Publicado el

Libros mágicos de la literatura y la historia: Libros mágicos y un relato de regalo

Ayer fue el día del Libro, nuestra fiesta favorita.

Como en Málaga aun no toca la feria del libro me tengo que conformar con sentir envidia del resto un poco y ponerte alguna de mis chorradas frikis por aquí.

Y para no cambiar demasiado el tema, voy a hablarte de tres “libros mágicos” que me encantan.

El primero sería el Necronomicon.

Como sabrás es un libro ficticio que inventó H.P. Lovecraft para sus cuentos. Su presunto autor sería Abdul Alhazred.

Luego ese libro ha sido mencionado en un montón de publicaciones más y saldría en películas y series.

libros

¿Mi favorita y por donde conocí el libro? El ejercito de las tinieblas. Si no la has visto, hazlo. Es súper antigua ya pero divertida a nivel absurdo y de humor negro. Nada como ver a Ash intentando recordar el hechizo que debía recitar antes de coger el libro y fastidiarla porque no se acordaba de una palabra XD

El siguiente sería el libro de los muertos egipcio. Según se contaría ese libro contendría hechizos antiguos entre los que existiría uno para devolver la vida y controlar a los muertos. Es un libro negro, lleno de símbolos y con una cerradura especial.

libros

Su contraparte es el libro de los vivos, el cual estaría hecho de oro y tendría la capacidad de quitar la vida.

Eso es lo que se cuenta en la película La momia, donde saldrían los ejemplares. Obviamente, son libros ficticios también. El libro de los muertos real es un libro funerario, con sortilegios mágicos para ayudar a los muertos a superar el juicio de Osiris y ayudarles a pasar a la otra vida. Se creaban copias del libro para enterrarlas con el difunto para su viaje al más allá.

Me gusta más la versión fantástica. Además, Arnold Vosloo estaba genial de momia…

momia libros

Y el último que te voy a comentar hoy va a ser el libro de las sombras. Depende de lo joven que seas, te sonara o no.

Es un libro de magia Wicca, con prácticas y rituales y demás. Un libro para brujas y que salió a la luz gracias a la serie Embrujadas. El libro era un todo en uno. Lo mismo te servía de guía de criaturas raras que para darte un hechizo para lo que fuera.

embru libros

Más útil que las páginas amarillas.

Y con esto acabo esta semana.

Mientras te dejo con un corto regulero sobre unos personajes que ya salieron de pasada por El Guardián y que van a tener bastante que ver en el siguiente libro. Y espero que en más. Dependerá de ellos.


El año 1988 fue una pesadilla para la manada de Davenport. La ciudad sufrió un brote de sarampión que afectó con más fuerza en los lobos, algo que no pudieron explicarse sus médicos.

La comunidad se vio diezmada, decenas de cachorros y adultos perdieron la vida a causa de la enfermedad.

Pero de esa veintena de casos hubo tres que llamaron más la atención. Incluida la del Alfa, que fue a interesarse en persona.

Tres cachorros habían perdido a toda su familia a causa de la enfermedad, quedando solos en el mundo.

El primero era Joseph que con solo tres años perdió a sus padres y a su hermana de siete meses. Tenía la piel dorada, el cabello negro y algo largo y los ojos grises y fieros. Parecía dispuesto a dar un mordisco a quien se acercara demasiado.

Luego estaba Jonathan, unos meses más pequeño que el anterior. Físicamente era lo opuesto al otro niño. Rubio, con el cabello revuelto y algo rizado, ojos azules y piel clara. Se encontraba pegado al mayor, aferrado a su camiseta como si su vida dependiera de ello. Sin embargo no parecía asustado. Más bien dispuesto a defenderse. El pequeño venia de la zona más peligrosa de la ciudad y había perdido a su madre a causa de la enfermedad. No había registro del padre.

Y, agarrado a la mano de Jonathan, estaba el más pequeño de los tres cachorros, Colby. Con dos añitos, el cabello castaño claro y los ojos marrones anegados de lágrimas, el niño se escondía tras los dos mayores como si ellos pudieran protegerlo.

Los tres se mantenían juntos, desconfiados de los adultos que les vigilaban. Cuando el Alfa fue a visitarlos al hospital, se los encontró así, en una habitación de juegos sin tocar ningún juguete y casi sin hablar. De hecho, al hablar con los médicos y enfermeras que los cuidaban, Jonathan se negaba a hablar a nadie, salvo a los otros dos niños. Y los otros dos hablaban por él a los adultos.

