¡Lobos ya está aquí!

¡Lobos ya está aquí!

¡Si! ¡Ya está aquí!

¿A qué mola?

Lobos ya está disponible en Amazon para digital y físico, con su monerrima portada y la maquetación menos monerrima y sus dos partes largas y los relatos cortos al final.

Enterita. Sus doscientas y pico paginas solo para tu disfrute.

¿Le has echado un ojo ya?

¿No?

¿Y a qué carajo estás esperando?

La puedes encontrar en Amazon, en versión Kindle y Físico.

Chicago. La Orden sigue imparable en su cruzada por acabar con la Comunidad Mágica.

Colby, quien traicionó en el pasado a su manada, está dispuesto a todo para redimirse ante los suyos y para eso tratará de interferir en los planes de la malvada organización.

Con la ayuda de Jon, su pareja, quien no permitirá que nadie los separe de nuevo y de Joseph, su hermano, intentarán salvar su mundo de la crueldad humana.

Sígueles en su aventura para mantener a salvo al mundo mágico.

¿Lo conseguirán?

Lobos es una nueva parte en la saga Comunidad Mágica vs La Orden de la autora Eva Tejedor, ya compuesta por los títulos Jack T.R., Kamelot 2.0, El juego de Schrödinger, El Guardián y Dagas de venganza.

¡No te pierdas la continuación de esta aventura!

 

Lobos: último relato antes de la salida.

¡Casi está aqui!

Si, Lobos casi ha llegado.

Hoy ya es 24, así que solo quedan 4 días para la salida de Lobos a Amazon.

¿Cómo de emocionado andas?

Yo, muchísimo.

Así que antes de que se acabe el tiempo, te voy a dejar un nuevo relato para que lo disfrutes mientras pasa el tiempo.

¡Disfrútalo!


Colby esperó a que Jon se durmiera para escabullirse de la cama. Lo miró con pena, dándole un suave beso antes de volver a vestirse y salir de la habitación.

La casa estaba en silencio y a oscuras. Hacia un buen rato que la fiesta había acabado y todo el mundo se había marchado.

Solo quedaban ellos dos y sus padres. Joseph estaba con Gale.

Mientras retiraba el cuadro tras el que su padre ocultaba la caja fuerte en su despacho e introducía la clave, pensaba en las amenazas de La Orden y en lo mucho que iba a extrañar a su familia.

La Orden había sido clara. Si no traía esos documentos, matarían a Jon y a su madre. Eran los blancos más fáciles, ya que su padre y Joe al ser Alfas tenían mucha más seguridad y, por lo tanto, más complicados de atentar.

Su corazón se rompió un poquito al ver la carpeta marrón. Había considerado muchas veces decirle la verdad a su padre y que este buscara alguna solución a su problema pero… ¿y si mientras buscaban esa solución La Orden mataba a su madre?

¿O, peor aún, a Jon?

Colby no podría vivir si Jon muriera. Lo amaba demasiado para ello. Prefería mil veces que le considerara un traidor a que muriera por su culpa.

No, Jon debía ser protegido a toda costa.

Cogió la carpeta y se la guardó dentro de la cazadora. Hora de irse.

– ¿Col, qué estás haciendo?

Colby se congeló, cerrando los ojos y maldiciendo interiormente. ¿Cómo lo había descubierto Jon?

– ¿Qué haces con esos papeles? – volvió a preguntar el mayor, mirándole extrañado.

– Lo siento…

– ¿A qué te refieres? ¿Qué pasa? – Colby no le dejó hacer más preguntas.

Aprovechando que era más rápido que su hermano y que este todavía no sospechaba nada, saltó sobre él, dándole un puñetazo en el estómago que lo dejó momentáneamente sin aire y pasó a toda velocidad por su lado. Salió de la casa lo más rápido que pudo, aunque aún le dio tiempo de escuchar a su madre dar un grito y llamarle.

Sin mirar atrás cogió su vieja moto, la cual había sacado del garaje antes de dirigirse al despacho a por los documentos, y se dirigió al punto de encuentro. No tardó en llegar ya que estaba a solo cinco kilómetros de su casa, en un campo abierto que su contacto había usado como pista de aterrizaje para su helicóptero.

Colby rodó los ojos. Muy sutil el helicóptero. Sería porque no encontraron algo más grande y ruidoso.

– ¿Tienes los documentos? – le preguntó su contacto sin ni siquiera saludar. Era un humano, como los demás cazadores.

– Si, pero tienes que llevarme con vosotros. Me han descubierto. – exigió.

Lo había pensado mientras observaba a Jon dormir. Ya estaba condenado pero podría hacer algo para purgar un poco sus pecados. Si se introducía en el seno de La Orden tendría más probabilidades de interferir. Tal vez, en un futuro, pudiera volver a casa con algo que les hiciera perdonarle.

– Eso ha sido muy descuidado por tu parte.

