El diario de Charles. Capítulo 2

¡Segundo capi! Súper corto, para que no se pierdan las buenas costumbres XD


 

Capítulo 2.

foto-20-11-16-8-54-10

Charles pasó los dos primeros días en la organización conociendo y aprendiendo como moverse por el lugar.

El sitio donde le llevaron, tras investigarle y entrevistarle a fondo, era una enorme fábrica de muebles. Cara al público, era simplemente una nave industrial donde los trabajadores cortaban y montaban muebles baratos para una firma internacional.

Sin embargo, tras eso se escondía lo que debía ser una de las bases de la organización. Y no la más grande. Según supo más tarde, solo era una de las zonas de entrenamiento.

Debían llevar años usando ese lugar y esa tapadera y nunca habían sido descubiertos. Era impresionante.

Los novatos como él llegaban ahí a pasar el último filtro, a aprender qué y cómo debían eliminar para proteger al resto y  a demostrar si valían para ese trabajo.

Después de lo de Jack, Charles pensaba que nada podía sorprenderle, que ya lo sabía todo. Y acababa de descubrir que había mil criaturas diferentes por todo el mundo, mezcladas con los humanos y de las que se desconocía su existencia.

–  La organización te proporcionara un lugar donde dormir y comer. Todos trabajamos en la fábrica y cobramos un salario, así mantenemos parte de la organización y a los integrantes.

–  Está todo muy… organizado. – murmuró Charles, por decir algo. Mentalmente, hacia cálculos sobre como de grande era La Orden.

La firma para la que esa fábrica montaba los muebles distribuía a nivel mundial y tenia tiendas en todas partes.

En todo el mundo.

–  Esa es la idea. – rió el otro. – Se que te han avisado ya de todo pero me gusta recordar esto a todos los novatos cuando entran. Una indiscreción, algo que ponga a la organización y a nosotros en peligro de ser descubiertos y serás eliminado.

–  ¿Alguien se creería algo si lo dijera?

–  Probablemente, no. Pero igualmente acabarías desapareciendo del mapa. Y créeme, saben cómo hacer desaparecer a alguien. Para siempre.


 

 

 

El diario de Charles. Capítulo 1

Como dije ayer, hoy comenzamos con esta historieta con la que contare qué pasó con Charles después de la novela Jack T.R. y antes y durante Kamelot 2.0.

¡Disfrutadlo!


 

Capítulo 1.

foto-20-11-16-8-53-10

Charles suspiró mientras daba un sorbo a su café sin dejar de hojear el libro sobre demonología que le había regalado Aidan antes de marcharse.

Era más complicado de entender de lo que pensó en un principio pero estaba aprendiendo bastante. Ya tenía dos o tres exorcismos apuntados en su libreta.

Eso era otro regalo de Aidan. Una pequeña libreta azul. La cubierta era de un material flexible e impermeable. Perfecta para él.

El chico pensó que le resultaría útil para no perderse en las ansias de venganza que le comían por dentro. Charles no la había usado hasta ahora, en realidad.

Ese mismo día había empezado a escribir la primera página, contando que iba a reunirse con alguien que le contactaría con La Orden.

Con la ayuda de Rolf pudo salir de la ciudad y Aidan llamó a ese tipo por él, para que se reunieran ahí, en ese café perdido de la mano de Dios a mitad de camino hacia ninguna parte.

Ahora estaba ahí, esperando y considerando, no por primera vez, si era buena idea.

Cierto que había tomado la decisión en caliente, con la muerte de sus amigos demasiado reciente. Pero no podía dejar de ver, cada vez que cerraba los ojos, la expresión de absoluto terror de Angela o a Gordon apuñalándose a sí mismo por culpa de aquel demonio.

Ese monstruo había dejado a una pequeña sin padres. Y había más como él por ahí.

Si esa organización podía enseñarle a combatirlos eficazmente, pues se uniría a ellos.

Había, sin embargo, algo que le molestaba. A pesar de que no lo dijo a viva voz, Aidan parecía decepcionado y triste por su decisión.

Charles no lo comprendía.

¿Por qué le importaba tanto?

Sabía que no tenia buena relación con La Orden pero…

Julian tampoco se mostró muy entusiasmado, mirando de reojo al librero todo el rato.

Fue bastante extraño.

Su móvil vibró, sobre la mesa y Charles sonrió al ver un mensaje de su hermana. Ella era la única persona fuera de todo ese lío que sabía que era inocente.

A pesar del peligro que corría, se permitió una visita relámpago. Tenía algo que encargarle antes de desaparecer.

Patrice le había enviado una foto. Charles no pudo evitar sentir un agudo dolor en su pecho al ver a su hermana y a la pequeña Lauren.

Fue su culpa que esa pequeña ya no tuviera familia. Al menos, pensó, pudo darle un buen sustituto.

–  ¿Andrews?

Charles cerró rápidamente su teléfono y alzó la mirada encontrándose con un hombre vestido con camisa de cuadros de franela, pantalones vaqueros muy gastados y una gorra vieja con el logo de un taller mecánico.

El tipo aparentaba tener más de cincuenta, con arrugas marcadas en sus ojos y barba cana.

–  Depende. – contestó con cautela. Debió ser la respuesta correcta, ya que el hombre sonrió.

–  Soy Ted. Creo que quería pedirme algo.

El ex policía guardó su móvil en el bolsillo de su chaqueta y tendió la mano al recién llegado. Todas sus dudas sobre si estaba haciendo o no lo correcto se esfumaron cuando recibió el mensaje con la foto.