Los pequeños habían desarrollado un extraño vínculo a causa de su desgracia común y no parecía que fueran a llevar bien que los separaran. Pero… ¿Qué familia iba a poder permitirse criar a tres cachorros?

El Alfa se reunió con el Consejo con la idea en su cabeza. Ninguna de las familias de su manada podía permitirse semejante carga y las investigaciones que había realizado demostraron lo que ya sospechaba. Los niños no tenían más familia ni ahí ni en ningún lado.

Colby había sido adoptado, la madre de Jonathan estaba soltera y sus padres habían fallecido años antes y los padres de Joseph no tenían hermanos ni más familia.

El Consejo solo vio dos soluciones al problema. O los niños eran separados y repartidos entre la manada o enviados a otra manada donde hubiera una familia que pudiera ocuparse de los tres a la vez.

Su mujer le dio otra más sencilla.

–  Tráelos. Nosotros si podemos ocuparnos de ellos. Quizás somos algo mayores pero podemos cuidarles. No puedes permitir que los separen si están tan unidos como me has contado. Ya han sufrido bastante.

No fue fácil pero no llegaron a arrepentirse de haberlos acogido.

Los primeros meses hubo lloros, pesadillas… Jonathan no hablaba con nadie salvo a los otros dos niños y Joe hizo de intérprete hasta que el chiquillo confió en ellos.

Ese fue uno de los días más felices para el Alfa y su esposa.

Después de eso las cosas mejoraron. Los niños crecieron, convirtiéndose en adolescentes.

Estaban tan unidos que era raro verles separados en algún momento. Lo hacían prácticamente todo juntos.

Pero, a pesar de actuar siempre como una unidad, tenían su propia personalidad. Cada uno opuesto a los otros, totalmente diferentes.

Joe era tranquilo, compasivo, silencioso. Todo lo contrario que Jonathan, quien era nervioso, nunca se estaba quieto y hablaba por los codos. También tenía una facilidad con las palabras a la hora de flirtear o insultar que resultaba sorprendente. Colby era reflexivo, un poco maniático del control. Detestaba improvisar y las sorpresas.

El Alfa debió sospechar que algo acabaría ocurriendo cuando Colby empezó a distanciarse de sus hermanos.

Al principio pensaron que era una buena señal. Habían estado tan pegados entre ellos que era preocupante. Sin embargo, resultó ser fatal.

El chico siempre había tenido un complejo de inferioridad del que nadie era consciente. No se consideraba tan fuerte y bueno como sus hermanos y eso le llevó a escuchar a quien no debía.

En algún momento Colby se perdió en las falsas promesas de una serpiente de La Orden y atacó a sus hermanos, traicionando así a su manada y marchándose con el enemigo.

Jonathan salió en su búsqueda cuando se recuperó del ataque, prometiendo traerlo de vuelta. Nadie estaba seguro de si se refería vivo o muerto. El joven estaba realmente fuera de sí.

Joe se unió a su viaje para evitar perder al hermano que le quedaba.

De eso hacía ya cuatro años. No habían oído nada de ellos en ese tiempo… hasta ese día, cuando la manada de Chicago se puso en contacto con él.

–  ¿Estás seguro de que son ellos? – Paul frunció el ceño al escuchar la respuesta al otro lado de la línea. – Bien… Saldré mañana mismo. Nos vemos en unas horas.

Su mujer se acercó después de que acabara la llamada.

–  ¿Son ellos?

–  Están bastante seguros de que son Joe y Jon.

–  ¿Y qué hacen allí?

–  Por lo que sé, ayudar a la manada de Chicago con La Orden. Pero imagino que debe ser porque Colby está involucrado de algún modo. Es la única razón por la que saldrían.

Ella asintió. Ambos se dirigieron al dormitorio para preparar una bolsa con ropa para el viaje.

–  ¿Crees que Colby sigue vivo?

–  Habrían regresado si no fuera así.

Cuando lo acompañó a la puerta, le cogió las manos y le obligó a bajar la mirada para hablarle.

–  Tráeme a mis pequeños de vuelta.

–  Haré lo que pueda.


 

Publicado el

El diario de Charles. Capítulo 11.

¡Y vamos a por otro capítulo!


diario-11
El diario de Charles

Charles llegó por los pelos al baño de su habitación.

Dos minutos más y hubiera vomitado en los pies de Jason.

Si había tenido dudas alguna vez en esos meses sobre si debía o no estar ahí, ya estaban despejadas.

Ese día fue una pesadilla de principio a fin.