– Después de tres años haciéndoos recaditos, no creo que haya sido tan descuidado.

– Además, te han seguido. – le informó el cazador, señalando a su espalda.

Colby maldijo al comprobar, que Jon estaba ahí, mirándole horrorizado. Y justo detrás de él, Joe llegaba también.

Perfecto, ironizó. ¿No venían también sus padres para acabar de destrozarle?

Detrás de sus hermanos aparecieron cuatro cazadores, armados con palos que los golpearon hasta dejarlos en el suelo casi inconscientes. Colby se asustó y se dirigió corriendo hacia ellos para evitar que los cazadores los mataran.

Los disperso a base de gruñidos. Sin querer acercarse demasiado, comprobó aliviado que sus hermanos seguían con vida, si bien estaban muy golpeados.

– Si quieres venir con nosotros, más te vale alejarte de ellos ya. – le ordenó el cazador. Colby le dirigió una mirada envenenada.

– No voy a dejar que los mates. Todo lo que he hecho era para mantenerlos vivos. – su contacto bufó, molesto.

– Está bien. – gruñó, alejándose y haciendo un gesto al resto para que se fueran. Estos obedecieron. – Pero solo porque has demostrado ser un elemento valioso y vamos a usarte más.

Colby dirigió una última mirada a sus hermanos antes de subir al helicóptero y marcharse.

Mientras, unos muy magullados Joe y Jon eran encontrados media hora después por su padre y un par de lobos más.

Fue dos días después cuando Jon por fin se encontró con fuerzas para levantarse. Todavía tenía moratones y heridas en buena parte de su cuerpo, sobre todo la espalda donde había recibido más golpes.

Sin embargo, era su corazón el que estaba más herido. Casi de muerte.

¿Cómo había sido tan estúpido? ¿Cómo no había visto lo que estaba haciendo Colby?

¿Cómo?

Después de lo ocurrido, su padre revisó varias cosas y llegó a la conclusión de que había sido el pequeño el causante de varios robos y chivatazos a La Orden que habían puesto a la manada y el Consejo en peligro en los últimos dos años.

Y durante todo ese tiempo había seguido con él como si nada pasara.

¿Había sido todo fingido?

Recordó la noche del ataque, como había insistido en pasar un rato a solas a pesar de estar en la fiesta, como habían hecho el amor esa noche.

Nunca se le ocurrió pensar que esa sería la última vez que le besaría.

– ¿Cómo te encuentras, tesoro?

Jon observó a su madre. Tenía aspecto cansado y muy triste. Para ella había sido un duro golpe enterarse de la traición de Colby.

– Como si me hubieran dado una paliza. Pero ya estoy mejor. – su madre sonrió con tristeza.

– Me alegro mucho. Estaba muy preocupada por ti.

– Estoy bien. Hace falta mucho más que eso para pararme. – su madre asintió. – Mamá…

– ¿Si?

– ¿Crees que…? ¿Crees…? – no era capaz de formular la pregunta.

Sin embargo, no fue necesario. Su madre, con esa intuición y esa costumbre de leerle la mente, supo enseguida que le preguntaba. Su mano se posó suavemente en el su brazo y se lo apretó con cuidado.

– Colby te quiere de verdad, Jon. No tengo ninguna duda al respecto. No sé porque ha hecho lo que ha hecho, pero no existe duda en mi corazón de que su amor era y es verdadero.

Jon asintió en silencio. Su corazón, aunque dolorido, pensaba lo mismo que su madre. Colby no había fingido su relación. Pero su cabeza no podía estar tranquila hasta que averiguara porque había traicionado a su manada y a él.

Necesitaba saberlo.

– ¿Vas a ir a buscarlo? – siempre había sido transparente para ella. – La manada lo ha declarado traidor. No van a permitirte ir a buscarle.

– No voy a permitir que me detengan.

– Entonces deberás marcharte antes de que puedan notar tu ausencia. ¿Sabes por dónde empezar a buscar?

– No… no tengo idea, la verdad.

Ahí se sentía perdido. No tenía la más mínima pista de hacia donde se había dirigido el pequeño ni donde se escondía La Orden. Podía estar en cualquier parte del mundo, de hecho.

– Existe un lugar en Alaska. Destruction Bay. Es un pueblo perdido en mitad del Yukón y un refugio para gente de nuestra comunidad, sobre todo para los proscritos. – le informó su madre. – Allí puede que encuentres ayuda para buscar a La Orden. Todos los de ahí han tenido sus más y sus menos en algún momento con la organización.

– Gracias, mamá.

– No me las des. Recuerda que solo por irte a buscarlo, romperás las normas y te convertirás en proscrito tú también. Ten cuidado de que no te encuentren.

Esa noche, Jon se escabulló de todos y cogió lo imprescindible, dirigiéndose al aeropuerto. Había comprado un billete para White Horse, Alaska. Era el aeropuerto más cercano a su verdadero destino.

