A ver… pregunta…

¿Debe un escritor/a dejar que sus emociones interfieran en su historia?

¿Ayuda o perjudica si permite que su estado de ánimo afecte a sus personajes?

Uhm…

Una vez, hace ya bastante, mi jefe me echó una de esas broncas maravillosas sin venir a cuento y sin razón. En serio, no tenía razón ese día. Me enfade muchísimo, claro está. Esa tarde yo me había llevado un fic que tenía que terminar y me puse a escribir el capítulo que me tocaba ese mismo día, aun enfadada. El resultado de eso fue que una escena simple con una pelea que debía acabar con una advertencia en plan gracioso se transformó en una pelea a lo bestia que acababa con uno en el hospital. Arranqué las hojas de ese capítulo y las tire a la papelera porque eso no era lo que tenía pensado desde el principio y no encajaba con el tipo de historia que estaba escribiendo.

Eso por escribir enfadada.

Es inevitable que las emociones fuertes se cuelen en lo que escribes. Si estas muy enfadado o triste o contento va a costarte que eso no se note en lo que estas escribiendo. Y si la escena va acorde con tus sentimientos en ese momento, pues genial. Lo vas a bordar. Pero como no sea así…

Es difícil escribir algo alegre cuando estas triste aunque no imposible. E incluso puede darse el caso de que, por animarte a ti mismo, escribas algo gracioso. Pero tienes más probabilidades de que te salga algo deprimente… o tu personaje acabe igual de triste que tú.

Es normal que se refleje tu estado de ánimo en tus personajes.

Pero, ¿es recomendable?

Escribir es poner mucho sentimiento. Pero también mucha cabeza. Hay que crear un equilibrio entre las dos cosas para que tu historia no sea una incongruencia.

Como lector te puedes adueñar de las emociones de los personajes de la historia que estás leyendo. Sentir lo que ellos, sufrir si sufren, alegrarte si les pasa algo bueno y vivir cada paso que dan hasta el final.

Como escritor debes sentir también lo que ellos, ponerte en sus zapatos para que sus reacciones sean lo más naturales posible. Más realistas. Así es como cobran vida en el papel.

Pero no debes pensar… ¿Cómo reaccionaría yo en esa situación? Debes pensar… ¿Cómo reaccionaría él (o ella) en esa situación? El lector puede convertirse en el personaje, pero tú no puedes convertir al personaje en ti.

Cuando escribes dejas un pedacito de ti en cada personaje, un cachito de tu alma en cada historia. Pero no todo, porque si tu personaje es, por poner un ejemplo, un boina verde, no puedes hacerle reaccionar como tú lo harías. A menos que tú seas un boina verde también, claro XD.

Creo que me he acabado perdiendo… nota mental a mi misma: no escribir nada si estas cansado. Acabas haciendo un lio.

Pero… ¿Qué opináis vosotros? ¿Se debe o no dejar sueltas las emociones, los sentimientos de uno mismo, a la hora de escribir? ¿O se deben reprimir un poco y usar más la cabeza?

¡A ver si alguien se atreve a opinar! XD

Y aunque esto no vaya mucho con el post, os pongo un par de links para ayudar a describir las emociones de vuestro personajes en la historia.

 

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