Jason le pidió esa mañana que lo acompañara a una cacería. Una cosita simple, le dijo. Solo un cambia formas que había atacado a unos humanos mientras estaba en su forma animal.

Una cosita simple…

El cambia formas resultó ser un chiquillo de dieciséis años. Cuando se enfadaba o se ponía nervioso se convertía sin querer en una copia del perro de su vecino, un pastor alemán enorme que tenia atemorizado a medio barrio.

Solo un crio que no sabía que ocurría con él y con su cuerpo.

Y Jason le pegó un tiro con balas de plata. Un tiro directo a su cabeza y el chiquillo cayó al suelo sin vida.

Luego, como si no hubiera quitado la vida a un niño, Jason cogió el cuerpo, lo metió en una fosa, le roció gasolina y le prendió fuego.

Charles prácticamente se arrancó la ropa y entró en la ducha. Olía a humo y carne quemada.

Iba a vomitar de nuevo.

El veterano fue recibido en la fábrica como un héroe, con palmaditas en la espalda y una cerveza fría.

Había matado a un niño.

Se frotó el cuerpo con fuerza, intentando borrar de su piel el olor y la memoria. No podía dejar de ver los ojos muertos del niño.

Ese niño que solo necesitaba quien le echara una mano con sus poderes y no un tiro en la cabeza.

Hasta ese momento no se le había ocurrido pensar en que pasaba con aquellos que nacían sin saber que eran, aquellos que estaban solos y asustados, ignorantes de que les hacia diferentes y como vivir con ello.

Ahora sabía que algunos acababan como aquel chico. Muertos solo por ser distinto.

¿Cómo podía seguir pensando en ser parte de una organización que mataba por ese motivo sin distinguir bien de mal?

Cuando salió de la ducha, una idea iba formándose en su cabeza. Aun necesitaba saber más. Necesitaba más información, más datos.

Pero una cosa era segura.

Él ya no trabajaba para La Orden.

Ahora lo hacía para él mismo.

 

Publicado el

El diario de Charles. Capítulo 9

¡Nuevo capítulo del relato!

A ver que le ocurre esta vez a Charles…


foto-9-1-17-17-29-58

  •  ¿Quién eres?

Charles sabía que estaba soñando. Lo sabía porque recordaba perfectamente haber ido a dormir a su pequeña habitación en el complejo de La Orden donde vivía en esos días.

Pero, en ese momento, se encontraba en un terreno baldío, solo tierra oscura y piedras. Un lugar con el cielo cubierto de nubes grises de tormenta donde no había nada a la vista.

Salvo un chico.

Un muchacho con cabello oscuro y ojos celestes que le observaba con inquietante calma mientras sujetaba una enorme espada en sus manos.

Parecía tan fuera de lugar, con su traje azul oscuro y sus zapatos brillantes en ese sitio tan polvoriento y sucio.

  •  ¿Que hago aquí? – volvió a preguntar.

El chico siguió sin contestar. Alzo la espada al cielo y un relámpago rompió el cielo.

El rubí de la empuñadura brilló con la luz del relámpago y los ojos del chico se volvieron negros.

No negros enteros, como los de un demonio. Simplemente pasaron de celestes a negros.

Su traje se transformó en una armadura, abollada y usada, su abrigo mutó a una capa azul y en su cabeza apareció una corona.

  •  Charles… necesitamos tu ayuda… – llamó con voz profunda.

Charles despertó bruscamente, jadeando y sudando frío.

Conocía esa sensación.

Demasiado.

No había tenido sueños premonitorios desde los asesinatos de Jack.

Este fue distinto, ya que no hubo muertes y no lo vio todo desde los ojos de otra persona.

Pero la sensación era la misma.

El chico le había atraído al sueño solo para hablarle.

¿Quién era? ¿Que quería?

Decía que necesitaba su ayuda… ¿para que?

¿Y como iba a averiguarlo?

Cansado y con dolor de cabeza por todas esas preguntas sin respuesta decidió bajar a desayunar.

En un par de horas debía entrar a su turno así que tenía tiempo de sobra para ducharse y tomar un par de cafés.

Bajo al comedor y se sentó junto a un par de compañeros que comentaban las noticias del periódico.

  •  ¡Vaya! Parece que el principito mimado de Nueva York ha vuelto. – exclamó uno con tono molesto.

Charles alzó la mirada y casi se atragantó con su café al ver la foto que señalaba el otro hombre.

¡Era el chico de su sueño!

Le arrebató el periódico ganándose unos cuantos insultos.