Al pasar el arco de seguridad, se llevó una sorpresa al ver a su hermano Joe esperándote con una diminuta sonrisa en el rostro.

Mil preguntas rondaban en su cabeza al verlo, pero, sobre todo, una inmensa felicidad al descubrir que no iba a estar solo en esa búsqueda.


 

¡Recuerda!

Lobos sale a la venta el 28 de febrero en Amazon.

¡No te la pierdas!

 

Lobos: Portada y audio relato.

Lobos: Portada y audio relato.

¿Estás listo?

Lobos ya casi está aquí. En menos de dos semanas la podrás tener en tus manos. Yo la tendré mañana, con suerte. Una versión de prueba, para ver como ha quedado.

¡Tengo muchas ganas!

Haré un video para enseñarla cuando la vea y compruebe que no tiene demasiados fallos.

Pero… lo que si puedo enseñarte ya es la portada.

lobos

Preciosas, ¿verdad?

Obra de mi querido David Orell, que como siempre ha hecho un trabajo maravilloso plasmando el espíritu de mi novela en la portada.

Si necesitáis una bonita portada, ya sabéis a quien acudir.

Y como estoy muy contenta por ella, os dejo aquí un audio relato. Este ya lo puedes leer en el blog, si quieres. Es una escena de mi novela, Lobos.

¡Disfrútalo!

Recuerda, Lobos saldrá a la venta en Amazon el día 28 de Febrero.

¡No te la pierdas!

 

Lobos: un nuevo relato

Lobos: un nuevo relato.

relato lobos

Pues como no tengo mucho que poner aún de la nueva novela (espero que pronto si tenga algo) pues te voy a dejar otro relatito con los protagonistas de la novela. Un cuqui-porno más cuqui que otra cosa, porque porno poco. Pero está bonito.

¡Disfrútalo!


– ¡Jooooooooooon!

Jonathan escuchó a su pareja llamarle antes de abrir la puerta del apartamento y gimió interiormente. Colby solo hacía eso cuando estaba borracho. Muy borracho.

Efectivamente, al abrirse la puerta del apartamento, Jon vio a un muy intoxicado Colby siendo sujetado y arrastrado por su otro hermano, Joseph. El rubio alzó una ceja al verlos y el mayor le sonrió, intentando no caer con su carga.

– Lo siento. Cuando me di cuenta, ya era tarde. – se excusó el mayor.

– En serio… una sola vez que no os acompaño a la reunión y se te emborracha.

La razón por la que Jon no los había acompañado a la reunión de la manada era porque se torció el tobillo la tarde anterior. Lo tenía hinchado y le dolía, así que decidió saltarse la reunión, dejando que Colby fuera con Joseph.

El problema era que en esas reuniones los alfas mayores tenían una preocupante tendencia por beber y hacer beber a todo el mundo. No era ni la primera ni la última vez que alguno de los tres acababa en semejante estado, pero Colby era el más propenso ya que no soportaba bien el alcohol.

Con un suspiro resignado, Jon se preparó para un Colby borracho. Y un Colby borracho era un lobo excesivamente empalagoso, cariñoso y emotivo.

Iba a ser una noche muy larga.

– Siéntalo aquí. – le pidió a su hermano, palmeando el sitio libre en el sofá a su lado. – No hay manera de que pueda llevarlo a la cama luego y ahora seria contraproducente. Seguro que acabará vomitando.

– Lo siento. ¿Quieres que me quede? Por si necesitas ayuda.

– Nah, ya lo manejaré. ¿Podrías traer la manta roja que hay sobre la cama? Creo que vamos a dormir aquí esta noche.

Joseph asintió y no tardó en llevarle la manta que le había pedido. Jon la colocó a su lado, mientras Colby ya empezaba a acurrucarse y a hacerle carantoñas.

– Si necesitas algo, llámame. ¿Vale?

– Estaremos bien. El tobillo ya me duele menos.

– Igualmente, no intentes moverlo esta noche.

– Dependerá de si aquí Casanova aguanta y no vomita. – rio.

Cuando el mayor se hubo marchado, Jon se giró en el sofá, hacia su pareja, quien prácticamente intentaba escalar a su regazo, hociqueando en su cuello y rodeándole la cintura con sus brazos de manera torpe.

Colby rozaba su mejilla contra la de Jon, besándole en el cuello y apretándose contra su cuerpo. El rubio bufó una risotada, rodeando la cintura del otro con su brazo para detenerle de seguir aplastándole.

– ¡Joooooooooooon! – gimió Colby, tan fuerte y tan cerca de su oído que el aludido hizo una mueca de dolor.

– Col, cariño, estoy aquí. No hace falta que grites. ¿Por qué has bebido si sabes que te sienta fatal? – el otro frunció el ceño, poniéndose bizco y haciéndole reír.

– Porque así no los escuchaba hablar. Y así no me hablaban.

