que pueda haber. Lo sé perfectamente.

También se que, por muy buena intención que tengamos y por muy buenos precios que haya (y los hay), no siempre podemos permitirnos todo lo que queremos.

Yo hubiera matado por una corrección decente de mi libro, una portada profesional y un marketing chachi.

No puedo permitírmela.

Hay quien puede pagar una de las opciones o dos. Pero no todo. Desgraciadamente, estamos en un momento asqueroso, económicamente hablando.

Como no toque la lotería…

Una quiere darles trabajo a esos profesionales, porque se lo merecen. Pero cuando no puede (y aquí sí que entra un no puede), no hay mucho que hacer salvo convertirte en Juan Palomo.

Todo esto no viene a nada en particular. ¡Perdón por la chapa! Es solo que esta semana no quiero leer esos “no puedo”. Cambiármelos por los “no debo”.

¡Positividad!

Cambiando de tercio y dejando atrás mi protesta sobre los no podemos, la semana anterior dije que daba por terminado el reto personal porque no sabía que leches más poner.

También dije que si alguien tenía alguna pregunta la respondería encantada.

Como nadie ha preguntado, mi amiga Rosa se apiadó de mí y me mando como unas mil XD Eso por pedir.

He decidido responderle a una de ellas en  el post.

¿Qué tienen de ti tus personajes?

Hay una sola cosa que van a tener más de uno en común conmigo. Mi sentido del humor.

Eso de hacer chistes en los momentos más incómodos o como autodefensa cuando me encuentro atrapada en una situación que no me gusta y el sentido del humor un pelín negro y bastante raro y retorcido.  ¿Eso? Totalmente mío.

Me temo que siempre pondré a mis personajes haciendo algo así. En “Jack T.R.” todos tenían un momento tonto de esa clase. Aidan, Charles, Rolf o Julian. De hecho, Julian usa mucho el sarcasmo y la ironía para reírse de los demás durante toda la historia.

Eso y, a veces, un poco de mi forma de hablar.

Y ya.

Creo.

En el reto de contar como va “Kamelot 2.0.” pues Rosa (¿qué haría sin ti, Rosa?) me ha revisado los tres cortos que llevo, así que ya están más decentes. Ahora tengo que seguir con la historia principal y acabar el repaso que deje pospuesto para añadir un montón de cosas que se me están ocurriendo.

Eso si, sigo experimentando con la portada.

kamelot2

Ya va quedando menos.

¡Y hasta aquí esta semana!

¡Acordarse! ¡Si se puede!

P.D. ¡No olvidéis que “Jack T.R.” sigue a la venta en Amazon!