Pero no los escuchó. Lo único que podía era mirar la foto y leer el titular de la noticia.

“El heredero de empresas Kamelot, Arthur P. Drake, regresa a casa.”

  •  Kamelot…

 

 

Publicado el

El diario de Charles. Capítulo 7.

¡Nuevo capítulo!

Vamos a ver que más averigua Charles en sus primeros días en La Orden…


diariocharles7
El diario de Charles

Charles cerró molesto y frustrado la última carpeta, dejándola caer en el suelo junto con otras, formando un pequeño montón.

Eran informes sobre viejos casos de La Orden, todos situados a finales del siglo XIX y en Inglaterra. Más o menos por la misma década en que Jack empezó a asesinar.

Pero ninguno decía lo que le interesaba.

¿Qué relación tenia Campbless con él?

Registrando las dos bibliotecas y colándose en un par de despachos en los que no debería ni asomarse había encontrado cinco informes sobre casos similares al de Jack.

Pero solo eso. Similares.

El verdadero informe sobre Jack no estaba a mano de cualquiera. Le habían dicho, y bien claro, que no tenía ni autoridad ni rango para acceder a esa clase de archivos.

Eran clasificados y solo disponibles a altos mandos.

¡Él había luchado con ese maldito demonio! ¡Lo envió de vuelta al Infierno!

¡Tenía derecho a leer ese informe!

Gruñendo, recogió las carpetas y se dirigió hacia la biblioteca para devolverlas. No quería que le hicieran preguntas molestas antes de poder encontrar lo que quería.

  •  ¡Eh, novato!

Charles se giró y vio a Jim acercarse a paso ligero hacia él.

Jim le había pillado varias veces leyendo cosas que no debería, pero jamás le decía nada ni le acusaba. Parecía entender su necesidad de saber y a él le caía bien. Era un tipo normal, dentro de lo que se podía considerar normal en ese lugar.

  •  ¡Te estaba buscando! – el ex policía arqueó una ceja, extrañado.

  •  ¿A mí?

  •  Eres de Chicago, ¿verdad?

  •  Si… – respondió con cautela.

  •  ¿Conoces una librería llamada El pergamino? – ¿eso era una pregunta con trampa? Estaba seguro de que todos habrían leído sus informes policiales y como mencionaba la librería y el interrogatorio. Pero la mirada de Jim no le daba opción a no responder.

  •  La conozco.

  •  Entonces esto te interesa.

El cazador le entregó una carpeta, bastante usada y estropeada, quitándole las otras que traía, las cuales metió en un bolsillo interior de su chaqueta.

Charles la abrió y se quedó helado al ver lo que contenía.

Todo un informe completo con nombres, familia, direcciones, teléfonos… todo lo imaginable sobre Aidan y su librería.

Incluyendo su verdadero origen.

Después de enterarse de que Rolf era un vampiro, sospechaba que Aidan también pertenecía a la comunidad mágica. Ese informe lo confirmaba.

  •  Descendientes de las hadas… ¡quien me lo iba a decir! – murmuró revisando el informe mientras entraba en su habitación. – Ahora entiendo porque estaba siempre a la defensiva…

La Orden llevaba años siguiéndole la pista a la familia del chico, leyó sentándose en una silla. Generaciones completas desde que se mudaran de Gran Bretaña a Estados Unidos, siglos antes.

Una nota en un lateral de una de las hojas más antiguas del montón llamó su atención. Era una anotación apresurada escrita con tinta. Algo que el autor parecía pensar que debía recordar después.

  •  “Todas las personas con poderes de cualquier clase (visiones, premoniciones, telequinesia, etc.…) son descendientes de alguna criatura de la comunidad mágica.” – leyó. – ¿Qué demonios? ¿Todo el que tenga poderes?

Se levantó de la silla donde se había sentado solo para dejarse caer en su cama.

¿Qué quería decir eso? ¿Todo el que tenía poderes? ¿Eso incluía sus sueños? ¿Era él un descendiente de una criatura mágica? ¿Fue por eso por lo que no podía encontrar nada de Campbless?

  •  Necesito respuestas…

 

¿Te va gustando?

¡Espero que sí!

¡Recuerda que Charles pertenece a la novela Jack T.R. (y sigue saliendo en las demás… se ha colado…) que está a la venta en Amazon!

 

 

Publicado el

Un corto nuevo y vamos a presentar a Berserker

Pues como pongo ahí arriba, hoy solo voy a compartir con vosotros un pequeño relato corto (bien corto) inspirado en uno de los personajes de mi próxima historia, Berserker.