Jon hizo una mueca, triste por su pareja. A pesar de que la mayoría de la manada había pasado página y perdonado lo hecho por Colby, pero aun quedaban miembros que seguían recelando de él.

Era algo comprensible y Colby lo entendía. Habitualmente, no solían decir o hacer nada si Jon estaba allí, pero, claro… esa noche no pudo ir y su pareja se sintió vulnerable y expuesto ante esos lobos.

Con un suspiro, le acarició la mejilla y alzó su rostro para darle un suave beso.

– No era la solución más inteligente.

– Pro… probl… puede. – tartamudeó, haciéndole sonreír al notar como se trababa al hablar.

– Y no puedes seguir escuchando a esa gente. Acabaran por aceptar que estás de vuelta, pero no debes hacerles caso cuando hablen tontería. No saben una mierda. No tienen idea de lo que has pasado y hecho para ayudar.

– Pero si saben lo que hice. – musitó el pequeño, en voz baja.

– Conocen una parte. Y la otra, la que no saben, compensa la primera con creces.

Colby se acurrucó con él en el sofá, escondiendo el rostro en el cuello de Jon y suspirando feliz cuando su pareja les tapó con la manta, abrazándole para evitar que cayera al suelo.

Pasaron unos minutos en silencio. Jon pensaba que su pareja se había dormido cuando este le sorprendió, volviendo a hablar.

– ¿Jon?

– Dime.

– ¿Me sigues queriendo? – Jon soltó una risita, acariciándole el cabello.

– A ver… vivimos juntos, estamos emparejados, estoy aguantando tus noventa borrachos kilos aplastándome en el sofá a pesar de tener un tobillo echo polvo… yo creo que algo te quiero. – rio.

– Pero ¿me sigues queriendo como antes?

Jon volvió a cogerle del rostro para besarle y luego le obligó a mirarle mientras le contestaba.

– No. – Colby le dirigió una mirada sorprendida y dolida. – No puedo quererte como antes. Somos varios años más viejos, hemos cometido un montón de errores y hecho algunas cosas bien. No te quiero como antes, te quiero más.

Eso pareció calmar a su pareja, quien le dedicó una enorme sonrisa y se volvió a acomodar en su pecho y no tardó en quedarse dormido, el alcohol acabando con él por fin.

Jon suspiró, apuntando mentalmente que debía llamar a su hermano por la mañana para preguntar si había ocurrido algo en específico en la reunión y para comunicar a su padre de que Colby no iba a ir a más reuniones sin él.

No pensaba permitir que nadie más hiciera dudar a su pareja de lo mucho que le quería.


¿Qué te ha parecido?

Espero que te haya gustado. Recuerda que Lobos sale a la venta en Amazon el día 28 de este mes.

¡No te la pierdas!

¡Ah! ¡Y no olvides echar una manita en mi Ko-fi! ¡Pincha en el botón!

Mi aventura de escribir: Podcast. Los dragones y Jerrad.

Mi aventura de escribir: Podcast. Dragones y Jerrad.

podcast

 

Escucha “Mi aventura de escribir. Los dragones y Jerrad” en Spreaker.
¡Hola! ¿Qué tal, queridos aventureros? Bienvenidos una semana más al podcast de Mi aventura de escribir, el podcast de mis novelas y mis bichos.

Y de uno de esos bichos vamos a hablar hoy.

Hoy tocan los dragones.

Los dragones, aquellos que son las criaturas más famosas de la mitología y la fantasía. Las más icónicas. De las que se han escrito leyendas, canciones, poemas, protagonistas de cuentos y el perpetuo malo de manual para cualquier aventura épica que se precie.

Los dragones pueden variar en su forma dependiendo del país de donde provengan. Así tenemos el clásico dragón, enorme y de varios colores, que echa fuego y es un adicto al oro o a las damas en apuros, si buscamos en Europa. O el dragón pequeño, tipo serpiente, protector de familias legendarias, venerados, si es que buscas en China.

Hay más clases pero para eso existen libros completos sobre el tema que te recomiendo leer y disfrutar.

Yo me he quedado con el tipo europeo. Grande, vistoso, lanzador de fuego y buscador de pleitos más que de oro.

Yo tengo a Jerrad.

Jerrad es un dragón azul, del tamaño de un elefante y que adora pelear y leer. Tiene bastante mal genio.

Tiene más de mil años y ha participado en cada guerra humana que ha podido. ¿Por qué? Pues porque le gusta, esa es la verdad. Es un soldado nato. Solo quiere una guerra más en la que luchar para tener un motivo por el que existir.

Lamentablemente, como a todas las criaturas mágicas, sufrió la persecución humana hasta el punto de su extinción. Actualmente apenas hay una decena de dragones por el mundo, dispersos y viviendo en solitario.

Algunos han decidido desaparecer en silencio, otros, unirse a los humanos. Jerrad decidió participar en sus guerras sin involucrarse personalmente.

Así que el dragón participó en las guerras santas, en las cruzadas, en la primera Guerra Mundial y en la Segunda también, en la guerra del Golfo, en la de Irak…

Y hasta ahí llegó porque le descubrieron.

En realidad se descubrió solo. Jerrad era el jefe de su batallón, quien dirigía una pequeña y secreta misión para liberar rehenes atrapados en un colegio por las fuerzas enemigas. Acompañado por su grupo de hombres, unos seis soldados, Jerrad descubrió tardíamente que habían sido emboscados.

Los enemigos lanzaron un ataque con misiles y Jerrad tuvo que tomar una difícil decisión. Dejó su forma humana y destruyó los misiles con una llamarada. Luego cubrió a sus hombres con sus alas y su cuerpo y les protegió de las balas y cascotes de la explosión.

Sus hombres reaccionaron con la sorpresa esperada tras semejante descubrimiento pero uno de ellos, el cual era su mejor amigo, reaccionó bastante mal. Empezó a gritarle que era un monstruo y que debían contar al ejército lo que era. Intentaron calmarlo pero no quiso escuchar y salió del escondite cuando aun no estaba despejado el campo.

Un francotirador le abatió a los pocos segundos.

El resto de sus hombres decidieron que no iban a traicionar al hombre (o dragón) que les había salvado en tantas ocasiones y al que respetaban y apreciaban. Así que le ayudaron a salir del país y a escapar del ejército, acompañándole hasta Destruction Bay, el refugio de la Comunidad.

Un día te hablaré de Destruction Bay, un pueblecito real de la zona del Yukón que he convertido en el refugio de la Comunidad. Y un sitio en el que ocurren muchas cosas para tener menos de veinte habitantes.

Jerrad ha pasado allí varios años, viendo pasar por el pueblo a los lobos, Jon y Joseph, o al león, Kenny, o al berserker, Paul y Alger.

Su cariño por los lobos le hizo salir de nuevo al mundo. Sus hombres abandonaron también el pueblo para regresar a sus vidas, ya que la orden de su captura había sido anulada.

Cuando ya no quedó ninguno, Jerrad dejó también el pueblo, buscando a los lobos para ayudarles en su búsqueda del hermano que les faltaba y que trabajaba con La Orden.

Y por eso nos lo encontramos en Dagas de Venganza, donde iba siguiendo la pista de Colby y lo vemos también en el relato 3 Hermanos y lo veremos más en Lobos. Y, para final de año o así, lo veremos en la historia con los leones.

Espero hacerle una historia a Jerrad, como merece. Tal vez fuera de la saga, tal vez no. Aun no lo sé, pero tendrá su momento completo para él solito.

Mientras, disfrútalo en las que ya está, como El Guardian o Dagas de venganza.

En el próximo programa te hablaré del cuqui-porno, esa chorrada que me he inventado para echar unas risas y que va a ser algo permanente en mi repertorio. Espero que te guste.

Recuerda visitar mi blog, miaventuradeescribir.com, comprar mis novelas en Amazon, buscando por mi nombre, Eva Tejedor

Y acuérdate que el oficio de escritor es maravilloso, divertido y me da la vida. Pero los escritores siempre necesitamos un empujoncito.

Para esas cosas existe Kofi, donde puedes echar un cable a escritores, creativos, dibujantes y músicos por menos de lo que te costaría un café de verdad en cualquier cafetería de tu barrio.

¿Quieres echarme una mano? Te regalaré un recopilatorio de relatos inéditos por ello.

¡No te los pierdas! Ayúdame en

¡Hasta dentro de dos semanas, aventureros!

https://widget.spreaker.com/widgets.js

Lobos: Recopilatorio, Booktrailer y Relato

Recopilatorio de post sobre lobos en la fantasía.

lobos

Sip, otro recopilatorio. Creo necesario ponerte en situación antes de empezar con lo gordo. Así te vas poniendo al día con todo para cuando esté la novela a la venta, aunque no es lo único que vas a encontrar en este post.

Pero antes de meternos en faena, anunciar que ha salido el episodio del podcast de Tres en un burro, La vida es burra, en el que participo con un relato cuqui-porno.

Salgo por la 1:34:38 horas pero escuchadlo todo porque hay un montón de cosas geniales antes y después.

Tres en un burro, La vida es burra: 3. Alguien voló sobre el establo del pollino.

Durante la vida de este blog he escrito algunos post sobre fantasía y, en varios de ellos, estaban los lobos.

¡Echa un ojo!

Los lobos en la fantasía moderna

https://miaventuradeescribir.wordpress.com/los-lobos-en-la-fantasia-moderna/

¡Aaaauuuu, que viene el lobo!

https://miaventuradeescribir.wordpress.com/aaaauuuu-que-viene-el-lobo/

Mis cinco criaturas sobrenaturales preferidas.

https://miaventuradeescribir.wordpress.com/mis-5-seres-sobrenaturales-preferidos/

Tengo que hacer más, ahora que lo miro…

También tengo otra cosita que enseñarte.