Y, también, un poco sobre lo que yo creo que son (mitológicamente hablando) estas criaturas.

Si, lo que yo creo. Hay muchas versiones sobre lo que eran. Desde la versión de que eran guerreros que entraban en trance antes de empezar una batalla (probablemente inducido por alguna planta o brebaje o vete tu a saber) y que eran imparables o la versión que me gusta más a mi de que eran espíritus animales que, invocados, ayudaban a los guerreros a ganar las batallas.

Si, yo prefiero la segunda versión XD

Algo de eso saldrá en la historia.

Pero, primero, el corto. Os presento a Alger y su historia sobre los berserkers.


 

No sabría decirte la fecha humana exacta de cuando aparecimos en este mundo.

Estábamos ahí.

Al igual que lo estaba la tierra, el aire, el agua…

Así estábamos nosotros.

Si recuerdo, sin embargo, la primera vez que vi a uno de los tuyos, chico.

A un humano.

Recuerdo pensar que parecían muy frágiles… demasiado… sin pelo, sin garras…

¿Cómo iba a sobrevivir semejante criatura en tan inhóspita tierra?

Pero lo hizo. Inexplicablemente, lo hizo.

También podría recordar la primera vez que uno de los míos se unió a un humano.

Fue siglos después… milenios, tal vez… la primera vez que existió un berserker.

Era una especie de hechicero. Invocaba espíritus y dioses para atraer suerte a su pueblo. Unos invasores se acercaban y les superaban en número y fuerza.

Resultaba todo un espectáculo verle realizar esa danza ritual… oírle llamar a dioses que no le iban a contestar porque no existían… había tomado un brebaje extraño que lo tenía en un trance, así que no fue consciente de que le observábamos.

Eso fue lo que aprovechó Breeze para unirse a él. Tenía curiosidad por los humanos y sintió lastima por la desesperación del hechicero.

No tenía ni idea de qué estaba haciendo pero consiguió finalizar la unión con éxito gracias a que las barreras mentales y espirituales del hombre se encontraban bajo mínimos por el trance al que se había auto inducido.

Fue extraño ser testigo de aquello. Extraño y espeluznante. Breeze y el humano derrotaron solos a un ejército formado por treinta hombres antes de caer, rodeados de cadáveres y sangre. Pero el pueblo del hombre estaba a salvo.  

Nunca había visto a uno de los míos morir. Ni siquiera pensaba que pudiéramos. Pero así fue. Breeze desapareció con el espíritu del hechicero.

Después de eso, se corrió la voz entre los demás. Muchos intentaron hacer lo mismo que Breeze. Algunos tuvieron éxito, otros no.

Otros decidimos apartarnos del camino de los humanos.

Si, chico. Me escondí. Los míos se dispersaron por el mundo y yo decidí esconderme en un bosque alejado de esos humanos que solo traían muerte y destrucción a mi clase.

No sé cuánto tiempo pasó hasta que acabaron alcanzándome.

Mientras, los berserkers se habían convertido en una leyenda más. Otro cuento de niños que se contaba al calor de una hoguera.

No sé por qué él creía en ello. No sé cómo conocía mi paradero. No sé cómo consiguió atraparme.

Solo que fue algo que no quiero repetir. Estuve muchos años atrapado en aquel bunker bajo tierra, añorando la luz del sol y el tacto de la hierba.

No pienso permitir que vuelvan a atraparme.

Y tú vas a ayudarme a que eso no ocurra.


 

¡Nos veremos la semana que viene!

No olvidéis que tanto Jack T.R. como Kamelot 2.0 siguen a la venta a un precio espectacular! Y que los comentarios siempre serán bienvenidos… sobre todo si son buenos XD

Publicado el

Presentamos a los personajes de “Jack T.R.”

Más bien, a uno de ellos.

Pues si, vamos a ir presentando a los personajes que ya va tocando. O, a este paso, publico “Jack T.R.” y no lo hago.

Os haré un resumen de como va a ir esto. Hay tres cortos (minúsculos, tipo chihuahua) y tres fichas de personaje. Cada X días publicare uno en el blog d la novela y haré una entrada aquí también para pasar el link.

Fácil, ¿verdad?

No, no pongáis es cara. Esto lo pongo más para mi que para vosotros. Tengo que apuntarlo o se me olvidara. ¿Y qué mejor que apuntarlo aquí? XD

Tonterías mías aparte… Os presento el primer corto. El de Aidan. Os caerá bien. ¡Es un chico muy majo!

Primer Corto: Aidan.