¡El booktrailer de Lobos ya está aqui! Espero que te guste.

 


Y para que no pienses que te dejo con tan poca cosa, aqui tienes un relato más sobre los personajes de la novela que viene, Lobos. Un poquitin más de su pasado para que les conozcas algo mejor.

¡Disfrútalo!


Nunca había visto a sus hermanos tan felices.

Joe estaba radiante, todo sonrisas orgullosas y ojos brillantes mientras paseaba por el salón de sus padres con su prometida del brazo.

Era la fiesta de su compromiso, en casa de sus padres, a solo dos semanas de la boda. Gale y él se mostraban tan exultantes que resultaba contagioso.

Colby observó la sonrisa de pura felicidad de su madre mientras charlaba con Jon. No tenia idea de que estaban hablando pero el otro reía por lo bajo y le dijo algo al oído que hizo dar un respingo a su madre antes de abrazarle.

¿Qué le habría dicho?

Debía preguntarle después. En ese momento, Colby no se sentía tan feliz como su familia, a pesar de desearlo.

Miró preocupado su móvil. Acababa de recibir la llamada que más temía.

Habían pasado varios años desde que aquel tipo le abordara en Central Park y se había visto obligado a hacer varios «trabajillos» para La Orden.

Por el momento no habían sido gran cosa. Unos pocos documentos y localizaciones que se las había ingeniado para dar lo más confusas posibles y así evitar que la organización pudiera hacer demasiado daño a los suyos.

Pero la suerte se le estaba acabando.

Cuando recibió la llamada esa tarde, ya sabe que no va a ser como las otras veces.

Justo cuando guardaba su teléfono, alguien le abrazó por detrás y sintió el cálido aliento de Jon en su mejilla. Colby se relajó, sintiéndose culpable por lo que iba a pasar más tarde.

–  ¿Por qué estás tan serio? – forzó una sonrisa y se giró en el abrazo, para estar cara a cara con su pareja. – ¿Te preocupa algo?

–  No… solo pensaba en lo diferente que será todo cuando Joe se case. ¿Crees que nos darán sobrinos pronto? – el otro rio.

–  Casi seguro que sí. ¿Tienes muchas ganas de ser tío? – bromeó. Colby sonrió.

–  La verdad es que sí.

–  No pensarás lo mismo cuando te obliguen a hacer de niñera.

–  ¿Perdona? ¿Me? ¡De eso nada! ¡Nos! Tu harás de niñera igual que yo.

–  Ni de coña.

Colby le besó suavemente en los labios. En ese momento solo quería tener un rato a solas con su pareja y disfrutar de él lo poco que le quedaba.

Porque le quedaba muy poco tiempo con él. Lo sabía.

La Orden le había comunicado su siguiente trabajo. Robar unos documentos que resumían la última reunión con el Consejo. En esos papeles estaban escritos nombres y direcciones de varios lobos en puestos de poder de cuatro ciudades distintas. Colby recordaba esos documentos. Recordaba con claridad la carpeta marrón en la que estaban y el lugar donde se guardaban.

La caja fuerte del despacho de su padre.

No había manera de robar esos papeles sin que le atraparan o le descubrieran. Y si lo atrapaban, podía darse por muerto.

Si lo descubrían y conseguía huir, podía despedirse para siempre de Jon y su familia.

Estaba jodido hiciera lo que hiciera y lo sabía.

Así que antes de lanzarse de cabeza al precipicio y perder todo lo que quería, iba a disfrutar un poco de su pareja y del cariño que no le daría cuando descubriera la verdad.

–  Oye… ¿y si dejamos a todos aquí, celebrando y nos vamos a celebrar los dos solos? – le preguntó, arqueando las cejas. Jon pareció considerar la idea.

Como si fuera a decir que no.

– No sé si puedo esperar a estar en casa.

– No hace falta esperar. Podemos ir a nuestra antigua habitación… aquí, en casa de papa. – sugirió. El otro soltó una carcajada, sorprendido.

– ¡Uhm, me gusta la idea! Vamos, antes de que noten nuestra ausencia.

Jon le besó profundamente antes de cogerle de la mano y llevarle al piso de arriba.

Dios… iba a echar eso de menos muchísimo.

Los dos subieron las escaleras apresuradamente, cogidos de la mano y riendo entre dientes como colegiales.

Jon le arrastró hasta su antigua habitación, la cual seguía igual que cuando dejara su casa, años atrás. Su madre siempre mantenía sus habitaciones tal como las dejaron, congeladas en el tiempo. Al lobo le encantaba regresar y ver que sus cosas, sus revistas, incluso las que tenía escondidas, seguían en el mismo lugar, esperándole.

Abrazó a Colby, besándole profundamente para acallar sus risas, haciéndole trastabillar hasta su cama, en la que se dejaron caer pesadamente. Los dos rompieron el beso, mirándose sin aliento y con hambre.

Jon acarició el rostro del otro, que se apoyó en su tacto, cerrando los ojos y besándole la palma de la mano.

– Te quiero. – le susurró, sorprendiéndole.

Colby arrugó el rostro, sus ojos llenándose de lagrimas al oírle. Jon no era de los que decía esas palabras a la ligera. Tampoco se las solía decir tanto como quisiera. Por eso, le había emocionado oírlas.

No era la noche perfecta para eso. O tal vez sí.

– Yo también te quiero. – Jon le secó una lagrima solitaria que se había escapado, mirándole preocupado. – No, no pongas esa cara. Es que me he emocionado.

– Siempre has sido un blando. – bromeó el otro, besándole de nuevo.

Las manos de Jon bajaron, colándose bajo la chaqueta, sacándole la camisa para poder tocar piel, sacándole un gemido al otro. Pronto estaban arrancándose la ropa y lanzándola descuidadamente.

No se detuvieron hasta estar completamente desnudos, con Colby sentado sobre el regazo de su pareja. Jon puso las manos sobre sus muslos, apretándole y acariciándole.

Colby se inclinó para besarle antes de abrir el cajón de la mesita junto a la cama. Soltó una risita al encontrar el botecito de lubricante en el mismo sitio de siempre. Se manchó los dedos y comenzó a prepararse, ganándose un gruñido del otro, que apretó su agarre. Colby soltó un gemido, deteniéndose para acariciar un par de veces a su pareja.

– ¡Vamos, Col! ¡No juegues conmigo! – suplicó Jon, alzando la mano para coger el lazo que Colby llevaba en el cabello y soltarle la cola con la que se lo recogía. Enterró la mano en su cabello, acariciando su nuca para atraerle y robarle un beso.

El pequeño rio, y se empaló despacio en el miembro del otro, moviéndose en un ritmo lento que era una tortura para Jon. Cuando este intentó acelerar las cosas, cogiéndole de la cintura, Colby se lo impidió, sujetándole las manos y besándoselas para que no se moviera.

El otro se lo permitió hasta que llegó a un punto en que no podía más. Fue entonces cuando cogió a su pareja y lo puso con la espalda en el colchón, acabando él arriba en una postura más dominante. Así empezó a embestir a un ritmo más rápido, sacándole jadeos a su pareja que pronto llenaron la habitación.

Jon coló una mano para acariciar a Colby, haciendo que este acabara gruñendo su nombre. Él le siguió segundos después, cayendo desplomado sobre su pareja, dándole un beso agotado.

Unos minutos más tarde y tras limpiarse a escondidas en el baño del pasillo, decidieron regresar a la habitación y dormir. Igualmente se iban a quedar a pasar la noche en casa de sus padres y estos ya habrían notado que estaban desaparecidos. No les iba a costar mucho adivinar donde estaban.

Jon se durmió casi enseguida, abrazando a Colby como si fuera lo más importante de su mundo. Colby permaneció despierto, viendo pasar las horas y escuchando a la gente abandonar la fiesta y la casa.

En un rato tendría que dejar esa cama y a su pareja para siempre. Y no tenía ningún deseo de hacerlo.


En fin, recuerda que Lobos llegará por fin el día 28 de febrero y que tengo otras novelas que puedes ir leyendo, si aun no lo has hecho. Las puedes encontrar en Amazon.

También puedes participar, echando una manita e invitandome a un Kofi, donde conseguirás un pdf con relatos Cuqui-porno exclusivos.

¡No te los pierdas!

 

Resumen semanal: última semana de mayo

Resumen semanal: del 27 al 31 de mayo.

resumen

 

Lunes.

Esta semana te hablo de otro comic que me encanta y que deja bien claro cómo es el Joker, La broma asesina de Alan Moore.

 

Jueves.

En el post de esta semana te explico por qué he descartado los otros dos borradores antes de escoger este último y lo mucho que le queda aun.

 

Viernes.

¡Por fin es viernes! ¡Feliz finde y a descansar!

 

¡Y recuerda! Puedes conseguir mis novelas en Amazon y en la Tienda del blog.

También puedes suscribirte al blog y conseguir gratis el relato 3 hermanos.

¡No te los pierdas!

¿Por qué he descartado los otros borradores?

¿Por qué he descartado los otros borradores?

borradores

Cuando empiezas a escribir una idea lo normal suele ser que no te salga a la primera. Ni a la segunda. A veces, ni a la tercera.

Tú tienes una idea. Una idea perfecta. Y empiezas a trabajar alrededor de esa idea.

Yo lo veo así. Escribo una frase o párrafo que suele ser esa idea y voy desarrollándola, ampliándola.

La pienso, la repienso, me tomo un refresco y un paquete de patatas, la siesteo, le doy vueltas en el trabajo y la vuelvo a pensar de nuevo frente a una libreta o el ordenador.

Y añado cosas, quito, borro, vuelvo a añadir… es casi como la reescritura del borrador, sí.

Cuando acabas de definir esa idea no se parece en nada a lo que habías pensado en un principio. O en casi nada. Pero ya te gusta más.

¿A qué sí?

Lo que pasa es que al escribirlas puede resultar no tan buena como creías.

Eso es lo que me ha pasado con los otros dos borradores. Tenia una idea genial que luego no resultó en el papel.

Tengo muy presente que no me han funcionado estos dos borradores por culpa mía y por mi absoluta falta de talento a la hora de escribir romance.

Yo quería contar la historia de mis dos lobos y como se enamoraron. Iba a contarla desde el principio, desde el momento en que sus vidas acabaron uniéndose por el destino hasta que se separan por la traición de uno de ellos.

Iba a ser una historia de romance paranormal en donde metería la trama del plan de La Orden como segunda trama.

Todo iba bien hasta que leí lo que llevaba escrito y no funcionaba para nada. Era simple y aburrido. Repito, soy yo y mi incompetencia para escribir romance.

En el segundo intento seguí con la idea del romance pero desde otro punto de vista, a ver si la cosa mejoraba.

No, no mejoró nada. Bueno, un poquito. Pero no sirvió para salvarla.

Así que, triste de mí, tuve que regresar a mi fantasía urbana normal y algo de thriller para escribir el tercer borrador y meter un poquito de romance y así si que ha funcionado.

Al menos es leíble, en serio.

Así que con los otros dos voy a hacer lo que te comenté la semana pasada, que era convertirlos en un relato para complementar la novela. Que a ver cuando saco tiempo para eso, pero vamos despacito.

Y el borrador nuevo pues necesita mucho trabajo y añadir capítulos y quitar cosas y corregir mucho y meter descripciones y narración que casi no tiene y mejorar diálogos que siempre los hago que parece que hablo con mis amigas y eso…

Que ya diré una fecha aproximada de salida cuando empiece a meterle mano pero que hasta el ultimo trimestre de este año como poco no sale.

¡Y recuerda! Puedes conseguir mis novelas en Amazon y en la Tienda del blog.

También puedes suscribirte al blog y conseguir gratis el relato 3 hermanos.

¡No te los pierdas!

 

Resumen semanal: cuarta semana de mayo.

Resumen semanal: del 20 al 24 de mayo.

resumen

 

Lunes.

Esta semana te hablo sobre uno de mis personajes favoritos y el bicho sobrenatural que más me mola, Jerrad, el dragón. ¡Ven a conocerlo!

 

Jueves.

¿A la tercera va la vencida? Puede que esta vez sea así. El borrador va por su tercera versión y espero que la última para que pueda avanzar de una vez.

 

Viernes.

¡Y se acabó la semana! ¡Ten buen finde y a disfrutar!

 

¡Y recuerda! Puedes conseguir mis novelas en Amazon y en la Tienda del blog.

También puedes suscribirte al blog y conseguir gratis el relato 3 hermanos.

¡No te los pierdas!

¿A la tercera va la vencida?

¿A la tercera va la vencida?

tercera

Pues puede que sí.

Este finde pasado he acabado la primera parte del borrador, versión 3.0.

Obviamente, ahora es cuando empieza el trabajo gordo de la novela. Reescribir, corregir, rellenar, borrar, cambiar…

De hecho, aunque hay escritos diez capítulos es muy probable que añada dos o tres más, dependiendo de lo que falte para que la historia no cojee de ninguna parte.

Ahora mismo tengo un puñadito de hojas muy pequeño. Tan pequeño que te asombraría. Y me asombra a mi misma cuando la doy por finalizada y ese puñadito se ha multiplicado hasta por diez.

Así que aquí estoy, leyendo ese puñadito de hojas, tomando notas y considerando que falta para añadir y que sería necesario eliminar.

Y creo que esta vez sí va a salir. La historia me convence más y va más en la línea de las anteriores.

Va a haber varios cameos y muchos personajes nuevos. Y la trama que une todas las novelas va acercándose al final. Cuando publiqué Dagas de venganza dije que quedarían dos o tres más y no mentía.

Lo positivo de haber escrito las otras dos versiones es que la primera me ha servido para tener más claro cómo son mis personajes y cómo han llegado ahí.

Y pienso convertirlo en un relato para incluir en la novela, como he hecho con las otras. Reconozco que mis historias son cortas, así que un relato extra nunca está de más, ¿verdad?

Vamos a empezar con el trabajo chachi. ¿Te apetece?

¡Y recuerda! Puedes conseguir mis novelas en Amazon y en la Tienda del blog.

También puedes suscribirte al blog y conseguir gratis el relato 3 hermanos.

¡No te los pierdas!